Reflexiones

Malú Morales

Lo mágico se vuelve sombrío

Los relatos que forman este volumen son perturbadores, reflexivos, de una dureza curiosamente tratada con sutilezas poéticas.

Haber escrito 50 novelas, 400 relatos breves, algunos libros de poesía y varias obras de teatro, hacen de Joyce Carol Oates, dueña de una genialidad sorprendente. Es una de las grandes escritoras contemporáneas de Estados Unidos. Por fortuna, aún a los 83 años de vida sigue  escribiendo y publicando como… una gran artista en la cúspide de su capacidad creativa. Le han concedido los premios más destacados en su país; sin embargo aún no le han otorgado el máximo galardón literario: el Premio Nobel de Literatura.  No logramos explicarnos qué esperan los Suecos.

Entrar al mundo literario de  Joyce Carol Oates es sentir que desnuda nuestra condición humana… nos ayuda a entendernos… Después de haber leído su novela MÁGICO, SOMBRÍO, IMPENETRABLE la he  instalado en mi corta lista de escritoras favoritas.

Este volumen, publicado recientemente en 2016, contiene trece relatos de manufactura impecable, lúcidos y reveladores. Uno de los cuentos llamado Un libro de mártires, es una historia común en nuestros días, lo interesante es el enfoque que la autora le confiere. Los personajes forman una pareja de amantes, él casado con otra mujer, ella soltera. La muchacha aparenta poco más de 20 años, en realidad tiene 26, rubia, poco atractiva, de aspecto universitario. Él, refleja seguridad, irradia simpatía y cuenta con  cuarenta y pocos años. Se encuentran viajando en auto rumbo a una clínica ubicada a 3 horas y media de su lugar de origen. Habían pasado ya siete semanas y dos días. Él le había dicho… Es tu cuerpo… tu vida… tú decides… Ella, aparentemente decidida, tenía un demonio interior que la censuraba, se burlaba de ella y la atormentaba durante sus horas de vigilia.

Al llegar a la Clínica de Planificación Familiar, lo primero que vieron fue  a unos  manifestantes, miembros de un grupo de Provida. Se lo habían advertido al hacer la cita…
 Trate de no hacerles caso. La ley les prohíbe tocarla o ponerle trabas de cualquier tipo… Los manifestantes alzaron la voz acercándose a la pareja que caminaba presurosa hacia la entrada de la clínica…  Tu bebé quiere vivir, igual que tú… Tu bebé te ruega ¡Déjame vivir! ¡Tienes la posibilidad de elegir!… La mujer alcanzó a dar una respuesta… ¡Déjenme en paz, no son ustedes más que fanáticos religiosos! No tienen derecho. ¡Están enfermos¡. Le explicaron que la intervención no llevaría más de 10 minutos. El anestésico la hizo sentir que flotaba. Apenas logró escuchar que una máquina zumbaba en un ruido de succión. Lo único que sintió al final fueron unos calambres en el abdomen. Su amante la esperaba con cara de cansancio. Al abandonar la clínica se percataron que el grupo que les había recibido giraban ahora alrededor de una joven con cara de niña que llegaba acompañada de su madre. De regreso  a su departamento, él ofreció quedarse con ella aquella noche, Ella se negó. Necesito estar sola.

Otro de los cuentos emblemáticos es el que lleva el curioso título de: Cosas que quedan atrás, de camino hacia el olvido. La bella Leanda tenía 27 años pero aparentaba 19 o menos. Aquel día en que su prima Caroll la convenció de hacerse un tatuaje, la respuesta fue NO… Aún así se dejó llevar con poca resistencia, al estudio de lujo en donde la esperaba un hombre con múltiples tatuajes y aretes en diversas partes. El artista de los tatuajes, le dijo: dolerá un poco… un poquito de dolor momentáneo para conseguir una belleza permanente… Una mariposa negra de gran belleza estaba tomando forma en su hombro.  Leanda pertenecía a una distinguida familia encabezada por el maduro padre, fotógrafo de gran prestigio que había adoptado a la niña de pocos años. El hombre tenía otros hijos de diversos matrimonios, a la chica la llamaba mi colaboradora, mi aprendiz…Ella lo acompañaba a todos sus viajes, buscaba locaciones espléndidas que el artista atraparía con su lente a cambio de escuchar con deleite Eres el único de mis retoños que escogí para compartir mi arte, porque eres especial…

Les habían comentado acerca de la plaga de la “garrapata del ciervo” que anidaba en algunas playas y que había desatado una epidemia que provocaba serias infecciones en la piel. Leanda ignoraba tales advertencias sintiéndose protegida por su padre. La muchacha vivía sola en un departamento de lujo. La noche del tatuaje, comenzó a tiritar mientras trabajaba en su computadora las fotos del día. Comenzó a sentir comezón en diferentes partes. La piel se tornaba rojiza en los brazos y piernas, especialmente en el hombro en que aparecía la mariposa negra en latente cicatrización. La fiebre comenzó pocos minutos después y un inesperado vómito la hizo temblar ante algo desconocido. Hizo varias llamadas a diversos miembros de la familia. Nadie contestó. Dejaba mensajes a medida que la fiebre la debilitaba. Avanzada la noche y con el miedo ahogándola, decidió llamar a urgencias. Cuando la ambulancia llegó la encontraron sin sentido, tirada en la alfombra. Los paramédicos tan sólo de verla opinaron: Seguramente se trata de una sobredosis. Leanda nunca recuperó el conocimiento en el cuarto en que permaneció solitaria. A las 2 de la madrugada le aplicaron un poderoso sedante, lo que ocasionó que sus órganos fueran dejando de funcionar hundiéndola en un coma profundo.

Los relatos que forman este volumen son perturbadores, reflexivos, de una dureza curiosamente tratada con sutilezas poéticas.

Leer a  Joyce Carol Oates es como transitar por un campo de minas emocional, para volver a la tranquilidad y sacudir la cabeza ante tamaña lucidez y revelación. Eso publicó The Washington Post.

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la línea editorial de ESPEJO.

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