Reflexiones

Sociedad Botánica

Lo que los niños deben saber urgentemente para salvar el planeta

En la infancia existe una inmensa curiosidad de descubrimiento, observación y exploración, las cuales podemos aprovechar para transmitirles esta disciplina que la Tierra tanto necesita.

Por: Genessys Berrelleza / Sociedad Botánica

La educación ambiental busca transmitir conocimientos y enseñanzas a la sociedad respecto a la protección del entorno natural con el fin de generar hábitos y conductas que permitan tomar conciencia de los problemas ambientales, incorporando valores y entregando herramientas para prevenirlos y resolverlos.

Al igual que cualquier aprendizaje, es óptimo practicarlo desde una edad temprana, para así desarrollarlo a manera de hábito en el futuro; por esto, que los niños sean responsables con el medio ambiente es fundamental, sus acciones tempranas pueden repercutir en el futuro del planeta.

En la infancia existe una inmensa curiosidad de descubrimiento, observación y exploración, las cuales podemos aprovechar para transmitirles esta disciplina que la Tierra tanto necesita.

Más allá de enseñar a los niños a cerrar el grifo, utilizar las hojas por ambos lados y reducir el uso de plásticos, podemos orientarlos paso a paso con conocimientos ambientales de acuerdo a su edad y comprensión.

A continuación, te presentamos algunos temas y consejos medioambientales para que puedas enseñar a tus niños a salvar el mundo:

  • Las abejas no deben desaparecer: Si, por miedo, tu pequeño tiene intenciones de privar de la vida a una abeja, retíralo de ese espacio y explícale que sin ellas el mundo se quedaría sin comida para siempre. Estas especies son agentes importantes para la vida en general gracias a que son productoras de alimento y también ayudan a que las plantas se reproduzcan debido a su labor de polinización.
  • Para los colibríes, flores en vez de bebederos: Así como las abejas, los colibríes son esenciales para la existencia de alimentos y plantas; es común que por querer que nuestros pequeños vean un colibrí, coloquemos en nuestro jardín un bebedero, sin embargo, algunos pueden fermentar el contenido y dañar a estas especies. Lo más recomendable para siempre tener colibríes alrededor es decorar los jardines con flores rojas, amarillas o naranjas, así los colibríes se alimentarán de su delicioso néctar, el mundo se llenará de oxígeno a causa de las plantas y los niños podrán verán con emoción el increíble vuelo de estas aves.
  • El aceite nunca se tira por el drenaje: Por supuesto que un niño aún no tiene edad para cocinar, no obstante, tú puedes ponerle el ejemplo. Vacía el aceite frío que sobre en una botella y después llévalo a un centro de reciclaje, dejándole claro al niño que si el aceite llega a los drenajes, además de obstruir las cañerías, contaminará muchas aguas.
  • Los tlacuaches no son ratas: Es normal que un niño identifique más rápido a una rata que a un tlacuache, ya que el primero es un animal más “famoso”; pero a pesar de ser parecidos, son muy distintos. Los tlacuaches ayudan al planeta alimentándose de insectos y acabando con las plagas. Por lo anterior, al comparar ambos animales y explicar la función de los tlacuaches a los pequeños, ellos entenderán que deben proteger a estas especies, para que de la misma forma, estas especies nos sigan protegiendo a nosotros de los bichos.
  • No todas las plantas se riegan a diario: Ya sea que en la escuela o en otro lugar, el niño haya aprendido que para que las plantas vivan deben regarse todos los días, lo cierto es que no todas las especies son iguales, algunas incluso necesitan solamente un riego por semana; si ciertas plantas reciben más riego del requerido, pueden morir. Ayuda a tu pequeño a investigar qué especie botánica tienen en casa y denle juntos a su planta una vida eterna.
  • Las mariposas oscuras no son peligrosas ni de mala suerte: Uno de los mitos dice que las mariposas negras traen una mala noticia, el otro afirma tendremos urticaria al tocarlas; pero la ciencia dice que nada de lo anterior es verdad. Estas mariposas se llaman polillas, y tristemente, están rodeadas de desinformación que hace que los humanos acaben con ellas. Al comunicarle  a los niños que dichas mariposas son inofensivas, las dejarán libres para que éstas continúen con su labor por la Tierra durante las noches.

¡Enséñale a tu hijo a poner a prueba esta información y el planeta te lo agradecerá! Si deseas saber más sobre este tema, visita Jardín Botánico Culiacán, el Audiotour o los recorridos guiados te ayudarán a ti y a tu pequeño a conocer mil datos para cuidar nuestro preciado planeta.

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la línea editorial de ESPEJO.

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