Reflexiones

Alejandro Luna Ibarra

Los nuevos ejércitos de AMLO rumbo al 2024

Aunque ahora, en la percepción social, se da poca importancia a los nuevos partidos políticos Redes Sociales Progresistas (RSP), Partido Encuentro Solidario (PES) y Fuerza Social por México (FSM), los tres tienen la característica de ser “lopezobradoristas”.

Andrés Manuel López Obrador supo captar y capitalizar la inconformidad de la mayoría de los mexicanos ante un sistema corrupto y decadente que, en el colmo del cinismo, había institucionalizado delitos como el robo de combustible, el fraude con múltiples inversiones gubernamentales y la desviación de dinero público a empresas privadas. Desde hace mucho lo sabía, pero decirlo no era suficiente.  La amalgama de intereses entre políticos, empresarios, medios, burócratas, jueces, delincuentes y líderes sindicales estaba tan bien tejida que sólo era posible deshacerla desde donde se tejió: la presidencia de la república.

Sin embargo, para sanear el sistema corrompido en cuatro décadas no basta llegar a la presidencia. A AMLO le llevó 18 años llegar al poder y se necesitarán otros 18 para reconstruir el país con una nueva visión de gobernar, con honestidad y transparencia, porque no es un asunto administrativo, ni siquiera de nuevas reglas, sino de transformar la cultura y eso es prácticamente generacional, por lo que López Obrador no sólo debe continuar lo que está haciendo hasta el final de su gestión, sino asegurarse de que quienes vengan después a dirigir el país, sigan la misma orientación filosófica y política que permitan llevar a México a consolidarse como una nación justa y democrática, económicamente estable y políticamente madura, donde prevalezca la justicia social y las instituciones trabajen para ello.

“MAL HERIDO” EL MONSTRO DE LA CORRUPCIÓN Y EL SAQUEO DEL PAIS

Hoy, el monstruo de la corrupción, la injusticia y el saqueo de los recursos públicos, alimentado desde el poder durante muchos años, está mal herido, pero no está muerto, y sus defensores y beneficiarios, no sólo lo siguen protegiendo, sino que ya preparan una alianza nacional para mantenerlo con vida muchos años, por lo que, dependerá de la decisión de la mayoría de los mexicanos este junio del 2021 si se le deja vivir o se le liquida de una buena vez.

Y no se trata de acabar con la oposición y con la pluralidad política, sino de ubicar en su justa dimensión a los grupos que corrompieron el sistema y que saquearon al país, para que no lo vuelvan a hacer. De transitar hacia un sistema democrático signado por la honestidad y la transparencia, incluyente y justo, donde el gobierno escuche y atienda a todos, no sólo a los poderosos.

La pluralidad política es necesaria y hay que alentarla, pero para construir acuerdos en beneficio de todos, no sólo de unos cuantos.

En la elección del 2018, AMLO no solo ganó la presidencia, sino que logró la mayoría de las dos cámaras legislativas de tal forma que ha podido cumplir gran parte de lo prometido para los primeros dos años de gobierno, en una gestión singular, inesperada y ejemplo internacional de transparencia y honestidad, pero, sobre todo, de información y comunicación directa con la población, a pesar de los sistemáticos embates de los grupos económicos que perdieron sus privilegios con el cambio de gobierno.

CON NUEVOS PARTIDOS, ASEGURA MAYORÍA

AMLO llegó a la presidencia a través de un movimiento social que se registró como partido político Morena, pero que no ha logrado madurar suficiente como para institucionalizar y aceptar sus propias reglas. El desacuerdo entre sus múltiples tribus y la falta de formación política de su militancia ha puesto en riesgo el avance del proceso de la 4T, si se pierde la mayoría de las cámaras, por lo que, como estrategia alterna, el presidente ha recurrido a la formación de sus propios ejércitos electorales que le permitan, no sólo la mayoría legislativa, sino garantizar la transición en el 2024.

Aunque ahora, en la percepción social, se da poca importancia a los nuevos partidos políticos Redes Sociales Progresistas (RSP), Partido Encuentro Solidario (PES) y Fuerza Social por México (FSM), los tres tienen la característica de ser “lopezobradoristas”, es decir, han manifestado su vinculación al presidente y su disposición y apoyo a la 4T, por lo que, aunque apenas sacaran una votación superior al 3%, que le permita mantener su registro, los tres tendrían diputados de representación proporcional que le posibilite al presidente asegurar el control de las cámaras.

ANTE LAS DESAVENIENCIAS DE MORENA PUEDE CRECER CUALQUIERA

Además, como se vio en el 2018 y se puede percibir en las constantes muestras de apoyo que recibe cotidianamente el presidente, ha acumulado suficiente poder electoral como para hacer ganar a cualquier candidato que se proponga y aunque se supone que ese apoyo lo transferiría a los candidatos de Morena, ahora queda claro que el apoyo que pudiera transferir no es exclusivo de ese partido, sobre todo si los desacuerdos entre las tribus los llevan a postular malos candidatos o simplemente que no hagan consensos, como sucedió en Hidalgo y Coahuila.

Y aunque ahora, quizá, algunos de estos nuevos partidos tengan problemas para postular candidatos en todo el país, ante la cercanía de las fechas de las elecciones, en este proceso se empezarán a formar los nuevos ejércitos electorales para el 2024 con nuevos liderazgos locales, menos conflictivos, quizá mejor preparados y sin los complejos problemas de derechos de antigüedad y pureza que impregnan a Morena.

HABRÁ 3 MIL 500 CANDIDATOS POR CADA PARTIDO

Por lo pronto, tanto los partidos nuevos –RSP, PES y FSM— deberán postular cada uno a 15 candidatos a gobernador, 500 candidatos a diputados federales, 1063 candidatos a diputados locales y 1933 candidatos a presidentes municipales, además de sus respectivos candidatos a regidores y síndicos procuradores. Cerca de 3 mil 500 candidatos con liderazgos locales y regionales por cada uno de los nuevos partidos, más sus equipos de trabajo y las corrientes políticas locales y nacionales que logren formar pueden convertirse en verdaderos ejércitos, no sólo para mantener el control de las cámaras a nivel nacional y en los estados, sino para impulsar y defender el proyecto de la 4T en todos los campos de la vida social.

Incluso, los nuevos partidos tendrán que postular a más candidatos que los partidos tradicionales ya que éstos, en su primera elección, no podrán hacer alianzas con ningún otro partido para poder identificar su cantidad de votación y verificar que alcance el mínimo necesario para mantener su registro, mientras que los grandes partidos van en alianzas y se comparten las candidaturas Morena-PT-PVEM, por un lado y PAN, PRI, PRD y MC, por otro lado.

El 6 de junio del 2021 se elegirán gobernadores de Zacatecas, Tlaxcala, Sonora, Sinaloa, San Luis Potosí, Querétaro, Nuevo León, Nayarit, Michoacán, Guerrero, Chihuahua, Colima, Campeche, Baja California Sur y Baja California.

Asimismo, se elegirán 27 diputados locales en Aguascalientes (18 de mayoría y 9 de RP) y 11 presidentes municipales. En Baja California se elegirán 25 diputados locales (17 de mayoría y 8 de RP) y 5 alcaldes. En Baja California Sur se elegirán 21 diputados (16 de mayoría y 5 de RP) y 5 presidentes municipales. En Campeche, 35 diputados (21 de mayoría y 14 de RP) y 22 alcaldes. En Chiapas 40 diputados locales (24 de mayoría y 16 de RP) y 124 presidentes municipales.

En Chihuahua, además de gobernador, se elegirán a 33 diputados locales (22 de mayoría y 11 de RP) y 67 presidentes municipales. En la Ciudad de México, 66 diputados locales, 33 de mayoría y 33 de RP, y 16 alcaldes. En Coahuila se elegirán 38 alcaldes (En este estado la elección de 25 diputados locales ya fue el pasado 18 de octubre del 2020 y la de gobernador será hasta el 2024). En Colima, además de gobernador, se elegirán 25 diputados locales, 16 de mayoría y 9 de RP, y 10 alcaldes, mientras que, en Durango, sólo se elegirán 25 diputados, de los cuales, 15 son de mayoría y 10 de RP.

En el Estado de México se elegirán 75 diputados locales, 45 de mayoría y 30 de RP y 125 presidentes municipales. En Guanajuato, 36 diputados (22 de mayoría y 14 de RP) y 46 alcaldes. En Guerrero, serán electos 46 diputados locales (28 de mayoría y 18 de RP), así como 80 presidentes municipales. En Hidalgo, sólo se elegirán 30 diputados (18 de mayoría y 12 de RP). El 18 de octubre de este 2020 se eligió a 84 presidentes municipales para un periodo de 4 años.

En Jalisco se elegirán 30 diputados (20 de mayoría y 18 de RP) y 125 alcaldes. En Michoacán, además de gobernador, se elegirán 40 diputados locales (24 de mayoría y 16 de RP) y 112 presidentes municipales. En Morelos, 20 diputados locales (12 de mayoría y 8 de RP) y 33 alcaldes, mientras que, en Nayarit, además del gobernador, se elegirán 30 diputados locales (18 de mayoría y 12 de RP) y 20 presidentes municipales. En Nuevo león, además del gobernador, se elegirán 42 diputados locales (26 de mayoría y 16 de RP) y 51 presidentes municipales, en tanto que en Oaxaca se elegirán 42 diputados (26 de mayoría y 16 de RP) y 153 presidentes municipales.

En Puebla, se elegirán 41 diputados (26 de mayoría y 15 de RP) y 217 presidentes municipales. En Querétaro, además del gobernador, se elegirán 25 diputados (15 y 10) y 18 alcaldes, mientras que en Quintana Roo, sólo se elegirán 11 alcaldes. En San Luis Potosí se elegirán, además del gobernador, se elegirán 27 diputados y 58 alcaldes; en Sinaloa, un gobernador, 40 diputados locales (24 de mayoría y 16 de RP) y 18 alcaldes. En Sonora, además del gobernador, se elegirán 33 diputados (21 de mayoría y 12 de RP) y 72 alcaldes, en tanto que en Tabasco se elegirán 35 diputados (21 de mayoría y 14 de RP) y 37 alcaldes.

En Tamaulipas, se elegirán 36 diputados locales (22 de mayoría y 14 de RP) y 43 alcaldes. En Tlaxcala, además del gobernador, se elegirán 25 diputados (15 de mayoría y 10 de RP) y 60 alcaldes, mientras que en Veracruz serán 50 diputados locales (30 de mayoría y 20 de RP) y 212 alcaldes, en tanto que en Yucatán serán 25 diputados (15 de mayoría y 10 de RP) y 106 alcaldes, y en Zacatecas, además del gobernador, se elegirán 30 diputados locales (18 de mayoría y 12 de RP) y 58 presidentes municipales.

CEPEDA CON EL PRI; ELBA ESTHER CON RSP; MXM Y CNTE CON MORENA

Con el inicio del proceso electoral 2021 se han empezado configurar los bloques de fuerzas políticas del magisterio con los partidos políticos. La dirigencia oficial del SNTE, aunque se dice institucional, ya participó al lado del PRI en Hidalgo y Coahuila (la tierra de Alfonso Cepeda Salas) en las elecciones estatales el mes pasado y hace unos días celebraba la incorporación de “Sí por México”, de Claudio X. González, a la alianza PAN-PRI-PRD, dejando entrever que sus compromisos con los promotores de la Reforma Educativa de Enrique Peña Nieto no están concluidos, a pesar de los discursos de su dirigente, Alfonso Cepeda, de convertir a los profesores en soldados intelectuales de la 4T.

Asimismo, la corriente magisterial vinculada a la Maestra Elba Esther Gordillo, con presencia en el sur y sureste del país, estaría políticamente con el partido Redes Sociales Progresistas, que dirige Fernando González, mientras que, contra lo que se esperaba hace unos meses, Maestros por México no irá en lo electoral con RSP, sino con Morena, al igual que la CNTE.

Aunque tanto Maestros por México, el Movimiento Nacional por la Transformación Sindical y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, coinciden en los mismos propósitos de democratización del SNTE y comparten la crítica contra la dirigencia nacional del SNTE, en el terreno político esta vez irían separados.

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