Reflexiones

Dr. Jorge Rafael Figueroa Elenes

Parques industriales, nearshoring y economía sinaloense. Algo diferente tenemos que hacer

La construcción de parques industriales en nuestra entidad no ha representado una prioridad y solo tienen presencia en el norte y sur del estado con aportaciones muy marginales al conjunto de parques industriales del país

Desde los años ochenta del siglo pasado, la economía mexicana apostó por un modelo de apertura comercial, a partir del cual cambió radicalmente la estructura productiva y exportadora del país. Para darnos una idea, mientras en 1985 cerca del 60 por ciento de nuestras exportaciones eran petroleras y extractivas, en la actualidad más del 90 por ciento de nuestras ventas al exterior son manufacturas y tienen como destino principal a los Estados Unidos.

Acontecimientos relevantes asociados al modelo implementado desde entonces y que le han dado a este un impulso extraordinario, han sido la incorporación de México al Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), la firma y puesta en operación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1994 y la renovación de este acuerdo en 2020 dando lugar al llamado T-MEC. Como lo señalé en una colaboración publicada en este espacio hace poco más de un año, el nuevo modelo estimuló los procesos de industrialización en ciertas regiones del país, las volvió más atractivas para la Inversión Extranjera Directa (IED) y las convirtió en exitosas exportadoras de manufacturas. Esas regiones han sido las más prósperas en los últimos años y otras regiones, en cambio, se han mantenido al margen de este proceso y se han caracterizado, de manera general, por ser las menos dinámicas en términos de crecimiento económico y las que muestran un menor avance en los indicadores de bienestar social.

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Diversos factores se conjugaron para que este escenario tomara forma. Puede observarse que las regiones más beneficiadas con la apertura comercial se han caracterizado por el diseño e implementación de planes de desarrollo a largo plazo, por preocuparse por contar con una mayor dotación de infraestructura productiva y por diseñar políticas educativas orientadas a formar capital humano con sentido estratégico. En el caso particular de la infraestructura productiva para atraer inversión, principalmente IED, han jugado un papel muy importante los llamados parques industriales, por lo que he decidido aprovechar este espacio para precisar qué son, qué importancia han tenido en los procesos de industrialización en nuestro país, cuál ha sido su evolución, cuáles son los retos que están enfrentando y, sobre todo, qué relación tienen con el surgimiento y consolidación de las regiones más prósperas en el marco del modelo de apertura comercial. Para cumplir con el propósito que he señalado, voy a iniciar con un resumen de la información que al respecto presentó la revista Newsweek en su edición para los meses de agosto y septiembre año, a la que tituló PARQUES INDUSTRIALES. ALIADOS ESTRATÉGICOS EN MÉXICO.

De acuerdo con la Secretaría de Economía del gobierno federal, un parque industrial se refiere a una superficie delimitada y diseñada especialmente para el asentamiento de fábricas en condiciones adecuadas de ubicación, infraestructura, equipamiento y de servicios. Cuentan, además, con una administración permanente para su operación.

Las características más importantes de los parques industriales es que se ubican cerca de alguna vía importante de comunicación como puertos aéreos o marítimos, carreteras o vías férreas; disponen de la infraestructura necesaria para la instalación de fábricas, como son servicios básicos de agua y descarga, energía eléctrica, telefonía y urbanización interna; cuentan con todos los permisos necesarios para la operación de las plantas que se instalen en su interior y; cuentan con una administración central que coordina la seguridad interna, el buen funcionamiento de la infraestructura, la promoción de los inmuebles y la gestión general de trámites y permisos ante las autoridades.

Los parques industriales son en realidad un negocio inmobiliario enfocado principalmente en el arrendamiento de edificios industriales de grandes dimensiones (10,000 m2 o más) en los que se atiende la demanda de espacios por parte de las empresas globales que desean establecerse en el país, como parte de la IED, estando dedicadas, principalmente, a la manufactura, la logística y la distribución. Los parques industriales contribuyen así al desarrollo de la infraestructura del país, brindan una solución al problema de ordenamiento territorial, crean fuentes de empleo y contribuyen a la atracción de IED. En México, los parques industriales surgieron en la década de los sesenta del siglo pasado, pero su mayor presencia como parte de la infraestructura productiva está ligada al establecimiento del modelo de apertura comercial y los ya citados eventos relacionados con él, como son la incorporación de México al GATT, el TLCAN y el T-MEC. De acuerdo con la Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados (AMPIP), organismo creado en 1986, en la actualidad existen en el país más de 400 parques industriales con presencia en 27 entidades federativas. En ellos están asentadas más de 3 mil 700 empresas en las que laboran cerca de 3 millones de personas. El conjunto de parques industriales permite disponer de alrededor de 45.6 millones de m2 rentables, aunque en desarrollo hay más 3 millones de m2.

Las actividades económicas con mayor presencia en ellos están relacionadas con industrias como la automotriz, distribución y logística, metalmecánica, electrónica, plásticos, alimentos y bebidas, químicos, construcción, farmacéuticos, papel, textil, dispositivos médicos y aeroespacial, entre otros. Con características propias, se distinguen los siguientes tipos de parques industriales: Parque industrial especializado, Parque industrial para maquiladoras, Parque industrial portuario, Parque industrial portuario, Complejo industrial, Corredor industrial, Parque de negocios, Tecnoparque, Parque de investigación y desarrollo, Parque científico, Parque médico, Tecnopolo y Centro de innovación.      

En la actualidad, en los parques industriales nacionales los espacios están mayormente ocupados por aquellos dedicados a la logística, lo cual es entendible dado el crecimiento acelerado del comercio electrónico. Con más detalle, del total de la demanda de espacios industriales en México durante 2021, la logística tuvo una participación del 34 por ciento, seguido por la industria manufacturera, con 29 por ciento. Por región, destaca la zona centro del país con ocupación de más del 30 por ciento de espacios inmobiliarios dedicados a la logística y la zona norte entre 10 y 15 por ciento. Datos del 2020 revelan que, por regiones, los parques industriales se ubican en la región noroeste del país (27%), la región noreste (27%), la centro-occidente (24%), la centro (20%) y la sur (2%). Las entidades federativas con mayor número de parques industriales son Nuevo León, el estado de México, Querétaro, Guanajuato, Baja California y Chihuahua.

En la actualidad los principales desafíos que enfrentan los parques industriales están relacionados con la seguridad y el cumplimiento de los llamados criterios ASG que tienen que ver con aspectos ambientales, sociales y de gobernanza. Además, los miembros que integran la AMPIP reconocen lo pertinente que resulta impulsar la Agenda 2030 y por eso admiten que el sector no solo tiene un papel fundamental en el desarrollo económico del país, sino que constituye un habilitador y aliado fundamental para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la lucha contra el cambio climático.

Los administradores de los parques industriales reconocen también que la pandemia del covid-19 dejó en claro la importancia de mitigar riesgos de producción y prever la continuidad de las cadenas de suministro a través de una clara planeación, incluyendo la corta distancia entre proveedores y la cantidad y calidad de los insumos y servicios. Es a esto a lo que se le ha llamado nearshoring, para referirse al fenómeno que se está presentando cuando las empresas están transfiriendo parte de su producción a países cercanos geográficamente del mercado de su interés. La relocalización se está dando fundamentalmente por el movimiento de las empresas asiáticas hacia México para acercarse al mercado norteamericano y los parques industriales están jugando un papel fundamental en este proceso. La demanda de espacios está llegando al límite y son las regiones mejor dotadas con este tipo de infraestructura inmobiliaria las que están resultando más beneficiadas. 

Las entidades de las regiones del norte, del bajío, del centro y ahora también las del sureste de México, aprovecharán estos nuevos escenarios, pero estados como Sinaloa de nuevo permanecerán al margen y solo serán espectadores. La construcción de parques industriales en nuestra entidad no ha representado una prioridad y solo tienen presencia en el norte y sur del estado con aportaciones muy marginales al conjunto de parques industriales del país.

Este y otros factores provocan que, en consecuencia, tengamos una muy baja participación en el producto manufacturero nacional, en el total de las exportaciones y en la atracción de IED.

                                                                                      

Las cifras sobre exportaciones por entidad federativa que publica el INEGI se conocen hasta el primer trimestre de este año.  En este trimestre, Sinaloa aportó el 0.9 por ciento de las exportaciones nacionales y se ubicó en el ranking nacional en el puesto 19. Para dimensionar, debajo de Sinaloa se encuentran 13 entidades; 4 cuya vocación es mayoritariamente turística, son los casos de Guerrero, Baja California Sur y Quintana Roo; 3 con un tamaño mucho menor en términos territoriales y de producto, se trata de Tlaxcala, Morelos, Colima y Nayarit; 2 ubicadas en el sureste del país, Oaxaca y Chiapas, por ahora dos de las entidades con mayor atraso económico y social, y: la CDMX concentrada en los servicios. Visto así, en realidad, y por poco, solo superamos a tres entidades.  

Para la misma variable, en puestos más bajos se ubica Sinaloa si medimos las exportaciones como porcentaje del PIBE ya que cae hasta la posición 23 en el conjunto de las entidades federativas y hasta el puesto 23 también si se considera la extensión territorial de los estados. Para darnos una idea, Aguascalientes que territorialmente es diez veces más pequeño que Sinaloa, en términos de valor exporta el triple. Y es que el 90 de las exportaciones sinaloenses siguen siendo productos agrícolas y de la industria alimentaria.

En cuanto a la IED, la información se conoce hasta el segundo trimestre del 2022. En este periodo, Sinaloa recibió el 1.9 por ciento de la IED nacional y se ubicó en la posición 14. Visto el comportamiento de esta variable en los últimos 22 años (1999-2022), se observa que Sinaloa solo concentró el 1.2 por ciento de la cifra nacional ocupando el puesto 20 en la lista de entidades federativas. Debajo de Sinaloa solo 12, las más pequeñas y las del sur del país. Para reflexionar, que Aguascalientes que es diez veces más pequeño que Sinaloa ha concentrado una mayor IED o que Querétaro que es cinco veces más pequeña territorialmente que Sinaloa, en el periodo en mención recibió casi el triple de IED. Así las cosas, en la coyuntura y en el mediano plazo, Sinaloa está en desventaja. Es que no contamos con la infraestructura productiva para competir en las mismas condiciones con las regiones mejor dotadas y más prósperas del país. Creo que, como lo he dicho antes, nuestras posibilidades de escalar a mejores posiciones nacionales en términos de la dinámica de crecimiento del PIBE y de los niveles de bienestar, debe pasar por diseñar e impulsar un nuevo modelo de desarrollo para la entidad, en el que se privilegien las estrategias con visión de largo plazo, se tracen las estrategias para diversificar la estructura productiva procurando que las actividades de alto crecimiento y de mayor complejidad adquieran un mayor peso y, se diseñen los mecanismos para aprovechar la vecindad con las entidades del noroeste del país y del corredor del norte, para establecer con ellas acuerdos de colaboración, dada su condición de regiones favorecidas con el modelo de apertura comercial. Creo que, si no hacemos algo pronto, habrá que resignarnos a estar permanentemente de media tabla para abajo, con sus consabidas consecuencias, empleos de baja calidad y mal remunerados.     

Referencias

                                             

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la línea editorial de ESPEJO.

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