Reflexiones

Sociedad Botánica

¿Por qué algunas aves no se mojan?

Las únicas aves que cuentan con la glándula uropígea son los acuáticas o las que habitan cerca de fuentes de agua que les ayuden con su alimentación.

Por: Genessys Berrelleza

¿Alguna vez te has percatado de que hay aves que nadan o se acercan al agua a buscar alimento y nunca se mojan? Esto se debe a que las plumas, mientras estén en sus cuerpos, actúan como una barrera impermeable, evitando que el agua tenga contacto con su piel y sus pulmones.

Lo anterior es posible gracias a la glándula uropígea, la cual es un órgano sebáceo muy variable en forma y tamaño entre las especies de aves. Ésta se encuentra cerca de la base de sus colas y secreta un aceite que permite una limpieza e impermeabilización del plumaje.

No obstante, no todas las aves tienen esta glándula, entre las excepciones se encuentran la avestruz y la paloma colipava. Las únicas aves que cuentan con la glándula uropígea son los acuáticas o las que habitan cerca de fuentes de agua que les ayuden con su alimentación, tales como:

  • La garza blanca (Ardea alba): Es un ave que puede retraer su cuello cuando vuela y estirarlo cuando camina. Puede estar quieta mucho tiempo acechando animales e insectos acuáticos. Vive aproximadamente 15 años, y con el paso del tiempo, su pico pasa de amarillo a verde. Lamentablemente a causa de que su hábitat natural está contaminado, se ve obligada a buscar espacios en la ciudad en busca de refugio.
  • La pichihuila (Dendrocygna autumnalis): Mide aproximadamente 48 centímetros, la parte superior de su cuello es grisácea y la inferior castaña hasta el pecho donde va adquiriendo un tono gris hasta unirse con el abdomen negro. La espalda es castaña rojiza y las alas negras con una gran mancha blanca que se distingue mientras vuela. Su ojo se rodea por un anillo blanco. El plumaje debajo de la cola es estriado en blanco y negro. Es migratoria y busca lugares tranquilo para empollar y alimentar a sus crías.
  • El Luis bienteveo (Pitangus sulphuratus): Un ave de cabeza grande y negra con dos franjas blancas a modo de cejas y garganta blanca, lo cual le da el aspecto de tener antifaz y boina negra, con alas largas y patas cortas. El pico es tan largo como la cabeza y termina en forma de gancho. El lomo y la cola son de color pardo verdoso. Su pecho y abdomen son de color amarillo y tiene una corona oculta del mismo color. Se alimenta de peces pequeños o capturando insectos en pleno vuelo.
  • El tirano pirirí (Tyrannus melancholicus): Su nombre se basa en su canto, ya que al reproducirlo pareciese que se escuchara la palabra “pirirí”. Logran perderse en la naturaleza por su coloración de plumaje, pues tienen un abdomen amarillo y pecho verde oscuro, cabeza gris y cuello gris claro además de un dorso verde grisáceo. Son capaces de atrapar insectos como escarabajos y moscas.
  • La golondrina alas aserradas (Stelgidopteryx serripennis): Una de las golondrinas más opacas, uniformemente marrón arriba con marrón desteñido a través del pecho. Sus alas son relativamente anchas y la cola es corta y cuadrada. Su dieta consiste en insectos, ayudando así a evitar la formación de plagas.
Foto: Lynn Cleveland/Audubon Photography Awards

Ya sea para encontrar refugio, empollar a sus crías o alimentarse de peces e insectos, cada una de estas aves tiene un propósito en lagunas, ríos o pantanos. Al tener un humedal artificial en su estanque central, Jardín Botánico Culiacán es como un segundo hogar para estas y otras especies que debemos proteger por su gran importancia para la naturaleza y para la vida humana.

Agradecimiento especial:
Silvia Judith Mellado Reyes,
Bióloga de Jardín Botánico Culiacán

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la línea editorial de ESPEJO.

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