Reflexiones

Alejandro Luna Ibarra

Prepara Alfonso Cepeda otro gol al Presidente

El engaño ya comenzó obligando a los maestros a afiliarse a Fuerza Turquesa desde las estructuras de la SEP para ganarse todas las candidaturas que les tocarían a los maestros.

Alfonso Cepeda Salas acaba de hacer una jugada maestra. Pactó su permanencia al frente del SNTE hasta el 2024 a cambio de llevar a Morena todos los votos de los maestros en la próxima elección del 2021, pero para ello Morena tendrá que darle las candidaturas a Nueva Alianza y Fuerza Turquesa, donde él podrá poner a los suyos y pedir el voto de todos los maestros, incluso de los de la disidencia sindical (MxM, CNTE, MNTS), con el argumento de que, más allá de sus diferencias sindicales, son los candidatos de Morena y son maestros.

¿Podrían los maestros morenistas de MxM, de la CNTE, del MNTS e independientes (sindicalmente), votar en contra de los candidatos de Morena porque fueron propuestos por Cepeda, o avalarán sus candidaturas, sabiendo que están legitimando su permanencia en la dirigencia en el SNTE?

Paradógicamente, votar por los candidatos de Morena propuestos por la dirigencia del SNTE, a través de Nueva Alianza y Fuerza Turquesa, sería votar por la permanencia de Cepeda al frente del SNTE, porque una vez ganadas las posiciones, con el voto de todos los maestros, Cepeda podrá rendir buenas cuentas electorales al presidente y asegurar, con la fuerza de sus diputados, que se le permita continuar al frente del sindicato. Es decir, pedir que la dirigencia de Morena intervenga para impedir que la disidencia sindical –sobre la que Morena tiene influencia—, logre su objetivo de sacarlo de la dirigencia sindical, pues los diputados que logren NA y FT, que lleguen a través de las siglas de Morena, al final de cuentas serán suyos y, si no le pagan lo que quiere, se los podría llevar a otro partido.

Sin embargo, votar contra los candidatos de NA y FT para impedir el re-empoderamiento de Cepeda y su permanencia al frente del SNTE, pone en riesgo el triunfo de Morena en las elecciones y la conquista de la mayoría en la cámara de diputados, por lo que Morena y las expresiones disidentes del SNTE que comulgan con la 4T tendrán que definir con mucho cuidado la designación de los candidatos del magisterio de tal manera que se postule a quien realmente tenga más ascendencia y liderazgo entre los maestros, no sólo quien tenga la representación formal.

Si se trata de mantener el voto de todos los maestros, de los que ya simpatizan con Morena y de sumar a los que se han mantenido leales al PRI a través de la estructura del SNTE, habrá que definir muy claramente cómo se hará la selección de candidatos magisteriales, sin darle todo a los nuevos aliados –que luego podrían regresar PRI con los diputados ganados a través de Morena— y sin descuidar a los líderes magisteriales propios, leales a la 4T, probados, que militan en las expresiones de la disidencia magisterial y que pugnan por la democratización del SNTE.

Sin embargo, la jugada de Cepeda es más perversa. Aún antes de afianzar el pacto de coalición, ya había empezado a hacerle trampa a Morena, pues utilizando el poder y los puestos que la estructura nacional (comités seccionales) del SNTE tiene en las secretarías de educación en los estados, había empezado a afiliar a los maestros y sus familias a Nueva Alianza y Fuerza Turquesa, como acto de autoridad, para elaborar un padrón magisterial –de maestros afiliados a la fuerza— que le permitiera engañar a Morena para obtener todas las candidaturas magisteriales, a pesar de que la mayoría de los líderes (no de los dirigentes) de los maestros no están con él y muchos ya militan en Morena o en sus organizaciones magisteriales afines.

A la dirigencia nacional del SNTE sólo le queda fuerza en algunos estados como Sonora, Tamaulipas, Puebla, Chiapas, Zacatecas, Nayarit y Colima. En el resto del país domina la disidencia magisterial que pide el cambio estatutario y la renovación de la dirigencia nacional y de los comités seccionales con nuevas reglas, de acuerdo a la reforma a la Ley Federal del Trabajo del 2019.

En suma, Cepeda planea meterle otro gol al presidente. Ya le metió el primero al hacer que el Congreso le aprobara, al SNTE, una reforma laboral aparte, de sólo 7 artículos (a la Ley Federal para los Trabajadores al Servicio del Estado) eximiéndolo de cumplir con la gran reforma laboral a la Ley Federal del Trabajo, de 535 artículos, aprobada para todos los demás mexicanos. Ahora planea meter a sus cuadros sindicales en las candidaturas al Congreso, para obligar a que la disidencia sindical del SNTE –morenistas todos—, que está pidiendo su salida, vote por sus candidatos y, por consecuencia, lo legitime como dirigente del SNTE ante el presidente. Y no sólo eso, sino que, si no le cumplen con su permanencia –y los maestros presionan por su salida—, se podría llevar a sus diputados de regreso al PRI.

El engaño ya comenzó obligando a los maestros a afiliarse a Fuerza Turquesa desde las estructuras de la SEP para ganarse todas las candidaturas que les tocarían a los maestros. Incluso, se habla de la falsificación de documentos y uso de copias de credenciales de elector proporcionados por los maestros para otros trámites ante las autoridades educativas estatales y sindicales, como préstamos y créditos de vivienda, que estarían siendo usados para la constitución de la Fuerza Turquesa.

¿Avalarían los maestros federalizados la candidatura a la diputación federal de Edén Inzunza, dirigente de la sección 27 del SNTE, quien desapareció de la vida sindical dejando al garete a los maestros, prácticamente desde el inicio del confinamiento por la pandemia, si el dirigente nacional, Alfonso Cepeda, lo mete a la lista de sus candidatos para contender por Morena en Sinaloa?

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