Reflexiones

Alejandro Luna Ibarra

Regresa Elba Esther de la mano de AMLO; ¿Pedirá Sinaloa?

A pesar de que el encierro por el covid paralizó gran parte de las actividades del país, la situación política actual es radicalmente distinta a la que se tenía hace sólo tres meses. Las prioridades han cambiado y muchos de los actores políticos también.

La pandemia ha dejado de ser tema de las mañaneras, a pesar de que no disminuye el número de contagios ni de muertes; el BOA sigue ocupando espacio de las redes sociales, aunque sea para descalificarlo, y la nueva prioridad política del presidente Andrés Manuel López Obrador ya comenzó a percibirse: las 500 diputaciones federales y las 15 gubernaturas en juego en el 2021.

El presidente pidió hace unos días que la maestra Elba Esther Gordillo hable del (presunto) fraude del 2006, para que nunca más se vuelca a cometer un fraude electoral en México, y aunque la maestra aún no se ha pronunciado al respecto, la intencionalidad del presidente queda muy clara. Primero, que la maestra –que ha sido un importante actor político nacional—, entre al juego. Hablar del tema le obligaría a tomar posición y obviamente no sería para enfrentar el poder presidencial. Así, la maestra entra de nuevo al juego de la mano del presidente.

Olga Sánchez Cordero, la secretaria de gobernación, prácticamente ha desaparecido de la vida pública –quizá atendiendo el programa “quédate en casa”—, pero han cobrado más fuerza Claudia Sheinbaum, Marcelo Ebrard y Ricardo Monreal. También ha desaparecido de los eventos políticos públicos Alfonso Cepeda Salas, quien, a no ser para hablar de recomendaciones de salud, no ha aparecido, a pesar de las múltiples manifestaciones de inconformidad del magisterio por muy diversas demandas y del contundente desmantelamiento del poder del SNTE.

Desmantelamiento del SNTE

En menos de tres meses el gobierno federal emitió las nuevas reglas para cambios de adscripción docente, los préstamos directos y los créditos de vivienda, tres de los cuatro bastiones de control magisterial más importantes del SNTE. Ya antes le había quitado el control de las plazas. Aunque la convocatoria para cambios aparece firmada conjuntamente con el SNTE, queda claro que éste no tuvo mayor participación, pues tanto los cuadros sindicales en funciones como sus extensiones en la estructura de la SEP, mostraron activamente su molestia.

También los famosos créditos directos (verdes, rojos y blancos), que el ISSSTE otorgaba en bloque al SNTE para que éste los asignara a los maestros, ahora se deben solicitar directamente en la página del ISSSTE, sin la intermediación de las dirigencias sindicales. Lo mismo pasa con los créditos de vivienda. Estos ya no requieren la gestión de la dirigencia sindical. Se solicitan directamente en la página del FOVISSSTE y se adjudican por sorteo. Cepeda, mientras tanto, guarda silencio.

El cambio de seccionales ¿con nuevas reglas?

Y más aún, el control de la estructura misma del SNTE está en juego. En el 2020 se deberán renovar las dirigencias seccionales de todo el país. El proceso de renovación ya había iniciado en marzo, pero se suspendió de manera indefinida a causa de la cuarentena, no obstante, tan pronto se reinicien las actividades en las escuelas, se reactivará también el proceso de elección sindical, no obstante, hay muchas preguntas en el aire. ¿Será con las mismas reglas en la nueva realidad política nacional? ¿Permitirá el gobierno que la dirigencia nacional del SNTE sea juez y parte en las elecciones de renovación nacional de líderes del mayor ejército electoral de la historia, en abierta violación a las disposiciones de la reforma laboral del 2019, y en pleno proceso de sucesión de 15 gubernaturas y 500 diputaciones federales?

En la sección 53 del SNTE, mientras tanto, aunque aún no se tiene convocatoria, la oposición a la dirigencia de Fernando Sandoval ya tiene una planilla armada y lista para registrarse en el momento que se emita la convocatoria. Saben que eso podría ser en cualquier momento. El cambio de Fernando debió ser en marzo.

Ante la proximidad de las elecciones intermedias del 2021, de las cuales depende la continuidad del proceso de la 4T –si AMLO no asegura el control de la cámara y las gubernaturas en juego, se acaba la cuarta transformación—, y ante las nuevas circunstancias políticas derivadas de la pandemia, el control de la estructura del SNTE –el mayor ejército electoral de la historia de México— es fundamental. Ya no se trata sólo de una elección sindical, sino de colocar los alfiles que serán determinantes en la elección del 2021.

Nuevos líderes sindicales y elección de gobernador

En Sinaloa, donde se registraron cuatro planillas para la dirigencia de la sección 27, ha sorprendido la circulación de una encuesta en redes sociales, que –según las tendencias de votación–prácticamente deja fuera de la jugada al equipo naranja de Edén Inzunza, encabezado por Genaro Torrecillas y a Maestros por México, que encabeza Sergio Campas, polarizando las preferencias de votación entre Carlos Rea Camacho, muy identificado con Morena y la CNTE y Jaime Valdez Juárez, quien encabeza una escisión de la corriente institucional, y a quien, en el magisterio, se le reconoce por honestidad.

No hay duda de que, si llegara Carlos Rea, sería un importante operador del candidato morenista a la gubernatura del estado. A Jaime Valdez no se le conocen compromisos con ningún aspirante a la gubernatura, pero tiene estrechos vínculos con algunos de los más destacados cuadros morenistas. Sergio Campas, por su parte, apadrinado por la maestra Elba Esther Gordillo, sería muy importante para el candidato del partido Redes Sociales Progresistas, que podría ser una sorpresa. Genaro Torrecillas, por su parte, apadrinado por el actual dirigente Edén Inzunza y por el delegado nacional del SNTE, Noé Rodríguez, difícilmente se podría desligar de sus compromisos con quien surgiera como aspirante del BOA.

¿Quién enfrentará a la UIF?

Sin embargo, a los aspirantes del PRI, del PAN y del PRD se les ven pocas posibilidades de competir con éxito en la elección del 2021. En Sinaloa no hay grupos fuertes con capacidad para enfrentar el poder presidencial. Ni los grupos tradicionales que pudieran estar vinculados al BOA ni el gobernador Quirino Ordaz se ven dispuestos a enfrentarse al SAT o a la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. El que esté libre de pecado que tire la primera piedra. ¿Está dispuesto el gobernador Quirino a enfrentarse a Morena, cuyos diputados federales habrá de definir el presupuesto de Sinaloa para el 2021, su último año de gobierno?

De Morena el próximo gobernador

En la contraparte, en cambio, todo parece indicar que el próximo gobernador será electo bajo las siglas de Morena. Y en ese escenario, el senador Rubén Rocha va a la cabeza de las probabilidades, por su trabajo, trayectoria, experiencia y relaciones políticas para construir el proyecto. El alcalde mazatleco Guillermo “Químico” Benítez, ha empezado a aparecer en los últimos días, luego de su recuperación del contagio de Covid 19. Con mucho menos trayectoria y articulación de un proyecto político, a estas alturas, le apuesta a su desempeño como alcalde y, sobre todo, a su amistad con el presidente López Obrador, quien deberá decidir entre la amistad y la rentabilidad política. En ese mismo escenario, aparece el ex alcalde y agricultor guasavense, Raúl Inzunza, “en la fila y con la vela prendida”.

No obstante, la mirada local no se puede desligar del contexto nacional, por lo que las gubernaturas y diputaciones federales –prioridad política para el proyecto del presidente—, también juegan en la sucesión presidencial del 2024, y Ricardo Monreal, Claudia Sheinbaum y Marcelo Ebrard buscan colocar a sus propios alfiles, y aún no queda claro que pedirá la maestra Elba Esther Gordillo –muy identificada con Ebrard—para integrarse al juego.

La posible sorpresa

Que la maestra hable del fraude electoral del 2006, para que no se vuelva a repetir, significaría un duro golpe al BOA y, sobre todo, la incorporación de un importante activo político nacional a la trinchera del presidente. Sería la puerta de entrada de Elba Esther a una nueva alianza AMLO-EEGM hacia el 2021 (y con ello hacia el 2024). Sin embargo, esta nueva alianza deberá tener un costo para el presidente –que este no tendría problema en pagar—, que bien podrían consistir en varias diputaciones federales y alguna gubernatura, para su partido Redes Sociales Progresistas, de ahí que la postulación de Fernando González o de Gerardo Vargas por RSP en Sinaloa, en alianza con Morena, o con el respaldo del presidente, no sería extraño en el contexto nacional, pero sería un balde de agua fría para Sinaloa. Y sería, al mismo tiempo, un puntal en las aspiraciones presidenciales de Marcelo Ebrard.

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