Reflexiones

Alejandro Luna Ibarra

Rescatar el tren en vez de quitar las vías

Conectar un tren turístico de Mazatlán con el chepe
La historia y la tradición unen a Culiacán con el tren

Llegaron como precaristas. Cercaron pequeños lotes con alambre de púas y luego construyeron tejabanes de lámina de cartón.  Ahí se les veía durante el día y algunos se quedaban en la noche, alumbrándose con fogatas y cachimbas y luego con focos incandescentes conectados por cables eléctricos a las casas de las colonias aledañas, proyectando la necesidad extrema de un terreno para vivir, sobre todo porque había que tolerar, al diario, el ruido extremo de la locomotora, el temblor del suelo y el pitido escandaloso al paso del tren, a menos de 10 metros.

Llamaba la atención, sin embargo, que los invasores hubieran aparecido como por generación espontánea, pues en cuestión de horas todos los espacios atrás de los campos deportivos de la UAdeO estaban ocupados o apartados y con los días siguientes amplios tramos de ambos lados de las vías, desde la gasera hasta bella vista fueron invadidos y más tarde puestos a la venta.

A mediados del sexenio anterior se corrió la versión de que estaban por sacarse las vías del tren del acceso a la ciudad y que en su lugar, en esos terrenos, se construiría un boulevard y una atractiva zona comercial, por lo que tener terrenos ahí sería un negocio redondo. Pronto, hasta las viviendas de las colonias cercanas habían empezado a subir de precio con la promesa de que se estaría cerca de una zona comercial de alta plusvalía.

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Los precaristas se habían instalado en la zona federal de seguridad de 30 metros a los lados de las vías del tren, con la promesa de que los terrenos serían desincorporados de la federación para comercializarse, como ocurrió con el proyecto tres ríos, 30 años atrás, por lo que, para ese entonces, quienes ya estaban asentados ahí reclamarían el derecho de posesión.

A vuelta de unos meses, algunos de los tejabanes de lámina de cartón, se empezaron a convertir en construcciones de blok, o ladrillo, pero con la singularidad de que lucían desolados, trasluciendo que, en muchos casos, no se trataba de gente necesitada de vivienda, sino de inversiones a futuro a partir de información privilegiada que habían obtenido del gobierno estatal, sin embargo, terminó el sexenio y el proyecto no se concretó. La información de que el gobierno estatal estaba a punto de retirar las vías para convertir la zona federal en zona comercial de alta plusvalía, que les daría grandes ganancias, no era cierta, al menos en el corto plazo.

Los invasores están asentados ilegalmente en terrenos federales de alto riesgo porque están dentro de la zona de seguridad de las vías, que se dejan por normatividad durante su construcción, para prevenir daños a la población y las construcciones en casos de descarrilamiento. Y así, varios kilómetros de las zonas de seguridad de las vías del tren hacia el norte-noroeste de la ciudad son lotes acaparados.

El asunto del retiro de las vías del tren fue tema en la conferencia semanera del gobernador este lunes, cuando el gobernador Rubén Rocha Moya aprovechó para expresar que ese es un proyecto empresarial antiguo con el que no simpatiza ya que es partidario de rescatar el tren y el ícono del Puente Negro y habló de la posibilidad de conectar un tren turístico de Mazatlán con el Chepe y de tener un tren turístico de aquí a Choix, que pudiera hacer paradas en Elota, Culiacán, Guamúchil, El Fuerte y Choix.

El gobernador señaló que al retiro de las vías para hacer zona comercial fue un planteamiento que se hizo en el tiempo de Jesús Aguilar Padilla y que es meramente un proyecto empresarial que implica la desincorporación de los terrenos federales como sucedió con el proyecto Tres Ríos en los tiempos de Francisco Labastida y Carlos Salinas, y aunque ha traído desarrollo, también ha habido muchos problemas de corrupción con los terrenos.

Rocha Moya indicó sobre ese tema que lo ha abordado hay gente que se queja porque el tren hace ruido cuando pasa y porque pita, pero en las ciudades europeas, los trenes llegan hasta el centro de la ciudad y son un medio de transporte importante y nadie se queja. Por lo que considera que en vez de sacar el paso del tren por la ciudad se debería rescatar y se dijo más partidario de rescatar la tradición del tren para Culiacán, y darle valor a la parte histórica.

El gobernador admitió que existe el antiguo proyecto empresarial de sacar las vías de Culiacán pero dijo que “lo veo lejos” y que “yo no tengo muchas ganas”, incluso, estimó que si lo promoviera la federación, tendría que tomarlo en cuenta como gobernador y él no está de acuerdo y que en todo caso, si se decidiera impulsar por el gobierno federal habría que intercambiarlo por algo para la ciudad, como es el proyecto de un gran periférico que desconcentre la circulación para ampliar la ciudad. Un periférico que rodée a la ciudad, pero no sólo eso sino con calles que conecten a la ciudad con ese periférico para abrir la ciudad.

Por lo pronto, el proyecto empresarial de sacar las vías de la ciudad tendrá que esperar y lo más probable es que en vez de reducir las corridas actuales del tren de carga, se aumente en el mediano plazo a trenes de pasaje turístico que conecten a la mayor parte del estado, rescatando la historia y la tradición de Culiacán vinculada con el tren y su ícono: el puente negro.

Rocha comentó que mucha gente viajaba hasta Mexicali en el tren y recordó que en 1963 su padre se fue de brasero y comentaba que en el desierto se bajaban a puchar el tren que se paraba porque las vías se llenaban de arena del desierto, y que todo esto es parte de nuestra historia que hay que rescatar.

También son parte de la historia de Culiacán y de la región el tren “bala” y el “burro” que trasportaron pasaje durante mucho tiempo hacia el norte y hacia el sur del país, incluso, el “tacuarinero” que circulaba entre Culiacán y Altata y que tenía la estación enfrente de donde hoy están las instalaciones de la Cruz Roja, por el boulevard Gabriel Leyva, fue parte importante de la historia de Culiacán.

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El mensaje del gobernador deja entrever que en su gobierno no todo son negocios y que, no obstante la importancia de los negocios para el crecimiento y desarrollo de las ciudades, en su gobierno también ocupan un lugar importante la historia, cultura y el rescate de las tradiciones, por lo que quienes invadieron los terrenos de las zonas de seguridad de las vías del tren, con base en información privilegiada filtrada desde el gobierno, con el propósito de hacer negocio con la posesión de esas tierras federales, mientras se desincorporaban de la federación, probablemente tendrán que esperar, por lo menos, un sexenio más.

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la línea editorial de ESPEJO.

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