Reflexiones

Malú Morales

Una huérfana de dos madres

Atrás quedaron los jardines, la alberca, las clases de ballet, la buena ropa, las amistades adineradas que había disfrutado por casi 13 años.

A los trece años ya no conocía a mi otra madre… Con esa frase comienza la novela LA RETORNADA que publicó en 2017 la escritora Italiana Donatella Di Pietrantonio, cuyo tema es el destino de una jovencita que tiene dos madres, a la vez, no tiene ninguna. En la narrativa, que se desarrolla en primera persona, la joven se cuestiona: …hoy ignoro de verdad qué lugar es una madre. Me falta como puede faltarme la salud, un cobijo, una certeza…la única madre que nunca he perdido es la de mis miedos.

El nombre del personaje central, que es quien narra la historia, es “La Retornada”; no aparece su nombre real, como si no tuviera identidad propia o como si viviera en varios mundos y al mismo tiempo, en ninguno. La joven se enteró de su madre biológica a los 13 años, cuando fue devuelta por su madre adoptiva a su familia original que ella desconocía. Su padre –el que ella creía era su padre biológico- es quien la entrega de vuelta a su familia, con sus maletas y una bolsa de zapatos. Es recibida sin emociones, sin curiosidad y con el fastidio que implica una boca más en una familia sin recursos; nada comparable a la lujosa residencia en que había vivido. Atrás quedaron los jardines, la alberca, las clases de ballet, la buena ropa, las amistades adineradas que había disfrutado por casi 13 años. Sus preguntas acerca del dramático cambio no tuvieron respuestas, únicamente escuchó decir: Te retornarás con tus padres verdaderos; así, sin más, a pesar de sus ruegos, llanto desesperado y una inútil rebeldía. Con el espíritu destrozado se enfrenta con su padre, madre, tres hermanos mayores que ella, una hermana adolescente y un hermano de pocos meses. Es acomodada en una habitación que comparte con todos sus hermanos, además de compartir una estrecha  cama con su única hermana, quien a pesar de su carácter sombrío, es la única que le demuestra compasión. La Retornada se deshace en conjeturas durante sus noches de incontenible llanto, quizá padezca de una enfermedad terminal…me alejó de su lado para evitarme sufrimiento…que si ésto…que si lo otro… A un día de su llegada, la madre la involucra en los quehaceres domésticos que desconocía totalmente, lo que desataba comentarios burlones y despectivos acerca de su posición de niña rica y mimada. A los pocos días de su estancia en el nuevo hogar, la muchacha comienza a recibir una nueva cama, cobijas, ropa, abrigos y hasta dinero para sus gastos, que la madre substituta se ocupa de enviarle sin ninguna carta o mensaje. A pesar de los regalos que  hacían más llevadera su estancia, ella se sentía perturbada por compartir el reducido espacio, sin intimidad alguna y con la mirada fija en sus movimientos de parte de sus hermanos, a excepción del hermano mayor que la trataba bien y le llevaba  regalos siempre que volvía de largas ausencias; se decía de él que estaba ligado a un grupo de gitanos asentados en un alejado terreno. La vida de la joven se volvió sobresaltada, sin embargo su natural rebeldía la llevó un día a la que fuera su casa, en complicidad de la hermana y el hermano mayor. Se encontró con la casa vacía y descuidados jardines, además de que sus dudas aumentaron. De regreso encaró a la madre, la que narró de mala gana que a quien ella tenía hasta hacía poco tiempo, como su madre verdadera, era una lejana tía que, ante la imposibilidad de tener hijos, la había pedido en adopción cuando apenas contaba con seis meses. La verdadera madre y el padre, con otros hijos e incapaces de darles lo necesario, la entregaron a la tía que jamás le confesó la verdad, hasta que a los trece años la devolvió a su familia de origen. El enigma se quedó encerrado y las razones de la devolución siguieron sin respuesta; sólo quedó en claro que la tía enviaba dinero para su manutención y estudios. La frialdad con que era tratada por su verdadera madre, quedó quebrantada cuando uno de sus hijos muere trágicamente, quedando devastada por la pérdida. La Retornada se pregunta si alguna vez ella merecería el dolor de la madre que por primera vez mostraba tal vulnerabilidad.

En su momento, la joven es enviada a una prestigiosa universidad en una lejana ciudad, alquila un cuarto con una familia acomodada que la acoge con cordialidad; todo patrocinado por la tía, con quien tuvo una forzada entrevista en la que las exigencias de una verdad soterrada, no tuvieron las respuestas esperadas.

El hecho de tomar las riendas de su vida envuelta en un doloroso aprendizaje y crecer con el vacío de un rechazo insuperado, hacen de La Retornada: Un intenso retrato del alma humana… una maravillosa novela que llega al corazón para quedarse…Una novela conmovedora… De una inolvidable delicadeza. Estos y otros más, son los comentarios de  los críticos que han analizado  esta obra de Donatella Di Pietrantonio, quien en la actualidad vive en su país de origen donde escribe y  ejerce como dentista pediátrica.

A veces las novelas escritas en otro idioma y traducidas al español, pierden la concisión y la correcta sintaxis, o  dan pie para que el lector le otorgue una doble interpretación a las palabras, una especie de anfibología, de modo que se produce una confusión. Quizá  sea el caso de esta novela italiana.

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