Reflexiones

María Julia Hidalgo

Zona chilanga | Los enamoramientos

Una cadena de enamorados que ama a quien los desprecia y a su vez son amados por otros que también son despreciados

“Los muertos, a falta de un lugar más confortable, se quedan en la cabeza de los seres queridos”.
A la memoria del querido Javier Marías, España, 1951-2022

La última vez que María lo vio, fue también la última vez que lo vio su mujer, no era justo que así fuera pues ella nunca cruzó palabra con él en cambio la otra era su esposa y con ella tenía dos hijos. No importa el tiempo ni cuando pase, ni cuanto se ame, ni como se acabe, nunca es momento justo para dejar partir a alguien de quien se está enamorado. Pero menos saberlo así, tirado en la calle, descamisado y muerto por un extraño que lo acató a navajazos. Con esa escena se desprende la historia de María, una joven que escuchará los motivos que tuvo el autor material para acabar con la vida de su mejor amigo. Un cuento que no termina por convencerla y que la llevará a reflexivas conclusiones. A los muertos se termina por quitárselos de encima, por más que se les extrañe al principio y por más que se desee su regreso, una vez que parten no deberán regresar pues la vida ya ha empezado sin ellos. Así es el enamoramiento para María Dolz, narradora y protagonista de Los enamoramientos de Javier Marías, novela que ha sido calificada por muchos como una verdadera obra maestra.

Una historia que se sitúa en dos grandes momentos, la vida antes y después del asesinado. Una protagonista, empleada de una editorial, que observa y se obsesiona con las personas; diserta y discute sobre sus vidas. María ni siquiera conocía sus nombres, pero llevaba años viendo cada mañana en el café a la pareja de enamorados. Los veía felices y se imaginaba cuánto tiempo llevaría juntos y cuáles serían sus ocupaciones, por qué se encontraban siempre allí y qué hacían para seguir enamorados. Su vida dio un giro cuanto una mañana vio en el periódico la foto del hombre tirado en la calle y bañado en sangre. El día de su muerte fue cuando supo su nombre y también el de la reciente viuda.

Magistralmente, el escritor Javier Marías da vida a cuatro personajes, uno de ellos asesinado al principio de la historia. Una protagonista que se enamorará del asesino. Un asesino que siempre ha amado a la viuda. Un muerto que será asesinado por su mejor amigo. Una María que se sabe rechazada, pero que a su vez se consuela sabiendo que a quien ama tampoco es correspondido y que ella es amada por otro que a ella no le importa. Una cadena de enamorados que ama a quien los desprecia y a su vez son amados por otros que también son despreciados. Los enamoramientos del gran escritor Javier Marías, resulta una sucesión de amores aplazados y de sentimientos que se desatan sin permiso y sin reparo a ser correspondidos.

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A los muertos como a los enamorados de Javier Marías, hay que dejarlos marchar cuando se demoran o son retenidos; a los vivos hay que soltarlos igual que a los muertos. Así soltó la viuda al final al padre de sus hijos, así se enamoró nuevamente del hombre que ahora camina con ella y le hizo olvidar que alguna vez había amado. Así como los muertos tienen la fuerza que los vivos les dan, así termina el tiempo retirando de la memoria a los que ya no están presentes. El proceso de despedida inicia con la ausencia física para luego dar lugar a un proceso mental que terminará en definitiva con lo que quedaba. Así reflexiona María ante la necesidad de reponernos a la peor de las desgracias. Los enamoramientos del escritor español narra una perfecta historia de presencias vivas que enamoran y de molestias ausentes que terminan guardadas en los cajones del olvido.

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