El tema de moda es sobre la salida-entrada-salida del gobernador del Estado y el pasar del “no estás solo” al “apestado” de todo su grupo político. Pero de esta vergonzosa tragedia están hablando en todos lados, y va a seguir. Por eso creo que lo más relevante hoy, es hablar de la raíz que permite todas estas porquerías y es justamente la Corrupción.
Desde hace más de un año un grupo de ciudadanos preocupados y ocupados hemos venido realizando Conversatorios Ciudadanos de diversos temas relevantes y prioritarios. Sobre participación ciudadana, agricultura, agua, comercio, seguridad, pesca, acuacultura y todos ellos coinciden en que la mayor causa común que produce los más grandes problemas de cada sector es la Corrupción.
El formato del Conversatorio Ciudadano Anticorrupción fue de tres paneles, uno de organismos civiles, otro de representantes gremiales y el tercero de jóvenes, cada uno con su respectivo moderador que fue conduciendo la conversación con su estilo propio. El resultado fue casi 4 horas de información muy valiosa, educativa e inspiradora que trataré de sintetizarlo en menos de 800 palabras.
Es muy importante medir la corrupción, y para ello hay que conocer sus diferentes tipos y alcances. Los actos de corrupción básicamente se pueden dividir en dos tipos. Transaccional, que es cuando ambas partes lo buscan para obtener cada uno un beneficio. Y el segundo tipo es cuando una parte fuerza a la otra a cometer el acto, que pudiera catalogarse como Extorsión. ¿es igual el grado de culpabilidad tiene cada una de las partes en cada caso?
Se discutió sobre si la corrupción es cultural o sistemática. Y pueden ser ambas, depende el caso. ¿Cometemos actos de corrupción por que el sistema es así? ¿O el sistema es así porque así somos nosotros?
Cuando el sistema corrompido y corruptor orilla al ciudadano a cometer este tipo de actos, la honestidad se empieza a convertir en una carga o debilidad, mientras que la corrupción en un escudo o impulsor. El honrado trabaja por lo menos el triple que el corrupto para conseguir el mismo resultado. Y aun así, como sociedad, valoramos solo el resultado. Nos importa quien se llevó el premio sin importar que hizo para obtenerlo.
Uno de los ponentes cuestionó algo que tengo tiempo rumiando, sobre los perfiles idóneos para presidir o encabezar a las instituciones u organismos gremiales. Lo común es buscar perfiles que estén involucrados en el sector activamente para cerciorarnos que sepan muy bien del tema. Pero justo esa participación activa es la que los hace vulnerables a ser presionados por el mismo poder, que por lo general es el gobierno, quien los chantajea con permisos, concesiones, multas y cualquier otro tipo de tramite que puede acabar con un negocio prospero en unos cuantos días o la tentación de impulsarlo. Un plata o plomo de cuello blanco.
Se habló de lo difícil que es, en la mayoría de los casos, determinar si se cometieron o no actos de corrupción por la dificultad de la carga de la prueba. Se mencionó mucho la palabra “Evidencia”, la cuál en la ley se le conoce al conjunto de hechos, datos o pruebas materiales que demuestran la veracidad de algo. Pero también significa que es Evidente, que es claro, que tiene certeza, que no hay duda. La mayoría de las personas que conocemos, de quienes sabemos con certeza y sin duda alguna que son corruptos, en la inmensa mayoría de los casos no tenemos ni una sola prueba física para comprobarlo.
Uno de los moderadores soltó la pregunta incómoda. ¿denunciarías a un amigo o familiar que cometió un acto de corrupción? Con ella vino toda una rica discusión en torno a la ética, al bien común, al bien mayor, al individualismo, egoísmo, etc. pero lo que resumió todo fue cuando un joven panelista citó una frase de Jesucristo que dijo: “Mis hermanos son los que hacen la voluntad de Dios”, haciendo referencia a que la unión debería ser más bien con aquellos que anteponen el beneficio del grupo por encima del individual.
Por ultimo se habló de soluciones. Se mencionó mucho la necesidad del fortalecimiento de las instituciones civiles, su autonomía financiera, operativa y sobre todo en la toma de decisiones. Así como la protección y supervisión de los lideres y colaboradores de dichas dependencias. Del impacto que puede llegar a producir la tecnología bien aplicada, supervisada y delimitada. De la importancia de la denuncia, pero también de la protección del denunciante y del seguimiento de ésta hasta su conclusión. Y una pregunta fundamental ¿quién vigila al vigilante?
Corrupción es Egoísmo. Cada acto efectuado puede llegar a lograr satisfacción en el momento, pero trae secuelas importantes que además son acumulativas. Las consecuencias de la corrupción de uno, nos afecta a todos, aunque los demás no hayamos cometido el acto ni se hayan visto beneficiados.

Comentarios
Antes de dejar un comentario pregúntate si beneficia a alguien y debes estar consciente en que al hacer uso de esta función te adíeles a nuestros términos y condiciones de uso.