Las instituciones gubernamentales ya descubrieron que en México no estamos teniendo tantos hijos y, obviamente, entraron en pánico.

Que si la natalidad está cayendo, que si el país envejece, que si para el 2030 habrá más vejez que infancias … Ah! y las más “preocupantes” ¿Quién pagará las pensiones? ¿Quién va a trabajar?

Y sí, es real, pero antes de esparcir el miedo colectivo porque las mujeres ya no estamos pariendo como antes, Respiremos y preguntémonos.

¿A quién le urge que sigamos teniendo hijos?

Porque cada vez que los medios hablan de crisis de natalidad pareciera que tener hijos fuera una obligación que la población (específicamente las mujeres) le debemos al país. Nuestro modelo económico no solamente necesita consumidores. Necesita muchos trabajadores.

No vamos a negar que existe una situación demográfica importante. Es verdad que una población envejecida necesita más servicios de salud, cuidados, pensiones y población económicamente activa que pueda sostener parte de todo eso. El problema es que todo ese sistema se construyó suponiendo que las personas, como recurso, serían inagotables.

Básicamente expone la siguiente lógica:

Más trabajadores = más contribuyentes = más consumidores = más crecimiento

Necesita que la gente trabaje, pero no simples trabajadores en abstracto, no. Necesita suficientes trabajadores como para que una buena parte de ellos sigan siendo baratos y reemplazables. Porque una cosa es que falte gente y otra muy distinta es que falte gente dispuesta a trabajar por poco.

Mientras exista una fila de personas necesitando empleo, las empresas tienen mucho más margen para ofrecer salarios bajos y jornadas larguísimas con pocas o nulas prestaciones. Si tu no aceptas alguien detrás si, porque necesita comer, pagar renta o mantener a su familia. La abundancia de mano de obra también sirve para eso, para reducir el poder que tiene cada persona trabajadora.

Entonces ante el reclamo de “¿Quién va a trabajar en el futuro?” Pensemos: ¿Por qué tenemos que preocuparnos de que las empresas tengan garantizado un ejercito permanente de trabajadores disponibles?

Ahí la famosa “crisis de natalidad” revela que no es preocupación por una supervivencia como sociedad, sino una crisis del modelo económico que no sabe funcionar sin nacimientos. Además, resulta muy conveniente que en su narrativa jamás hablen de que esos futuros trabajadores no aparecen mágicamente a los 20 años con RFC, cuenta bancaria y disponibilidad de horario.

Hay que producirlos

 

Alguien tiene que gestarlos, parirlos, alimentarlos, vestirlos, educarlos y mantenerlos vivos hasta que ingresen al mundo laboral. Buena parte de esa factura la siguen pagando particularmente las mujeres con dinero, tiempo y trabajo no remunerado.

Bien curioso el negocio: el mercado necesita trabajadores nuevos, pero espera que nosotras asumamos buena parte del costo de fabricarlos.

Actualmente con un acceso mayor a derechos reproductivos, las mujeres eligen priorizar su vida laboral y personal antes que la maternidad. Eligen tener menos o de plano ningún hijo; y es cuando resulta que hay alarma demográfica.

Lo anterior no significa que el envejecimiento poblacional no importe. El país sí tiene que resolver el financiamiento de pensiones, ver cómo se sostiene un sistema de salud con mayor demanda, y sobre todo, solucionar quien cuidará a millones de personas mayores. Pero ninguna de esas problemáticas debe resolverse convirtiendo nuestros úteros en política económica

¿Necesitamos más trabajadores? Ok, discutamos los salarios.

¿Necesitamos sostener pensiones? De acuerdo, Hablemos de impuestos y distribución de la riqueza.

¿Necesitamos cuidar a una población envejecida? Pues construyamos un sistema público de cuidados.

¿Queremos más infancias? Muy bien, sostengamos a las maternidades y regulemos la vivienda.

Pero si de verdad creen que la única manera de mantener funcionando todo consiste en que cada generación produzca otra todavía más numerosa para ponerla a trabajar detrás, significa que de plano ven a las personas como un recurso renovable…  ¿y qué creen? Se les va a acabar.

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