Por Carmen Patricia Garnica Luna, Vinculación de Incidencia en Iniciativa Sinaloa

Este 2026 ha iniciado con una serie de cambios tanto en el contexto internacional, nacional y local que marcan rutas nuevas de acción, pero dejan como constante las mismas luchas ciudadanas de hace 5, 30 en incluso 100 años: la procuración y defensa de los derechos humanos. Lo que me hizo recordar una frase que mencionaba un maestro de mi época universitaria “los cambios pueden ser buenos o malos; todo depende de su dimensión (incrementales o disruptivos), enfoque, discursos, factores externos, lo económico, lo político y sobre todo de las necesidades sociales”. Esto lo podemos usar para analizar la situación de la transparencia en nuestro estado.

Con la aprobación del decreto del poder ejecutivo que elimina a la Comisión Estatal de Acceso a la Información Pública en Sinaloa efectuada en los últimos días del 2025, horas antes del habitual inicio de sesiones en el Congreso del Estado de Sinaloa  y hasta el momento, sin una ley secundaría referente al tema que excluya la incertidumbre actual en lo relacionado a la transparencia en Sinaloa y sus municipios, es visible un cambio disruptivo, que implica modificaciones en lo fundamental, con impacto sistémico, pero que de momento no involucra una innovación; la cual, suelen ser la razón de este tipo de cambios. 

Ahora con la llegada del año, el ejecutivo estatal anunció el cambio del titular de la Secretaría de Transparencia y Rendición de Cuentas, esto bajo una serie de irregularidades de gasto en viáticos de Guadalupe Ramírez Zepeda, situación que se expuso en medios locales y derivó en una investigación de la Auditoría Superior del Estado, que se frenó con la entrega de 150 mil pesos por parte de la ex titular. Además de una investigación del mismo Gobierno del Estado de Sinaloa en proceso, y la ahora renuncia de la ex funcionaria implicada. Lo que pareciera poner fin a esta serie de acciones cuestionables en lo que debería ser la autoridad estatal en rendición de cuentas. Sin embargo, lo anterior no exime a la ex servidora pública de sus acciones y de posiblemente incurrir en faltas administrativas y/o de otro tipo. Veremos en lo que corre del año como se aplica la justicia en este tema.

De momento, se designó como nueva titular de la Secretaría de Transparencia y Rendición de Cuentas a Sandra Guadalupe Angulo Cázarez, de profesión abogada. Que cuenta con casi 10 años como servidora pública para el gobierno estatal, y que sus últimas funciones, antes de su nueva encomienda en transparencia, fue como secretaria técnica de la Secretaría de Administración y Finanzas, y como coordinadora administrativa en la Secretaría de Obras Públicas. Esperemos con esta nueva dirección y con las nuevas encomiendas que aparentemente tendrá la Secretaría de Transparencia y Rendición de Cuentas, se de apertura al diálogo con sociedad civil, academia y demás sectores. Ya que el acceso a la información pública es un derecho de todos que debe continuar garantizado.

Justo el pasado 12 de enero nos visitó en Culiacán, la Presidenta del Sistema Nacional Anticorrupción, Vania Pérez Morales. Para impartir la conferencia “Víctimas primero: Derechos humanos e integridad frente a la corrupción”, en donde un nutrido grupo de activistas, periodistas y servidores públicos locales en temas de transparencia asistieron a este espacio, que fungió también como diálogo para analizar los remanentes y rezagos que generan la corrupción, además de cómo la impunidad vulnera los derechos humanos de las víctimas, quienes suelen quedarse en el olvido de la narrativa de este tipo de hechos, que en Sinaloa tienen sus particularidades ya de dominio público.

Además, este evento nos permitió iniciar 2026 generando eco de aquello que no debemos olvidar, y que desde la sociedad civil se debe procurar siempre: nuestros derechos. Aun con la existencia de cambios en la norma, la desaparición de organismos estatales y de estructuras; Vania nos vino a recordar que ejercer y exigir nuestros derechos debe ser la constante ante todo tipo de contexto. Por ello debemos poner al centro a las víctimas y señalar los hechos de impunidad, a pesar de la falta de certeza.

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