Hace algunos años, la COPARMEX organizó una serie de foros y encuentros muy interesantes llamados “Alternativas por México”, una plataforma de líderes sociales, que planteaba las bases para la formación de agentes ciudadanos para el cambio social. Me invitaron a participar, asistimos estudiantes -entonces de maestría en gobierno-, mujeres líderes de cámaras y dueñas de empresa, jóvenes emprendedores, empresarios, y líderes sociales predominantemente de organizaciones no gubernamentales.

La idea era muy interesante, la formación de liderazgos sociales con bases académicas, democráticas y lo más importante, con capacidad de incidencia pública por la vía social, camaral o política. Una escuela de formación de liderazgos partiendo del desarrollo inclusivo, el respeto al Estado de Derecho, la libertad democrática y el entendimiento de los elementos finos de la toma de decisiones.

Martha Reyes Zazueta ha logrado, desde la base de sus propios méritos, construir ese perfil de liderazgo; el de una mujer de empresa pero con gran empatía social, que hoy preside la COPARMEX en su capítulo Sinaloa, que se acompaña de un gran currículum en el sector agroindustrial, en el desarrollo humano de los capitales y en el liderazgo de las mujeres jefas de negocios.

Ante el difícil escenario que vive Sinaloa, sus posturas en defensa de sus representados y otros sectores sociales, han sido firmes sin demérito de la institucionalidad del cargo que la enviste, utilizando en sus mensajes el argumento inteligente más que la injuria, demuestra la racionalización de los problemas más que la exageración de las cosas. Es en suma, una mujer que demuestra su experiencia hablando con números certeros, con cifras crudas, con datos inobjetables, que le dan foro y micrófono en medios nacionales.

Valiente. No ha dejado de lado el activismo pese al estado de cosas que nublan los tiempos en Sinaloa, la he seguido de cerca en entrevistas locales y nacionales. Habla las cosas como son, con la franqueza y sinceridad que nos gusta a los sinaloenses, pero al mismo tiempo con calidez y empatía porque sabe que las víctimas de la guerra no solo suman lutos a los ciudadanos, sino también a las y los elementos de las corporaciones y fuerzas armadas que, sin más, cuidan de nosotros.

Ese es el perfil que necesita la oposición en Sinaloa: profesionalismo demostrado en sus años de trabajo y una presencia firme que genera simpatías tanto en su gremio como entre extraños. Es un perfil montado en la plataforma institucional de una organización camaral de mucha tradición y respaldo por los hombres y mujeres del capital en México, que son, junto con otros, los verdaderos generadores del empleo en Sinaloa.

Su narrativa no es sobre la destrucción de las instituciones sino el fortalecimiento de las mismas, eso hace total diferencia con varios liderazgos trasnochados que causan repulsión con los que; “no están de acuerdo con el gobierno, pero tampoco quieren ver a Sinaloa arder”. Su capacidad de comunicación permite manejar este difícil discurso en tiempos de polarización extrema, al escucharla puedes notar de fondo que su mensaje no busca que; “le vaya mal a Sinaloa para que le vaya bien a la oposición”. Por el contrario, de cierto sentido, lo mejor que nos puede pasar es que nos vaya bien a todos, yéndole bien a Sinaloa.

Ante el vacío de liderazgo opositor, este personaje político es sumamente atractivo para todos los partidos de oposición a la 4T que disputarán el gobierno en 2027. El descontento social ante la violencia, el deterioro del patrimonio, la falta de empleos y el retraso económico son el discurso común entre los políticos partidistas, pero el problema es que nadie les cree, porque, con dos dedos de frente nos podemos dar cuenta de que ellos fueron parte de la decadencia que hoy vivimos.

Martha Reyes puede decirse ajena de ello, porque no ha militado, ni ha sido parte de ninguna camarilla partidista beneficiada en el pasado, como lo son otros pseudo-liderazgos sociales que hoy repudian al gobierno en turno, pero enmudecieron cuando formaban parte de los intereses que nos legaron el estado de corrupción en el que vivimos, favoreciéndose de mil maneras.

Le vendría muy bien a la democracia sinaloense ver en las boletas a un liderazgo como el de la Sra. Reyes Zazueta en 2027. No será fácil, pero tomando las decisiones adecuadas respecto a la ruta a seguir -incluyendo en ello, el partido por el cual participar- y los aliados en los que se habría de apoyar, estoy seguro que haría un papel muy digno y sobre todo competitivo en los comicios venideros. A juicio del que escribe, necesita rodearse de aquellos que la empujen a transitar por el liderazgo democrático, formal y humanista, que sin demérito de valentía y congruencia con su causa, no caiga en los excesos que fomentan diatribas eternas y hacen de la protesta pública un espectáculo social que repudia la gran mayoría de sinaloenses en su verdadero nicho electoral.

Ante la fragmentación de la oposición, liderazgos como el de Martha Reyes son los que pueden llamar a la unidad en torno a un proyecto común, pero para ello se necesita una estrategia política fina, que sume y construya alianzas, que aglutine los grandes intereses comunes y aleje a los sectaristas y marrulleros de la vulgar política. Si van a participar en el proceso electoral, ella y su equipo deben recordar, que la historia nos enseñó que la mejor forma que encontró el PRI para demoler movimientos sociales y agrupaciones camarales fue infiltrándolas para desmoronarlas por dentro. Y sí, así como lo hizo el PRI de entonces, MORENA partido que replica el ADN del dinosaurio, no dudará en hacer lo mismo con las legítimas expresiones como la que ella, hoy, representa. Luego le seguimos.

 

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