Culiacán, Sinaloa.– El pasado lunes 12 de enero, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) publicó cuatro reportes clave sobre el desempeño del sector agrícola estadounidense. Entre ellos, el informe sobre el resumen de la producción de cultivos de 2025 reveló que la cosecha de granos fue mayor a la esperada por el mercado, lo que provocó un desplome inmediato en los precios internacionales del maíz y encendió las alarmas entre productores mexicanos, especialmente en Sinaloa.

En cuestión de cinco minutos, los futuros del maíz en la Bolsa de Chicago cayeron de 447.75 a 428.2 centavos de dólar por unidad. Se trata de la peor caída desde septiembre de 2024 y el nivel más bajo registrado desde noviembre del año pasado.

Según el propio USDA, el inventario estadounidense de maíz es 6.5 millones de toneladas superior a lo que anticipaban los analistas, lo que generó una sobreoferta y presionó los precios a la baja.

¿Qué significa esto para los productores mexicanos de maíz blanco?

 

De acuerdo con el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), el escenario es negativo para el campo mexicano, en particular para las cosechas Primavera–Verano y el próximo ciclo Otoño–Invierno. La combinación de precios internacionales deprimidos y un peso apreciado frente al dólar reduce aún más el valor en pesos de las cotizaciones.

El impacto será mayor porque varias regiones aún tienen grano sin comercializar. En Sinaloa hay alrededor de 120 mil toneladas de maíz blanco del ciclo otoño-invierno 2024 almacenadas, mientras que en el Bajío se mantienen entre 600 y 700 mil toneladas del ciclo primavera-verano.

Este nuevo golpe se suma a problemas estructurales del campo mexicano que ya se arrastraban, como los altos costos de producción, falta de liquidez y ausencia de mecanismos efectivos de protección al ingreso del productor. Desde noviembre pasado de 2025, esta situación ha detonado movilizaciones agrícolas en distintos estados del país, incluyendo estados como Baja California, Sonora y Sinaloa.

Para los productores de maíz blanco, la caída de precios significa menores ingresos por tonelada, justo cuando aún tienen inventarios sin vender, lo que eleva el riesgo de endeudamiento y reduce su margen de maniobra financiera.

Solo en Sinaloa, hay más de 3 mil productores que siguen a la espera de apoyos gubernamentales prometidos para amortiguar la crisis desde 2024.

A tres meses de la cosecha en Sinaloa

 

El desplome de precios llega a solo tres meses de la recolección de 297 mil hectáreas de maíz en Sinaloa, donde además permanecen cerca de 100 mil toneladas almacenadas en los silos del estado.

Enrique Riveros, presidente de la Comisión de Agricultura de Coparmex Culiacán, advirtió que la situación es insostenible.

“Ya no salían los números. Si vas a quedar debiendo, antes 1,000 y ahora 1,200, a fin de cuentas es lo mismo. De perder poquito a perder más, al final es perder. Lo van a tener que compensar con maquinaria, con la venta de un terreno. Esto es el acabose de la agricultura nacional, y eso es muy peligroso”, dijo en entrevista para ESPEJO.

Con una mayor producción en Estados Unidos y precios internacionales deteriorados, el colapso de la agricultura en Sinaloa se vuelve un escenario cada vez más probable si no hay medidas urgentes por parte del gobierno federal.

Riveros advirtió que una nueva caída en los precios de los granos podría profundizar el endeudamiento de los agricultores sinaloenses. A su juicio, el problema de fondo es asumir que productores mexicanos y estadounidenses compiten en igualdad de condiciones, cuando no es así.

“Eso siempre lo ha sabido el gobierno mexicano. Antes compensaban esa diferencia con apoyos. Este gobierno quitó los apoyos y dice: ‘háganle como puedan’”, aseguró.

“No han mostrado interés; al contrario, les molesta que se les exija lo que tienen que hacer”.

¿Por qué cayeron los precios?

 

La baja en los precios del maíz se explica principalmente por los reportes del USDA, que confirmaron una producción mayor a la esperada y un inventario con 6.5 millones de toneladas adicionales. Esta sobreoferta provocó una reacción inmediata en Chicago, con el desplome ya mencionado de 447.75 a 428.2 centavos de dólar por unidad.

La Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa (CAADES) destacó que el reporte WASDE de enero mostró mayor producción, mayores inventarios y una demanda de etanol estable, lo que inclinó el mercado claramente a la baja.

El USDA elevó su estimación de la cosecha estadounidense de 425 a 432 millones de toneladas, debido a mejores rendimientos y mayor superficie cosechada.

Como resultado, los futuros de maíz para julio cayeron de 181.19 dólares por tonelada el 9 de enero a 171.64 dólares el 13 de enero. El trigo también bajó, aunque de manera más moderada.

La CAADES advirtió que, salvo una catástrofe climática en Sudamérica o una reducción significativa de siembras en Estados Unidos a partir de marzo, el panorama es de oferta abundante y precios deprimidos para México.

Además, la apreciación del peso, que es cercana al 13% en el último año, ha reducido en la misma proporción los precios internos del maíz.

Comparación con Estados Unidos

 

Los agricultores mexicanos compiten con productores estadounidenses respaldados por el “FARM BILL”, un esquema sólido de apoyos que incluye investigación, créditos, seguros y compensaciones por caída de precios. Recientemente, el gobierno de Donald Trump aprobó 12 mil millones de dólares en apoyos adicionales para estabilizar los ingresos agrícolas.

En contraste, México no cuenta con una política institucional clara para la agricultura comercial de maíz ni con presupuestos específicos en el PEF agrícola. En el caso del trigo, sí existe un programa con ingreso garantizado de 7,050 pesos por tonelada, con aportaciones adicionales del gobierno de Sinaloa en el ciclo OI 2024-25.

Roberto Bazúa, presidente de la Asociación de Agricultores del Río Culiacán (AARC), llamó a diseñar de manera urgente un esquema de ordenamiento para la comercialización del maíz y una estructura de apoyos que incluya coberturas e ingreso garantizado, con el fin de dar certidumbre a la cadena maíz–tortilla y garantizar la producción de alimentos en el país.

“El gobierno tiene que poner un apoyo, una compensación, para llegar a un precio de rentabilidad para el maíz. Si no, este cultivo sería de cero rentabilidad y un colapso para Culiacán y para Sinaloa”, dijo.

“La veo difícil que el precio internacional se recupere, porque hay demasiado maíz en Estados Unidos. La única solución es un apoyo del gobierno”.

Con información de Daniel Villaman

Más información sobre maíz sinaloense: