En Culiacán se tiene que ir a trabajar aunque hayan baleado o incendiado los negocios.

“Seguimos con miedo. Es más que nada una desesperanza el venir aquí. Yo no tengo nada que ver, tengo 15 años aquí. Hemos sobrepasado pandemias, narcopandemias, tiempos malos… y dices: «yo soy un ciudadano de bien, que trabajo, que me esfuerzo», y ¿Cómo venimos? Pues estamos en desesperanza […] La falta de seguridad ya nos rebasó“, dijo María, quien trabaja en uno de los puntos atacados en la colonia Las Quintas, en entrevista para ESPEJO.

En la ciudad de Culiacán, una guerra interna entre facciones del cartel de Sinaloa ha sumido a la población en una espiral de violencia. Entre las expresiones más recurrentes de este periodo destacan los ataques con arma de fuego contra negocios y centros de trabajo.

Escuelas, centros nocturnos, restaurantes, casinos, oficinas, salones de fiestas, hospitales y plazas comerciales enteras han sido algunos de los objetivos atacados, o que permanecen bajo la amenaza, de los grupos delincuenciales. En no pocos de estos sucesos, trabajadores y clientes de los establecimientos son alcanzados por las balas.

Tan solo en diciembre de 2025, en Sinaloa sucedieron 10 ataques armados o atentados directos contra centros de trabajo, que resultaron en la muerte de 7 personas.

ESPEJO acudió a uno de los puntos comerciales atacados durante enero de 2026, en la colonia Las Quintas, en Culiacán. Se trata de una plaza que reúne negocios de diferentes giros. La gran mayoría de los locales tienen las cortinas abajo, mientras que otros fueron desocupados desde hace tiempo, antes del ataque.

En este caso particular, el atentado ocurrió de noche, cuando afortunadamente no había trabajadores presentes. Personas armadas abrieron fuego contra la fachada de la plaza comercial, dejando agujeros de bala que fueron resanados poco después, aunque en el lugar siguen dichas marcas como testimonio del hecho violento.

Trabajar bajo la incertidumbre e inquietud

 

María es encargada de su negocio propio, familiar, en uno de los locales desde hace 15 años. Explica que su familia le ha dejado a ella la decisión de seguir abriendo. Decidió ocultar el incidente a sus hijos, en un intento por protegerlos y no preocuparlos.

“Mis hijos no se enteraron; no quise preocuparlos. Mis hermanos me dijeron: «Todos sabemos que no van contra ustedes. Es un negocio familiar que se abrió hace 15 años y no tiene nada que ver con esto». También me dijeron: «Es tu decisión si quieres cerrar o quieres continuar».”

 

Luego de considerar las circunstancias en que se presentó el ataque, y lo que les dijeron las autoridades, María decidió seguir abriendo, esperando que la situación no pase a mayores.

“Los soldados estuvieron presentes y nos dijeron que si volvían a intentar hacer algo no lo iban a hacer de día. Eso es en lo que, nosotros como locatarios, confiamos: en que no sería en un horario que nos pusiera en riesgo”.

 

Otro trabajador en mostrador del lugar, quien prefirió no identificarse, respondió ante la pregunta de: ¿Cómo se siente al venir a trabajar en esta situación?

Intranquilo, que no estás seguro… No sabemos si van a volver“, limitó su comentario.

Inseguridad impacta a los negocios y empleo en Culiacán

 

De acuerdo con datos oficiales, desde finales de 2024 Sinaloa registra una caída sostenida en el número de patrones, es decir, de personas y empresas que generan empleo formal. La entidad se ha colocado entre las que más empleadores han perdido a nivel nacional, con una contracción que duplica el promedio del país y que se concentra, principalmente, en micro y pequeños negocios como el de María.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), conducida trimestralmente por el INEGI, la tasa de ocupación en la ciudad de Culiacán ha caído de forma continuada.

En los meses de julio, agosto y septiembre de 2025, último periodo con información disponible, se registró una tasa de ocupación de 96.5. Este último resultado colocó a Culiacán como la onceava peor ciudad del país en materia laboral, de acuerdo con el índice, el cual evalúa a 39 municipios a nivel nacional.

En tan solo un año, Culiacán descendió del lugar 18 al 29 en la tasa de ocupación, entre las 39 ciudades contempladas en el índice.

Por razones de seguridad, el nombre de la entrevistada fue modificado a petición suya. Eligió llamarse María, en referencia a la Virgen que, según sus propias palabras, es la que la cuida.

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