Concordia, Sinaloa.- La sierra sur de Sinaloa sigue siendo un blanco de grupos criminales, donde apenas la segunda semana de enero de este 2026 se desplazaron alrededor de 100 personas de cinco comunidades.

“De milagro no se han escuchado las bombas ni los balazos”, dijo Roque Vargas, un hombre que ha sido desplazado en dos ocasiones de Chirimoyos, una comunidad de Concordia que colinda con el Estado de Durango.

“Aquí ha venido la gente y al pueblo enseguida, aunque no hay manera de poder atenderlas”, agregó.

Los desplazamientos ocurrieron en Potrerillos, Pánuco, La Guayanera, Copala y Chupaderos. Las personas han llegado a pueblos como Chirimoyos y La Petaca, donde, además, han sufrido los estragos de la violencia por no contar con servicios de salud ni de educación.

“Se fueron los maestros en el periodo de vacaciones de diciembre y no regresaron”, dijo el hombre, quien se ha convertido en activista tras múltiples desplazamientos y por la lucha que emprendió para defender su territorio.

“Los maestros no volvieron por la violencia”, agregó Vargas, explicando que en esa región hay planteles de preescolar, primaria y secundaria, todos abandonados.

La sierra sur de Sinaloa, territorio en disputa

 

La sierra sur de Sinaloa ha sido afectada por la confrontación entre “los Chapitos” y “los Mayos”, dos organizaciones del cartel de Sinaloa que sostienen desde septiembre de 2024 por el control territorial.

Para Vargas, la “guerra” es un asunto de administración de los negocios de producción de droga, pero también de aserraderos y minería, como si se calcara a las confrontaciones de otros grupos criminales en los últimos 15 años.

Para 2017 pasó con un grupo criminal del cartel de Sinaloa contra otro del cartel de “los Beltrán Leyva”, o la de 2021 por la misma causa. En ambos eventos hubo masacres, incendio de viviendas, torturas, desapariciones y desplazamientos.

“Las dos veces tuvimos que ir a Mazatlán. La primera vez al puerto y la segunda a Villa Unión”, recordó Vargas, quien recién ha vuelto a su pueblo junto con su familia y vecinos.

“Ahora ando recolectando semillas para sembrar otra vez mi parcela”, dijo.

Afectaciones en la sierra sur de Sinaloa

 

Es en esta región de Sinaloa donde se han tenido afectaciones psicosociales, con mujeres y niños alerta de los zumbidos de las hélices de drones como los que se han usado en el último año para incendiar casas y aserraderos, de explosiones y balaceras, y de gritos de dolor de quienes han visto a sus familiares perecer, dijo Rita Tirado, socióloga y activista que ha organizado brigadas médicas y de salud mental.

“Hemos creado círculos de sanación y hemos podido ver esos traumas. La gente dice ahora que lo que más necesitan es que vuelvan las clases, que vengan los maestros”, dijo en entrevista.

En Chirimoyos y La Petaca ahora mismo hay una necesidad de víveres, pues no hay transporte de carga que llegue a esta zona.

“A los últimos dos que pusieron sus camionetas para transportar los desaparecieron”, agregó Vargas.

El último desplazamiento no ha sido registrado por autoridades estatales, pues no hay acercamientos con los pobladores aunque estos han hecho solicitud de audiencia y de petición de víveres.

Más información sobre violencia en Sinaloa: