En el comunicado se lee lo siguiente:

“En el marco de las acciones permanentes para mantener el Estado de derecho, en Sinaloa, elementos de la Secretaría de Marina (Semar) a través de la Armada de México, Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y Fiscalía General de la República (FGR), junto con la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) y Guardia Nacional (GN), cumplimentaron una orden de aprehensión contra Daniel Alfredo” N”, líder de una célula criminal dedicada a la producción y transporte de drogas sintéticas hacia los Estados Unidos, así como lavado de dinero para una organización delictiva” (SIC).

Se trató de la detención de Daniel Alfredo Blanco, “el Cubano”, uno de los 37 hombres trasladados de México a Estados Unidos el martes pasado, deseado por el gobierno de ese país para juzgarlo por ser uno de los operadores financieros del cartel de Sinaloa, específicamente para la facción de Iván Archivaldo Guzmán Salazar, líder de “los Chapitos”, que desde hace un año y medio tiene una confrontación con la facción de Ismael Zambada Sicairos, “el Mayito Flaco”.

La razón que han dado las autoridades es un presunto quiebre dentro del cartel por una traición al interior, al hablar de un secuestro para llevar a Ismael Zambada García, “el Mayo”, a Estados Unidos, donde está detenido y a la espera de una condena por múltiples cargos de narcotráfico.

Desde entonces, en julio de 2024, hay tensiones y una historia de crímenes que parecen no tener control.

De acuerdo con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, desde que comenzó la “guerra” por el control del cartel, se tiene un operativo de amplia talla, con miles de militares, policías de investigación, marinos y guardias nacionales por doquier, con la idea de disminuir la violencia. Los números, sin embargo, dicen otra cosa.

Sin embargo, El año 2024 cerró cómo uno de los más fatales en la historia de Sinaloa, pero 2025 fue aún peor. Un análisis comparativo de denuncias enero-diciembre 2024 contra enero-diciembre 2025 –con datos de la Fiscalía General de Sinaloa, confirma que Sinaloa enfrenta un escenario de violencia que persiste y ha incrementado, sobre todo en desapariciones y asesinatos

En números:

Feminicidio: pasó de 31 casos en 2024 a 72 en 2025, un aumento del 132%.

Narcomenudeo: creció 89%, al pasar de 198 a 374 denuncias.

Robo de vehículo: aumentó 70%, con 6,851 denuncias en 2025 frente a 4,019 en 2024.

Homicidio doloso: subió 66%, al pasar de 993 a 1,653 denuncias.

Privación de la libertad (desaparición): aumentó 44%, con 2,208 denuncias en 2025 contra 1,529 denuncias en 2024.

Fuente: Fiscalía General de Sinaloa

Todos esos delitos son los relacionados con la confrontación intestina del cartel, según datos de la Fiscalía.

La detención de Blanco podría parecer un alivio, pero es una de las 3 mil 236 personas que fueron aprehendidas por las autoridades locales y federales en el último año solo en Sinaloa sin que surtiera un efecto inmediato para remediar la situación de seguridad.

La Secretaría de Seguridad Pública en Sinaloa ha dado a conocer que solo en el último año también se incautaron 5 mil 271 armas de fuego, más de 1 millón 209 mil municiones, 5 mil 832 artefactos explosivos improvisados y 336 granadas de mano; también 8 mil 573 vehículos, de los cuales 5, mil 643 contaban con reporte de robo y 2 mil 930 fueron asegurados porque fueron usados para cometer delitos. También se localizaron más de 29 toneladas de droga, 258 laboratorios clandestinos y 5 mil 954 plantíos de marihuana y amapola.

Pero no es todo, la guerra ha significado un gasto multimillonario en tecnología y armamento: El gobierno de Sinaloa compró 4 camionetas Super duty blindadas, 29 patrullas, 6 motopatrullas, 124 armas de fuego, 480 cargadores y 250 mil 133 cartuchos, así como un desembolse de 108 millones de pesos para comprar  613 videocámaras y 100 nuevos puntos de monitoreo.

Los crímenes, sin embargo, persisten, hay una tasa de 18 vehículos robados, ocho personas desaparecidas y otras seis asesinadas diariamente. Sin embargo, para el secretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Óscar Rentería Schazarino –un militar designado por la Federación al inicio de la guerra–, la responsabilidad no solo es de las autoridades, sino de toda la sociedad.

“Sin pasar la responsabilidad a nadie, pienso que la solución de Sinaloa… yo creo que todos tenemos un pedacito que dar, un pedacitito… en la casa, en la escuela, aquellos que son padres y madres, todos juntos, si no, no vamos a poder”, dijo durante una comparecencia en el Congreso de Sinaloa la tarde del miércoles 21 de enero.

Es decir, la guerra no se acabará únicamente con detenciones y aseguramientos.

“Están los números, son números de detenidos, de armamento y los vamos a seguir deteniendo, quitándole el armamento y municiones. No vamos a parar. Yo no recuerdo, y ya tengo 40 años de servicio, alguna otra época en el país, en algún otro lugar del país, con tantos aseguramientos, y vamos a seguir operando todos los días”.

Más información sobre violencia en Sinaloa: