Durante la presentación de la ExpoAgro 2026 en Sinaloa, ESPEJO cuestionó al secretario de agricultura, Ismael Bello Esquivel, sobre la ausencia en la discusión pública de una regulación del precio que los industriales pagan a los productores de maíz, pese a que los bajos precios del grano han generado pérdidas económicas significativas para el sector. El funcionario ofreció la siguiente explicación:

“México está en un Tratado de Libre Comercio, lo cual nos lleva a que cada año es distinto porque dependemos de las condiciones internacionales. No puede ser un acuerdo unilateral con la industria, ya que la industria históricamente en Sinaloa consume de 2 millones hasta 3 millones de toneladas. Sin embargo, Sinaloa produce hasta 6 millones de toneladas, entonces tiene que entrar en los acuerdos tanto la industria de la tortilla como el pecuario”.

 

Actualmente, los precios internacionales del maíz se encuentran inusualmente bajos por una sobreproducción en el extranjero. Estados Unidos, principal exportador mundial de maíz, produjo 6,5 millones de toneladas más de las ya de por sí altas expectativas del mercado. Esto, aunado con las limitaciones de la agricultura sinaloense, como la incertidumbre en la disponibilidad del agua, incumplimiento y retraso en pagos por parte de las autoridades, además de altos costos de producción.

Frente a la explicación del funcionario, Martín Lim, líder agrícola originario de Balbuena, Navolato, opina que la decisión de regular o no a la relación entre industriales y productores recae, en últimos términos, sobre la presidenta Claudia Sheimbaum.

Claro que se puede regular a los industriales. Existe una presidenta, ella es la que manda, es la que puede decidir. Los industriales no mandan, para nada. Si mi presidenta quisiera, por eso tiene a su asesora Altagracia Gómez. Si la presidenta se hace de la vista gorda, va a dejar que los industriales nos hagan pedazos a los productores del campo. Pero nosotros no nos vamos a dejar“, dice a ESPEJO.

 

Lejos de ser una situación exclusiva de Sinaloa, diferentes regiones de México enfrentan situaciones similares. Esto llevó a que en 2025 tomara fuerza un movimiento multitudinario de agricultores a lo largo del país: El Frente Nacional de Rescate al Campo Mexicano, que cuenta con la participación de trabajadores del campo de por lo menos 18 estados del país.

Este organizó una serie de movilizaciones en varias regiones, hasta el punto de tomar las aduanas de la frontera con Estados Unidos, con la exigencia de crear un nuevo esquema para la comercialización de granos.

Este año, y con el inicio de la cosecha a menos de 3 meses, la incertidumbre nubla el panorama para este ciclo agrícola. Ismael Bello Esquivel expresó su estrategia, que estaría basada en vender a precios internacionales y buscar apoyos federales que los compense, hasta alcanzar rentabilidad para el productor. Este esquema, en el que se necesita gestionar apoyos año tras año debido a la falta de precios competitivos, ha sido calificado como insostenible por líderes del sector en Sinaloa.

“¿Quiere decir que los industriales son los que mandan? ¿los industriales son los presidentes? Hasta donde yo sé, mi presidenta se llama Claudia Sheinbaum. Ella es la que manda, y si se hace de la vista gorda, el campo está acabado“, termina Lim.

 

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