Tras dos años de violencia en Culiacán, el miedo ha cambiado la vida cotidiana en Culiacán: jóvenes bajo vigilancia familiar, noches que terminan temprano y personas que consideran irse. Los testimonios revelan el costo emocional de una guerra que también se libra entre rumores y desinformación.
Adiós a Juan Pablo Gómez
Los dolores dejan huellas marcando el camino y la andadura colectiva. El lunes 19 del presente mes, la familia fue informada del…