Son las 5 de la tarde. Nos amarramos las agujetas de los tenis para ir por las bicicletas y salir de paseo.

¡No salgan, andan quemando casas!”, grita el vecino de enfrente.

Unos hombres dispararon y quemaron una casa. Es la segunda en menos de 24 horas que es quemada en la colonia, una al norte de Culiacán.

Los niños escuchan y preguntan dónde fue.

Fue frente al parque. Ahí vienen los soldados. Ni salgan”, responde el vecino.

Nos quedamos. Hay peligro.

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En Espejo Revista decidimos contar lo que han pasando las niñas y los niños en Sinaloa. Platicamos, les preguntamos con una encuesta, los escuchamos, leímos y agradecimos por toda su esperanza.

También hablamos con personas expertas, revisamos y creamos bases de datos para poder documentar lo que está pasando en los con niñas y niños que han sido heridos de bala, quienes han muerto a causa de esta dolorosa confrontación criminal que comenzó en septiembre de 2024 y que no ha parado.

Los relatos que están aquí son un serial de historias con miradas que ayudan a comprender la “guerra” y sus efectos negativos.

Para crear este trabajo especial se tuvo el apoyo de maestras y maestros de cuatro escuelas primarias de Culiacán, así como de las terapeutas Karla Galindo, María de los Ángeles Vizcarra y Julieta Ruiz.

 

¿De qué mueren los niños en Sinaloa?

Los homicidios por arma de fuego encabezan las muertes en adolescentes, mientras en la primera infancia predominan las causas médicas.

¿Qué quieren las niñas y los niños de Culiacán cuando sean grandes?

Algunas maestras, otros enfermeros, unos más quieren ser arquitectos, pero hay niños y niñas que también quieren ser militares o doctores para acabar con el dolor de la guerra en Sinaloa.

Estos son los rostros infantiles de la guerra

La violencia en Sinaloa relacionada con el crimen organizado no distingue edad.

En los hospitales de Sinaloa cada vez llegan más menores por heridas de bala

Los hospitales de Sinaloa registran decenas de niñas, niños y adolescentes lesionados por bala en medio de la violencia.

¿A qué le temen las y los niños de Culiacán?

La violencia no es una idea lejana. Es algo que reconocen, que nombran y que anticipan.