En un contexto donde la realidad se despliega como un laberinto caótico, la sociedad se enfrenta a una encrucijada devastadora. Los faccionalismos sociales, económicos, políticos y territoriales crecen en un entorno donde la ambición desmedida del gobierno se traduce en ineficiencia, soberbia y egoísmo. Mientras la ciudadanía clama por una transformación que garantice respeto, libertad y justicia, el gobierno parece sumido en un ciclo de promesas vacías y acciones que perpetúan la desigualdad.
Me pregunto:
¿Qué hace el gobierno ante la desintegración familiar, las drogas que destruyen la vida de los jóvenes desde temprana edad y la creciente delincuencia juvenil que parece llevar a la muerte?
¿Qué hace el gobierno para aliviar el dolor de las madres buscadoras y reducir la violencia contra niñas y niños?
¿Qué hace el gobierno para que cada campo pesquero y distrito agrícola sea próspero y para que pescadores, campesinos, ejidatarios y productores sean independientes y solventes?
¿Qué hace el gobierno para que la esperanza de vida al nacer de las pequeñas empresas sea de al menos una generación y para impulsar la industrialización de procesos semielaborados, estimulando sistemas de innovación regional?
¿Qué hace el gobierno para fortalecer el federalismo y permitir que las entidades sean responsables de su desarrollo con enfoque endógeno, y para atender las demandas ciudadanas de PAZ, JUSTICIA, SALUD y EDUCACIÓN?
El gobierno parece tener una respuesta para todo, menos para mejorar la realidad. Lo que tenemos como gobierno no funciona y, de raíz, debe ser reestructurado junto al sistema de partidos que lo sostiene. No hablo de alternancias. Estas fracasaron. Hablo de una reestructuración del gobierno desde sus cimientos, de un verdadero Pacto Social.
El PRI y el PAN son marcas fracasadas; MC atrapado en la ambigüedad de una ambición personal e inconsistente con sus siglas; PT y PVEM franquicias enquistadas en la mercenaria placenta que los incubó; y la 4T, una vez que llegó al poder, se quitó la máscara del estadista para exhibir al tirano que es.
A estas alturas, es estéril enumerar la destrucción constitucional, institucional, social, económica, política, fiscal y territorial que el gobierno le ha causado a México. La 4T fue solo un proceso de destrucción y descomposición. Pero el lado bueno de ello es que nos hizo ver que lo que México necesita es un GOBIERNO REESTRUCTURADO desde su raíz; un Pacto Social sobre lo que queremos como gobierno.
REESTRUCTURAR AL GOBIERNO
No me refiero a maquillarlo con el gato-pardismo de la política como la presidenta desde la mañanera lo hace, sino a formar un gobierno diferente a lo conocido y que en la mente del mexicano en más de una ocasión lo ha manifestado.
Me refiero a un gobierno cuyas decisiones sean siempre de alta calidad, respetuosas y orientadas a la formación de principios y valores; a un gobierno decidido a erradicar del país sus males más profundos, para que pueda navegar en las aguas del Estado de Derecho, la justicia, la libertad y la democracia; a un gobierno en el que la Administración Pública esté en manos de la ciudadanía más virtuosa, capacitada, competente y honrada; a un gobierno donde el Poder Legislativo, al proponer reformas a la Constitución, eleve la calidad y el alcance de aquello que pretende transformar; y a un gobierno en el que la actuación de jueces y magistrados, siempre que sea ética, justa y honorable, no pueda ser vulnerada ni removida arbitrariamente.
¿Quién se puede oponer a la formación de un PACTO SOCIAL para la grandeza de la ciudadanía, la economía, la república, el federalismo y la división de poderes?
Dentro de la sociedad hay infinidad de ciudadanía virtuosa de la que deben surgir los candidatos a los puestos de elección. La marea rosa ha hecho lo suyo y está por constituirse en un partido político que, a diferencia de los otros partidos, tiene como fortaleza a la ciudadanía libre, culta, pensante y emprendedora. Es pues el partido que formó la sociedad para centrarse en REESTRUCTURAR AL GOBIERNO y en él caben todas las ideologías que aspiran por un México digno y mejor.
Veamos hacia adelante y avancemos en esa dirección.
En Sinaloa, las organizaciones civiles y empresariales están llamadas a actuar con mayor visión estratégica y sentido de articulación. Ha llegado el momento de integrar el conocimiento y la experiencia necesarios para constituir un verdadero Centro de Inteligencia Colectiva, capaz de transformar diagnósticos dispersos en soluciones estructurales. Es tiempo de abandonar los esfuerzos aislados y enfocar nuestras capacidades en diseñar el gobierno que Sinaloa realmente necesita: uno que enfrente de raíz la pobreza, la mendicidad, la inseguridad, el analfabetismo y el endeudamiento, y cada una de las piezas que conforman el complejo rompecabezas del desarrollo.
Por último.
México no necesita más discursos, ni nuevas máscaras sobre las viejas prácticas; necesita una transformación estructural que devuelva el poder a la ciudadanía y restituya la dignidad de las instituciones. La crisis que enfrentamos no es solo política, es también moral, institucional y social. Y precisamente por ello, la solución no puede provenir de las mismas estructuras que han demostrado su agotamiento.
La reestructuración del gobierno debe nacer desde la sociedad organizada, consciente y participativa, capaz de exigir calidad, ética y resultados. No se trata de destruir por destruir, sino de reconstruir con visión, responsabilidad y grandeza republicana. El 2027 no debe verse únicamente como una contienda electoral, sino como un punto de inflexión histórico: la oportunidad de sentar las bases de un nuevo modelo de gobierno que priorice la justicia, el federalismo efectivo, la seguridad, la prosperidad y el respeto irrestricto al Estado de Derecho.
Si la ciudadanía virtuosa asume su papel protagónico y deja de delegar su destino, México podrá transitar del desencanto a la reconstrucción. La historia no cambia por inercia; cambia cuando la sociedad decide asumirla como propia. La reestructuración del gobierno no es una consigna: es una responsabilidad generacional.

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