Por Hugo Quevedo “El profe Radioactivo”

La medicina nuclear representa una de las áreas de mayor crecimiento e innovación dentro de los sistemas de salud modernos. El desarrollo de tecnologías como la tomografía por emisión de positrones combinada con tomografía computarizada (PET/CT) y la producción local de radiofármacos mediante ciclotrones ha transformado la forma en que se diagnostican, estadifican y monitorean diversas enfermedades, especialmente el cáncer.

Sinaloa, y más particularmente Mazatlán cuenta con las capacidades para el desarrollo de un clúster de medicina nuclear, lo que no solo respondería a una necesidad clínica creciente, sino que también podría convertirse en un detonante para el desarrollo económico, académico y científico de la región.

La medicina y su aportación al bienestar

Durante las últimas décadas, la medicina ha experimentado una transición hacia modelos de atención cada vez más personalizados y precisos. La llamada medicina de precisión se basa en la capacidad de identificar procesos biológicos y moleculares antes de que produzcan alteraciones estructurales evidentes. En este contexto, la medicina nuclear es una herramienta indispensable para el diagnóstico y tratamiento de múltiples enfermedades, entre ellas el cáncer.

El cáncer continúa siendo una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en México. El incremento de la esperanza de vida, los cambios en los estilos de vida y el envejecimiento poblacional han generado un aumento sostenido en la incidencia de neoplasias malignas. Como consecuencia, la demanda de estudios diagnósticos avanzados ha crecido de manera significativa.

La situación actual en Sinaloa

Sinaloa ha logrado avances importantes en materia de atención oncológica. La disponibilidad de aceleradores lineales y servicios especializados ha fortalecido la capacidad del estado para ofrecer tratamientos de alta complejidad. Sin embargo, existe una brecha importante en el acceso a la medicina nuclear avanzada.

Actualmente, muchos pacientes sinaloenses deben trasladarse a ciudades como Guadalajara, Monterrey, Ciudad de México o Tijuana para realizar estudios PET/CT. Este fenómeno genera una fuga constante de pacientes y recursos económicos hacia otras regiones.

El papel estratégico del ciclotrón

Si bien la instalación de un PET/CT representa un paso fundamental, el verdadero potencial transformador radica en la integración de un ciclotrón dentro del ecosistema de medicina nuclear.

Un ciclotrón es un acelerador de partículas utilizado para producir radioisótopos empleados en la elaboración de radiofármacos. Estos compuestos constituyen el elemento esencial para el funcionamiento de los estudios PET.

Desde una perspectiva regional, un ciclotrón ubicado en Sinaloa podría abastecer no solamente al estado, sino también a entidades vecinas como Sonora, Durango, Nayarit y Baja California Sur, convirtiéndose en un centro de distribución para el noroeste del país. Mazatlán reúne múltiples características que favorecen el desarrollo de este modelo, por su perfil turístico y el avance en el clúster médico, por lo que la incorporación de servicios avanzados de medicina nuclear podría fortalecer significativamente la oferta médica de la región, atrayendo a más pacientes nacionales e internacionales que requieran estudios diagnósticos especializados y tratamientos oncológicos integrales.

El desarrollo de un clúster de medicina nuclear

Un clúster de medicina nuclear podría integrar hospitales públicos y privados, universidades, centros de investigación, empresas de tecnología médica, radiofarmacias, organismos reguladores y asociaciones profesionales. La interacción entre estos actores favorecería la transferencia de conocimiento, el desarrollo tecnológico y la generación de proyectos de investigación aplicada.

En suma, la medicina nuclear constituye uno de los pilares de la medicina del futuro. Apostar por su desarrollo en Sinaloa significa invertir simultáneamente en salud, conocimiento, innovación y competitividad. Más que una necesidad tecnológica, representa una visión estratégica de desarrollo regional con beneficios que podrían extenderse durante las próximas décadas. Por ello se presentó esta como una propuesta estratégica para el plan Sinaloa 10+ de CODESIN, en conjunto con la Dra. Cristina Ibarra, propuesta que creemos pondría a Sinaloa en el siguiente escalón de desarrollo.

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