El pasado 21 de julio se realizó el decomiso de más de 3 toneladas de metanfetaminas en un camión de carga en Sonora, estado fronterizo al norte de México. El video fue publicado en la cuenta oficial de X del secretario federal de seguridad ciudadana, Omar García Harfuch. En este, es posible apreciar cómo elementos de la Fiscalía General de la República sacan costales blancos, en donde se hallaban cajas de cartón con las dosis de droga.

El decomiso habría pasado como otro de los muchos que se realizan al año, y que son celebrados como golpes al crimen organizado. Sin embargo, aquellos costales blancos fueron encontrados escondidos debajo de decenas de sacos rotulados de Forrajes El Barrio, empresa sinaloense dedicada a la fabricación y venta de insumos pecuarios, fundada y dirigida por la familia de Martha Reyes Zazueta, presidenta de la delegación Culiacán de la Confederación Patronal de México (Coparmex), lo que impulsó la difusión del caso.

“Cada carga tiene cámaras, tenemos los documentos que respaldan todo. De aquí salió el camión, pero nosotros no somos responsables si se paró en otra parte. De la puerta para afuera ya no es responsabilidad de nosotros lo que pase con la carga. No hay garantía una vez sale de aquí, primero, porque el tráiler no es de nosotros […] Es como si te agarran con una bolsa de la Ley donde traes drogas, no dirías que la Ley está involucrada”, explicó Reyes en entrevista para ESPEJO.

 

La empresaria detalló el proceso que sigue cada carga de la empresa y que, asegura, harían imposible que se consumara un acto ilícito por parte de Forrajes El Barrio o alguno de sus colaboradores sin ser detectado.

La operación comienza cuando Forrajes recibe el pedido por parte de un cliente. El consumidor tiene la libertad de elegir si los costales de alimento para ganado son cargados en su vehículo de carga, entregados por un transportista de la empresa, o incluso contratar a una empresa de fletes para recoger y entregar la mercancía.

En el caso del vehículo incautado en Sonora, Reyes explicó que era propiedad de un tercero contratado por el cliente para realizar el traslado, pues le resultaba más económico que el transporte de la propia compañía.

En las instalaciones de Forrajes, el vehículo se pesó de entrada y salida con una báscula industrial; se corroboró que los documentos de identidad del chofer coincidieran con los datos proporcionados por el cliente, y se le solicitó que presenciara el proceso de carga en una bodega con cámaras de vigilancia.

Una vez fuera de la bodega, y por tratarse de un vehículo ajeno, la empresa no mantiene ningún seguimiento de la ruta o paradas del mismo.

Forrajes El Barrio no ha sido procurado por ninguna autoridad

De acuerdo con la empresaria, ni Forrajes El Barrio como empresa ni ningún empleado han sido requeridos ni contactados por las autoridades tras la realización del decomiso. Por el contrario, Reyes asegura haberse acercado con autoridades militares y de seguridad para ponerse a disposición para recibir una inspección o proporcionar información.

Tenemos videos de todo, podemos mandar los videos. Osea, todo lo podemos mandar en caso de que lo requieran. Tenemos la documentación, cómo salió ese camión de aquí, con qué kilaje salió. [La grabación] de cómo estibamos el carro antes de salir”, dijo.

 

Martha Reyes termina recomendando a los empresarios que, para no ser perjudicados en caso de verse involucrados en casos como el suyo, mantengan sus procedimientos en regla, que tengan cámaras de seguridad instaladas en sus áreas operativas, y que revisen exhaustivamente el currículum de quienes contratan en su organización.

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