El Plan Económico de Largo Plazo para Sinaloa, elaborado por el Consejo para el Desarrollo Económico de Sinaloa (CODESIN) con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), aspira a convertirse en un instrumento estratégico que defina una visión de desarrollo compartida, con horizonte de largo plazo (2050) y con la capacidad de trascender administraciones y coyunturas. Uno de los sectores clave para cumplir con este propósito es el impulso del llamado Turismo Inteligente y en esta ocasión me ocuparé de explicar qué es, por qué es tan importante y qué tanto nos hace falta para convertirnos es un Destino Turístico Inteligente.

Empezaré por precisar qué es el Turismo Inteligente. El Turismo Inteligente (Smart Tourism) es un modelo de gestión que utiliza la tecnología, la innovación y los datos (Big Data) para lograr un desarrollo turístico sostenible, accesible para todos y coordinado por una gobernanza eficiente, con el objetivo de mejorar la experiencia del viajero y, al mismo tiempo, la calidad de vida de los habitantes locales. El turismo inteligente consiste en conectar todo lo que pasa en la ciudad (el transporte, los hoteles, la basura, la seguridad, el agua) a un “cerebro digital” para tomar decisiones correctas basadas en datos reales, no en suposiciones.

Se considera que para que la tecnología realmente funcione como “inteligente” y al servicio de la actividad turística, debe transformar tres áreas clave: 1. Antes, durante y después del viaje (Para el turista): El viajero vive una experiencia fluida, hiperpersonalizada e interactiva. Desde reservar con asistentes de Inteligencia Artificial hasta recibir alertas en su celular sobre qué zonas están llenas para evitarlas; 2. En la gestión del territorio (Para el Gobierno y Empresas): Los gobernantes y empresarios turísticos dejan de adivinar y saben exactamente cuántos turistas hay, de dónde vienen, en qué gastan y qué servicios públicos (como agua o transporte) están bajo mayor presión en ese momento; 3. En el entorno social y ambiental (Para los residentes): El turismo deja de ser una molestia para los locales. La tecnología ayuda a controlar el ruido, reducir la contaminación, optimizar el tráfico y vigilar que los recursos naturales no se destruyan por la masificación. El enfoque de un Destino Turístico Inteligente (DTI) evalúa cómo se utilizan la infraestructura tecnológica, la innovación y los datos para lograr un desarrollo sostenible y accesible.

Existen diferentes modelos o índices que son utilizados para auditar o certificar la presencia de inteligencia turística. Los más reconocidos son el Modelo DTI impulsado por la Sociedad Mercantil Estatal para la Gestión de la Innovación y las Tecnologías Turísticas (SEGITTUR – España) que evalúa Gobernanza, Innovación, Tecnología, Sostenibilidad y Accesibilidad. Bajo este modelo, un destino debe cumplir con el 80% o más de los requisitos para obtener el distintivo oficial de Destino Inteligente. Uno menos específico es el Índice de Competitividad en Viajes y Turismo (WEF) que evalúa la disponibilidad de TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación) y la infraestructura de transporte y la sostenibilidad ambiental. Otro es el Sistema Europeo de Indicadores Turísticos (ETIS) que permite a las regiones monitorizar digitalmente el impacto del visitante en variables como la gestión de residuos, el gasto en tiempo real y la huella de carbono comunitaria.

Los datos específicos tomados en cuenta para medir la “inteligencia” de los destinos turísticos se agrupan en las dimensiones de Tecnología e Infraestructura, Gestión y Gobernanza, Sostenibilidad Económica y Ambiental, y Experiencia del Visitante.

Para medir el grado de “inteligencia de los destinos turísticos no existe una lista que numere de forma exacta qué destinos o países son más “inteligentes” en el ámbito turístico. Más bien, la metodología de los Destinos Turísticos Inteligentes funciona como un proceso de auditoría y certificación, no como una competencia de puntuaciones acumulativas. En lugar de un ranking, los organismos internacionales manejan estatus de cumplimiento de requisitos. La forma más objetiva de medir qué destinos lideran a nivel global y regional es revisar cuáles han alcanzado el distintivo oficial DTI tras cumplir con más del 80% de los requisitos auditados por SEGITTUR u organismos avalados.

Europa concentra el mayor volumen de destinos turísticos consolidados. No compiten por puestos, sino que son referentes globales por su nivel de digitalización. En España destacan Gijón, Benidorm, Santander, San Sebastián y Málaga que fueron los primeros destinos del mundo en completar el 100% de las fases y mantener reevaluaciones. En Francia, Burdeos y Lyon han sido galardonados consistentemente por la Comisión Europea en los premios de Capitales del Turismo Inteligente gracias a su accesibilidad y digitalización verde.

En Latinoamérica se trabaja a través de la Red Iberoamericana DTI. Los destinos que lideran la región por haber implementado la metodología de forma pionera son Medellín y Bogotá en Colombia, que estacan por sus Centros de Inteligencia Turística y sistemas abiertos de Big Data para medir el flujo de visitantes. En Brasil, Curitiba y la región de Paraná son líderes en aplicar herramientas tecnológicas integradas al transporte y la sostenibilidad. En Argentina y Uruguay, Buenos Aires y Montevideo son reconocidos en índices urbanos híbridos por su infraestructura TIC orientada al visitante.

México fue el primer país fuera de Europa en interesarse y firmar acuerdos internacionales para adaptar el modelo DTI. Un primer referente es Tequila (Jalisco) que fue certificado formalmente como el primer Destino Turístico Inteligente de México y de toda Latinoamérica. Destaca por su red de Wi-Fi público masivo, Big Data para el control de flujos de transeúntes, apps de trazabilidad y el uso de energía solar. Un segundo referente es la Isla de Cozumel (Quintana Roo) que se ha desarrollado inicialmente como el proyecto piloto en formato “Smart Island”. Recientemente, la Secretaría de Turismo de México se unió formalmente como miembro institucional a la Red Iberoamericana DTI para acelerar que más destinos turísticos mexicanos adopten estas auditorías.

¿Por qué es importante que los destinos turísticos acepten estas auditorías y obtengan las certificaciones correspondientes?

Porque para un municipio o región, obtener una certificación como Destino Turístico Inteligente (DTI) no es solo ganar un “sello de prestigio”, sino que representa una transformación profunda en la forma en que se administra el territorio. Los municipios se certifican porque el modelo DTI transforma el turismo de una actividad económica descontrolada a una estrategia de desarrollo urbano planificada, donde ganan por igual los empresarios, los turistas y, sobre todo, los ciudadanos que viven ahí todo el año.

Un territorio, cuando alcance la categoría de DTI será porque ya toma decisiones basadas en datos reales (gasto con tarjetas de crédito, flujos de movilidad por antenas de telefonía, picos de consumo de agua, etc.), combate la turismofobia y la masificación, obtiene una mayor eficiencia y ahorro de recursos públicos, y atrae inversión y financiamiento internacional. Pero además, ya ha mejorado radicalmente la experiencia del turista y esto es importante porque un turista satisfecho gasta más, vuelve y recomienda el lugar.

Finalmente les comparto lo que la IA responde a la pregunta de qué tan lejos o cerca está de una certificación un destino turístico como Mazatlán en Sinaloa. Considera que si Mazatlán hoy decidiera someterse a la auditoría de 261 indicadores del modelo DTI, se encontraría en una fase inicial-intermedia. ¿Cómo se vería pilar por pilar?

¿Qué debería hacer Mazatlán? Formalizar su adhesión a la Red Iberoamericana DTI para recibir un diagnóstico oficial y trazar una hoja de ruta técnica a mediano plazo. Crear un laboratorio urbano inteligente en su zona de mayor impacto: el Malecón y la Zona Dorada. Convertir el Malecón en un Malecón Inteligente (Colocar Sensores Ópticos de Conteo Masivo, realizar una Gestión Inteligente de Residuos, Contar con Alumbrado Público Eficiente y Conectado). Convertir la Zona Dorada en una Zona Dorada Digital (Contar con un Sistema de Estacionamiento Guiado e Integrar Digitalmente el Comercio Local). Además, contar con un Centro de Datos Municipal que cruce la información de las cámaras de videovigilancia hoteleras y públicas con los datos de las antenas de telefonía (con datos anonimizados para saber de qué estados o países provienen los turistas y qué rutas caminan). También poner en marcha el Análisis del Gasto Digital que permite generar convenios con procesadores de pago para mapear en qué zonas de la Zona Dorada o el Malecón se gasta más, a qué hora y en qué giros (restaurantes, transporte o souvenirs). Adicionalmente, contar con una Señalética Inteligente con Códigos QR Dinámicos que permitan reemplazar los mapas tradicionales del malecón por tótems interactivos o códigos QR que ofrezcan información turística, la agenda cultural del puerto, rutas de transporte público y alertas climáticas o de seguridad en tiempo real, traducidas de forma automática al idioma del celular del turista.

Como hemos visto se ha avanzado pero hace falta mucho por hacer. Lo primero es resolver los problemas de inseguridad y violencia.

Nota: para estructurar este análisis, el autor utilizó el modelo de IA Gemini (Google) como herramienta de apoyo para la búsqueda y contraste de información.

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la línea editorial de ESPEJO