Culiacán, Sin.- El pasado miércoles 21 de enero, el pleno del Ayuntamiento de Culiacán aprobó el dictamen para realizar modificaciones a las normas internas municipales, en concordancia con la fracción XV del artículo Cuarto Bis A de la Constitución Política del Estado de Sinaloa, en materia del Derecho Humano a la Ciudad. Sin embargo, en este tema, Culiacán aún tiene mucho camino por recorrer.

La adición de la fracción XV fue aprobada por unanimidad. Durante su participación, la regidora Leslie Soto mencionó que esta aprobación será de suma importancia para Culiacán, puesto que ofrece bases solidas para la construcción de una ciudad más justa y ordenada.

“Para el municipio de Culiacán este dictamen es especialmente relevante. Somos una ciudad en constante crecimiento, con retos claros en materia de expansión urbana y acceso equitativo a servicios, movilidad, vivienda y cuidado del entorno. El derecho humano a la ciudad nos da una base jurídica sólida para fortalecer políticas públicas que pongan al centro a las personas y prioricen a los grupos más vulnerables”, señaló.

Culiacán tiene “todo por hacer”

Juan Carlos Rojo Carrascal, arquitecto con doctorado en Geografía, señaló que la reforma al Derecho Humano a la Ciudad representa un avance aplaudible; sin embargo, el historial de diseño urbano en Culiacán complicará llevar este derecho a la práctica. De acuerdo con el especialista, la planeación urbana en la capital sinaloense ha sido poco equitativa y mayormente orientada a los automovilistas y usuarios de vehículos de motor, lo que provoca que la ciudad se perciba lejana para peatones y ciclistas.

“La ciudad es para una minoría, que son quienes tienen automóviles, y no para toda la ciudadanía. Eso también aplica en el derecho a la ciudad. La ciudadanía que no tiene auto prácticamente no dispone del uso del espacio público, y la mayoría del espacio público son las calles.

Ahí hay una distribución inequitativa, más si vemos que se invierte y se invierte dinero en espacio para los automóviles: malecones, calles con pavimento. Todo esto es para un sector muy específico de la población. Hay otro sector, el más vulnerable, que no lo usa”, comentó el arquitecto.

Para Juan Carlos, el objetivo del derecho a la ciudad no debe limitarse únicamente a garantizar una vivienda, sino a que las ciudades acerquen sus beneficios a las viviendas y a sus pobladores, mediante servicios, equipamientos urbanos y espacios seguros, además de garantizar para todas las personas una movilidad segura.

“Tener vivienda quiere decir tener alrededor todo lo que se necesita para una buena vida. Esto implica servicios de cercanía que no obliguen a la gente a desplazarse ni a dedicar horas al traslado y, sobre todo, a exponerse a riesgos constantes durante esos desplazamientos”.

 

¿Qué es el derecho humano a la ciudad?

Según documentos del Congreso del Estado, el Derecho Humano a la Ciudad es una reforma a la Constitución Política del Estado de Sinaloa, aprobada el pasado 9 de enero. Esta misma reforma mantiene lo estipulado en la Carta Internacional del Derecho a la Ciudad (2004), la cual obliga a los asentamientos urbanos a garantizar niveles adecuados de accesibilidad y desarrollo, incluyendo el respeto a las minorías y a la pluralidad étnica, racial, sexual y cultural.

“Su objetivo es que las ciudades se adapten al uso de las personas y no únicamente a fines comerciales o de áreas privadas. Es decir, que el desarrollo urbano garantice a la ciudadanía los espacios necesarios para la recreación y que estos sean accesibles para todas las personas. Para ello, es necesario contar con las herramientas que permitan cumplir esta función de manera igualitaria y equitativa, a fin de que todas las personas puedan vivir con dignidad en nuestras ciudades”.

 

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