El confeti metálico tiene dos caras en Mazatlán. Con la edición 2026 del Carnaval tocando a la puerta, salta la controversia sobre el uso o no de este material contaminante en los eventos que se realizarán del 12 al 17 de febrero próximo, la mayoría de estos frente a un mar acostumbrado a que lo manche la fiesta.

La cara y voz de la autoridad municipal se recargan en el argumento de que a la gente no se le puede prohibir que use confeti metálico.

La cara y voz de los activistas en favor del medio ambiente señala que sí puede haber una prohibición de esta naturaleza.

El único punto de encuentro, donde ambas partes coinciden, es que el confeti metálico contamina el entorno, ayuda a taponar la red de drenaje.
Y ambas partes también reconocen que la fiesta mancha el mar.

PRIMERA CARA: PROHIBIR

“A ver, a ver, a ver”, dice Sofía Trejo Lemus, directora de MazConciencia, agrupación ciudadana que defiende el medio ambiente del puerto.

Sofía Trejo tiene esa costumbre de llamar a las cosas por su nombre. Acostumbra a no dejar una astilla de duda sobre su postura de tutela sobre los recursos naturales.

“Claro que nos pueden prohibir el uso del confeti metálico. ¿Qué no una tradición eran los huevazos? Los prohibieron, se aplicó. Ya no ves que la gente ande arrojando huevos rellenos de confeti. Yo ya no veo, o se ve muy poco, porque se prohibió. Claro que puedes prohibir, ¿por qué no? Ahí empieza la educación ambiental”, aseguró.

RETÓRICA

La directora de MazConciencia también advirtió que el cuidado del medio ambiente es corresponsabilidad de todos, no solo debe dejarse a las autoridades de gobierno.

Trejo Lemus añadió que según ella el confeti metálico se prohibió en la pasada edición del Carnaval “y a la mera hora nos dimos cuenta que había confeti metálico. Se supone que estaba prohibido, que lo iban a prohibir”.

Mencionó que si el Ayuntamiento y el Instituto Municipal de Cultura, Turismo y Arte de Mazatlán quisieran hacer una edición respetuosa del medio ambiente lo harían y punto, sin contaminar tanto la playa, el espacio urbano, el mar.

La activista ambiental insiste en que si realmente se busca un Carnaval en este sentido, la prohibición de usar confeti metálico debería aplicarse a las personas, y no limitarse a los carros alegóricos y a las empresas patrocinadoras que participan en los desfiles, coronaciones y demás eventos.

Para Sofía Trejo el respeto al planeta y al mar de Mazatlán no debería ser parte de la retórica oficial.

SEGUNDA CARA: PERMITIR

El 10 de enero pasado, Óscar García Osuna, director del Instituto Municipal de Cultura, Turismo y Arte de Mazatlán, dijo que se ha concientizado a los creadores de carros alegóricos y a patrocinadores para evitar el uso del confeti metálico en el Carnaval 2026.

Señaló que se estaban tomando medidas sin precedentes para proteger el ecosistema del puerto y que se utilizarán menos contaminantes en las coronaciones, desfiles y el Combate Naval.

“Cuidamos el ambiente porque lo que contamina al mar, termina afectando nuestra salud”, subrayó.

García Osuna no se refirió a prohibir el uso de este material entre la gente.

Por eso entró en escena la directora de Ecología y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Mazatlán, Monserrat Cortés Echeagaray, quien declaró que la autoridad municipal no puede emprender una restricción de este tipo al considerar que el confeti forma parte del atractivo visual de la fiesta.

La directora indicó que el material metálico aludido daña el mar y ayuda a generar taponamientos en la red de drenaje. Aseguró que sólo harían labor de concientización entre los asistentes para que no usen el confeti de metal.

“Hay que aclarar que esto (la prohibición) es solamente para los carros que van a desfilar. Lo único que aplicamos con los ciudadanos es la concientización. Con patrocinadores y carros alegóricos, es con ellos las restricciones”.

Cortés Echeagaray dijo que el confeti permitido es el de papel, que también contamina, pero daña menos porque se degrada más rápido.
Resaltó que el confeti se ve lindo en Carnaval:

“Obviamente no queremos decir: ya no avienten nada, porque sabemos que es boni, se ve lindo, ¿no?

SIGUE EL COMBATE

Sofía Trejo deja el confeti y va al combate:

“¿Cómo hablar de educación ambiental si en un Carnaval la gente va a un Combate Naval hecho de pirotecnia? Dicen que es parte de nuestra cultura. No, no es cierto. Los juegos pirotécnicos, ¿cuándo se implementaron en un Carnaval?, hace menos de 100 años. Pero la gente se molesta si no hay pirotecnia. Entonces hace falta mucha conciencia”.

Asegura que que la pirotecnia del Combate Naval genera mucha contaminación: auditiva, visual, atmósfera, la de la playa o el suelo, la del mar.

“La pirotecnia tiene compuestos químicos y al detonarse afecta todo. La contaminación lumínica que afecta a las especies marinos nocturnas. A veces cuesta respirar ahí, en el Combate”.

ES CARNAVAL

Es el combate y es el confeti. Es la fiesta y es la gente. Es la prohibición y es el permiso.
Como dicen en Mazatlán: es Carnaval. Y mientras llega la fiesta que nadie respire, que ahí viene la reina rodeada de confeti, por la orilla del mar.