Mazatlán.- El ataúd fue bajado por los escalones de la parroquia, despacio, con el respeto que se merecen los muertos. Seis hombres lo llevaban en peso, sujetándolo de las barras de los costados.

Sobre la calle lo esperaba el coche fúnebre con la puerta trasera abierta, recibiéndolo. Uno de los edecanes de exequias cerró la carroza y le dijo a su compañero:
A Villa Unión”.

Allá sería el sepelio, allá sí tienen tierra para enterrar a los difuntos. Mazatlán, la ciudad, ya no ofrece espacio para sus muertos. Por eso los envía a la sindicatura de Villa Unión, la primera comunidad del municipio.

La frase no es un hallazgo sino una anomalía conocida. Desde el año pasado las autoridades sanitarias determinaron enviar a los cuerpos al cementerio de Villa Unión. Los cuatro panteones del casco urbano de Mazatlán están saturados.

La autoridad no ha informado sobre una fecha precisa en la que se tomó la decisión. Pero la muerte en Mazatlán sigue siendo cosa de todos los días.

En el casco urbano Mazatlán tiene tres panteones públicos ya saturados: el Número 2 de la colonia Montuosa (Ángela Peralta), el Número 3 en las inmediaciones de la colonia Benito Juárez y el Número 4 de la zona Los Venados.

VILLA UNIÓN

La sindicatura de Villa Unión está a 25 kilómetros del puerto, a alrededor de media hora en automóvil. Villa Unión fue la primera comunidad que se fundó formalmente en esta región. De acuerdo al cronista Enrique Vega, fue bautizada con el nombre de Presidio de San Juan Bautista de Mazatlán o Presidio de Mazatlán, en 1576.

No parece casualidad. Ahora la gente, aunque muerta y entre rezos, está regresando al lugar de origen.
Sin embargo, en octubre del año pasado el regidor panista Felipe Parada señaló que el Gobierno Municipal debe comprar un terreno para habilitar un panteón más cercano a la zona urbana.

Lo dijo en busca de evitarle el largo trayecto a las familias dolientes y también previendo que el panteón de Villa Unión, con el paso de los días y los entierros, se iría saturando.

“Sí, se corre ese riesgo, de que también se sature”.

Jesús Bermúdez, síndico de Villa Unión, dijo que tienen dos espacios habilitados como cementerios.

“Tenemos dos panteones: el Panteón Municipal Número 1 y el Dominga Quezada, que está para la salida a La Amapa”.

El primero ya está saturado. Y en el segundo buscan ampliarlo a través de la compra de un terreno aledaño, cuyas dimensiones aún no están definidas.

“Estamos buscando el acercamiento con los miembros del ejido, el comisariado ejidal, para buscar un área a un costado del Dominga Quezada. Vamos a empezar el diálogo. El que está dentro de Villa Unión ya está lleno”.

ES TRISTE

“Es triste que los ciudadanos tengan esa preocupación… Es importante retomar este tema… Es un problema que debemos atender y no dejar de lado”, dijo el regidor morenista Giovani Gamaliel González Zataráin.
Resaltó que es un drama para las familias.

“Actualmente los panteones de la localidad ya están en un grado de saturación, tan así que estamos enviando a inhumar los cuerpos al panteón de Villa Unión. También es un drama para la familia moverse a esos lugares. Ir a enterrar a un familiar fuera de su lugar de residencia sabemos que representa gastos, estados emocionales por no poder visitarlo”.

Indicó el panteón como concepto es el hilo entre el pasado y el presente. “Los panteones son la historia de un pueblo. Aquí tenemos el Ángela Peralta como un referente histórico. El panteón no es una obra de ornato, es una infraestructura básica. Es imperativo que este Municipio concrete ese proyecto”.
Indicó que los cementerios dan identidad y sentido de pertenencia a todos.

“Las lápidas cuentan historias de las familias. Los panteones cumplen una función sicológico, espiritual y emocional que permite la transición del duelo al cierre del duelo entre los deudos.

TAPAR UNA TUMBA

Para la regidora del PAN Wendy Barajas Cortés el estar enviando los cuerpos de Mazatlán a Villa Unión es como tapar una tumba para abrir otra.
Si se sigue en esta dinámica, allá también se acabará el espacio.

“En un futuro muy cercano también va a causar un problema porque el panteón de Villa Unión también se va a saturar”.

Respecto al terreno adquirido en la administración de Fernando Pucheta, dijo que es un tema que no avanza:

“Está el tema ahí atorado, del terreno que se adquirió y que por un dictamen se dice que no tiene condiciones. Hemos estado en pláticas con la presidenta municipal (Estrella Palacios) para que se defina de una vez por todas si es apto o no, y si no, pues que se incluya en este 2026 la adquisición de un nuevo terreno”.

¿Saldrá el proyecto para este año?

“Verás que sí. Nos encargamos de así sea”.

VEINTE MILLONES

A inicios de este año la alcaldesa Estrella Palacios, dijo que la compra de un terreno para habilitar un cementerio es uno de sus proyectos prioritarios en este 2026.

Aseguró que en el presupuesto aprobado para el Ayuntamiento se destinaron 20 millones de pesos para esta adquisición.

LAS VOCES

Ese es el panteón del que todos hablan. Un panteón como una promesa de campaña, tendido sobre la mesa. Un panteón sin lápidas, ni tumbas, ni flores, ni deudos, ni muertos. Un panteón aún imaginado.