Culiacán, Sinaloa.- El pasado 27 de enero se anunció una nueva iniciativa de ley propuesta por el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, ante el Congreso del Estado. El proyecto consiste en la implementación de una licencia de conducir permanente para automovilistas y motociclistas particulares, que solo tendría que tramitarse una vez.
Aunque la misma iniciativa del ejecutivo afirma que un esquema de licencias permanentes permitiría ahorrar tiempo y dinero en trámites burocráticos, abolir las fechas de expiración de las licencias de conducir no solo va en contra de las leyes mexicanas vigentes, sino que también puede representar un atentado contra el derecho constitucional a la seguridad vial.
La historia muestra que, en regiones donde se ha intentado implementar este tipo de estrategias, se termina revirtiendo debido a los riesgos que implica.
Licencias permanentes: política incompatible con la seguridad vial
Sergio Andrade Ochoa, líder de Estrategia Misión Cero, una organización que busca fomentar la seguridad vial a nivel nacional, explica los riesgos que implica otorgar licencias de conducir permanentes.
“Primero, los estudios muestran que la habilidad para conducir cambia con el tiempo debido a factores como la edad, el deterioro cognitivo y físico, y la adaptación a nuevas tecnologías en vehículos […] La idea de licencias permanentes no tiene en cuenta estos cambios, lo que podría aumentar el riesgo para estos conductores y demás usuarios del espacio público”, escribió el académico para Animal Político.
Andrade añade que los nuevos conductores, especialmente los más jóvenes, son propensos a conductas de riesgo, como usar el teléfono mientras manejan, circular a alta velocidad o manejar con sus sentidos alterados por diferentes sustancias. De ahí que la falta de reevaluación podría permitir que conductores que representan un riesgo, tanto para sí mismos como los demás, continúen circulando libremente.
Licencias permanentes en el plano internacional
Algunas regiones alrededor del mundo han intentado implementar una política de licencias de conducir permanentes por motivos similares a los que se exponen en la iniciativa del gobernador Rubén Rocha Moya. Sin embargo, en la mayoría de ocasiones han sido removidas.
Por ejemplo, en Francia se eliminaron las licencias de conducir permanentes en 2013 para mejorar la seguridad vial y verificar regularmente las aptitudes de los conductores. Antes de esa fecha, las licencias francesas emitidas hasta 1989 no tenían fecha de caducidad, lo que generaba problemas con conductores mayores que no se sometían a controles médicos ni de habilidades.
La medida bajó accidentes entre un 10% y 15%, según el Reporte Anual de Seguridad Vial 2015, elaborado por las autoridades de dicho país.
¿Qué dicen las leyes en México?
En el caso de México, la propuesta sinaloense choca frontalmente con el marco jurídico vigente. La Ley General de Movilidad y Seguridad Vial (LGMSV) establece en su artículo 51 que la obtención y revalidación de licencias de conducir debe estar sujeta a una evaluación integral, que incluya aspectos médicos, físicos, teóricos y prácticos.
Si bien la ley general no fija una vigencia única obligatoria, sí recomienda plazos no mayores a cinco años, precisamente para evitar que el Estado pierda la posibilidad de supervisar cambios en la salud, habilidades o conocimientos de los conductores.
“Asimismo, podrán establecer que las licencias no tengan una vigencia mayor a cinco años de forma general y de dos años en el caso de licencias para la conducción de vehículos de emergencia, incluyendo aquellos para actividades de atención médica o policiaca y vehículos de transporte escolar”, dice el artículo 51.
Al expedir una licencia permanente, la iniciativa elimina de facto la facultad de verificación periódica, contraviniendo la legislación federal, que tiene jerarquía superior a cualquier norma estatal.

Comentarios
Antes de dejar un comentario pregúntate si beneficia a alguien y debes estar consciente en que al hacer uso de esta función te adíeles a nuestros términos y condiciones de uso.