Texto y fotos: Karla Quintana
Chihuahua – Un grupo de 24 personas de pueblos indígenas fue certificado como intérpretes por el Programa Interinstitucional de Atención al Indígena (PIAI), en un proceso dirigido a hablantes de variantes de la lengua rarámuri, ralámuli del centro, ralámuli del norte y rarómari del oeste y de la lengua ódami.
Las personas certificadas formarán parte del Padrón Nacional de Intérpretes y Traductores en Lenguas Indígenas (PANITLI), un registro que busca facilitar la participación de intérpretes capacitados en instituciones públicas y contribuir al acceso a derechos en condiciones de igualdad.
A pesar de la diversidad lingüística existente en el estado, la certificación se realizó únicamente en estas dos lenguas. Arturo Fuentes Gámez, representante del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI) señaló que aún no se ha avanzado en la formación y certificación de intérpretes en otras lenguas indígenas presentes en la región, como el pima (oichkama) y el wuarijó.
Durante el acto, la intérprete Todos los Santos Dolores Villalobos Vigil señaló que el proceso de certificación no sólo implicó formación, sino también un ejercicio de reflexión sobre la responsabilidad comunitaria. La mujer rarámuri expresó que llegar a este momento también significa reconocer el camino recorrido por cada participante, así como el compromiso que mantienen con sus comunidades, luego de un proceso que no fue únicamente de aprendizaje, sino también de escucha y reflexión.
Villalobos Vigil agregó que la labor de interpretación tiene un impacto directo en la vida de las personas, ya que detrás de cada intervención hay quienes necesitan ser escuchados, comprendidos y atendidos con dignidad.
“Detrás de cada interpretación hay una persona que necesita ser escuchada, comprendida y atendida con dignidad. Nuestra presencia puede marcar la diferencia para que haya una comunicación clara y un trato más justo. Aunque nuestra lengua y cultura las traemos desde que crecemos en las comunidades, este proceso nos fortalece y nos ayuda a valorar aún más lo que somos, a seguir conservando nuestros usos y costumbres y a proteger y defender nuestros derechos como pueblos originarios desde nuestro territorio”. comentó Dolores Villalobos
Por su parte, Fidel Aurelio del pueblo ódami, subrayó que el derecho a ser atendido en la propia lengua está reconocido legalmente, pero en la práctica persisten obstáculos.
“Toda persona tiene derecho a ser escuchada y comprendida en su propia lengua. Es un derecho ya establecido en la Constitución y, a pesar de eso, muchas personas hablantes de lenguas indígenas aún enfrentan barreras lingüísticas cuando acuden ante autoridades de la administración pública”, denunció.

Fidel Aurelio, intérprete ódami
Foto: Karla Quintana
Fidel Aurelio señaló que la presencia de intérpretes capacitados es fundamental para garantizar el acceso a la justicia, a la salud y a los servicios públicos en condiciones de igualdad, y advirtió que contar con personal formado puede marcar la diferencia entre que las personas indígenas sean escuchadas o ignoradas, y entre que puedan ejercer sus derechos o que estos les sean vulnerados.
Asimismo, explicó que la ausencia de intérpretes o la designación de personas sin la preparación adecuada impide el cumplimiento efectivo de derechos, por lo que subrayó que quienes desempeñan esta labor deben conocer la ley, dominar ambas lenguas, comprender el contexto cultural y el ámbito en el que trabajan, y señaló que el proceso de capacitación responde a esa exigencia establecida en la Constitución.
El intérprete ódami mencionó en su mensaje, que en muchas instituciones públicas todavía no se dispone de intérpretes “No cuentan con traductores e intérpretes, y este hecho no permite que nosotros ejerzamos nuestros derechos porque no sabemos cómo hacerlo”.
Fuentes Gámez reconoció que uno de los retos es fortalecer las condiciones en que se desempeñan las personas intérpretes.

Intérpretes de pueblos originarios de Chihuahua
Foto: Karla Quintana
“Es importante el reconocimiento por parte de las instituciones para generar pagos dignos a su trabajo, que se valore y que se puedan reestructurar las dinámicas de atención pública para que las personas intérpretes hagan mejor su labor”, afirmó.
El funcionario federal dio a conocer que el instituto trabaja en la identificación y profesionalización de intérpretes, así como en la ampliación de la cobertura lingüística, mediante la realización de un censo de personas dedicadas a la interpretación, su vinculación con instituciones educativas para su formación y la generación de registros claros en las dependencias públicas sobre las lenguas que requieren atención y, por lo tanto, intérpretes.
También reconoció que no han logrado integrar a hablantes de otras lenguas indígenas como el pima u oichkama y el wuarijó, por lo que consideró necesario continuar trabajando en coordinación con las comunidades y sus autoridades para avanzar en su certificación.
Añadió que existe un compromiso institucional, establecido en el programa del INALI y en el Plan Nacional de Desarrollo, para incrementar y duplicar hacia 2030 la proporción de variantes lingüísticas representadas en el padrón de intérpretes, con el objetivo de ampliar la cobertura y la atención a hablantes de distintas lenguas indígenas.
Este trabajo fue realizado por RAICHALI, que forma parte la Comunidad de Medios. Para consultar el contenido original, dar clic aquí

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