Mazatlán, la principal oferta turística de Sinaloa, ha visto un agravamiento en la incidencia delictiva desde el estallido de la crisis de seguridad en el estado. Locales, turistas, empresarios y funcionarios han sido víctimas de la violencia en el puerto y las carreteras que lo conectan.

El periodo violento coincide con la caída generalizada de visitantes al municipio, constatada por los datos de la Secretaría de Turismo federal, indicadores económicos y testimonio de empresarios mazatlecos dedicados a la hospitalidad.

La crisis de seguridad en Sinaloa, iniciada en septiembre de 2024, es producto de la guerra interna del Cártel de Sinaloa.

El conflicto enfrenta a las facciones conocidas como “Los Chapitos”, encabezada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, y “Los Mayitos”, vinculada a la esfera de poder de Ismael “El Mayo” Zambada. Este periodo se ha caracterizado por enfrentamientos armados en zonas urbanas y rurales, bloqueos carreteros, ataques contra personas,viviendas y negocios, entre otras.

Mazatlán, su zona turística y alrededores también se han convertido en un foco de inseguridad y actividad delictiva relacionada con esta guerra.

Como resultado, la ciudad dio un salto en el índice de percepción de inseguridad, elaborado trimestralmente por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI).

En diciembre de 2024, el 67.7% de los habitantes de Mazatlán manifestó sentirse inseguro en su ciudad. En la medición más reciente, correspondiente a diciembre de 2025, esta proporción aumentó a 80.4%, lo que coloca al municipio en el lugar 15 de 91 a nivel nacional, entre las ciudades con mayor percepción de inseguridad pública.

¿Qué ocasionó el aumento en la percepción de inseguridad?

 

A lo largo de los últimos 16 meses, Mazatlán ha sido el escenario de una serie de delitos que han conmocionado a la población, la mayoría relacionados con la desaparición de personas.

En 2025 Sinaloa tuvo el registro de 2208 denuncias por desaparición forzada en todo el estado. De estos, en Mazatlán ocurrieron 478, quedando como la tercera localidad con más casos.

Entre los hechos más emblemáticos destacan cuatro desapariciones vinculadas a centros nocturnos del puerto: Terraza Valentinos y Cotorritos, ambos pertenecientes al Grupo Eleva, consorcio restaurantero fundado por Ricardo “el Pity” Velarde Cárdenas, quien hasta el 23 de octubre de 2025 se desempeñó como secretario de Economía de Sinaloa.

Carlos Emilio, joven duranguense de 21 años fue desaparecido el 5 de octubre de 2025 tras ingresar al baño de Terraza Valentinos durante un viaje vacacional. Hasta el momento, sigue sin ser localizado, y su madre ha expresado su inconformidad con las explicaciones brindadas por la Fiscalía General del Estado de Sinaloa.

Un mes antes, tres jóvenes originarios de Culiacán desaparecieron tras un altercado en el bar Cotorritos; posteriormente fueron liberados.

Con referencia a estos casos, la fiscal de Durango, Sonia de la Garza, ha señalado que “el crimen organizado opera en los antros de Mazatlán”.

A este panorama se sumó un nuevo hecho de alto impacto, ocurrido a pocas semanas del Carnaval de Mazatlán, uno de los eventos turísticos más relevantes del país. La noche del 3 de febrero de 2026 cuatro hombres, una mujer y una niña fueron privadas de su libertad en distintos puntos del municipio, de acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSP).

Los cuatro hombres, Omar Alexis, Javier, Gregorio y Óscar, fueron privados de la libertad en la zona de Cerritos. Todos son originarios del Valle de México y, al cierre de esta edición, permanecen desaparecidos.

Aunque esta ha sido la manifestación de violencia con mayor impacto en la discusión pública alrededor del destino, no es la única forma en que la crisis de seguridad golpea al puerto.

De acuerdo con los datos estadísticos de la Fiscalía General del Estado, en 2025 hubo un incremento anual del 20% en delitos de alta incidencia, como robos y lesiones dolosas. El homicidio doloso se incrementó 70% en el mismo espacio de tiempo.

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Aunque la mayoría de esta violencia ocurrió en zonas mayormente marginadas de las periferias, el área turística no estuvo exenta de hechos violentos.

Tan solo en el primer semestre de 2025 ocurrieron, al menos, 10 hechos de violencia de alto impacto en la zona turística de Mazatlán, compuesta por las colonias La Marina, Centro, Zona Dorada y la zona hotelera. Entre los hechos se cuentan 4 “levantones”, 3 ataques a balazos y una persecución entre miembros del crimen organizado y elementos federales.

Estos tuvieron como resultado un total de 4 muertos, 2 heridos, y 3 desaparecidos.

El miedo se generaliza en el sur de Sinaloa

 

Este temor se ha extendido también a los corredores carreteros del sur del estado, particularmente la autopista Mazatlán–Culiacán y las vías que conectan al puerto con Durango y Nayarit, donde se han documentado bloqueos y enfrentamientos.

También en el sur de Sinaloa, la localidad de Escuinapa ha sido azotada por la violencia de forma continua desde diciembre de 2025. Autoridades han confirmado enfrentamientos cerca de la zona urbana, en los que se han empleado explosivos e incluso drones bomba por parte del crimen organizado.

A 40 minutos por carretera de Mazatlán se encuentra Concordia, un municipio de baja densidad poblacional conformado principalmente por rancherías dispersas. En esta zona, 10 trabajadores de una mina fueron privados de la libertad el 23 de enero, y posteriormente algunos han sido localizados sin vida; al menos dos de ellos fueron hallados en una fosa clandestina en la comunidad de El Verde, dentro del mismo municipio, el 6 de febrero.

¿Quiénes son las víctimas de la violencia en Mazatlán?

 

Casos como el de Carlos Emilio, o el de los cuatro hombres originarios del Valle de México privados de la libertad en Cerritos, muestran que la condición de visitante no ofrece protección frente a la violencia.

Tal como en otros municipios, los policías han sido un objetivo sistemático de atentados. En 2025 se registraron al menos nueve casos de funcionarios asesinados en Mazatlán. El más reciente ocurrió el 23 de enero de 2026, cuando un elemento de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal fue ejecutado a balazos en la colonia Loma de las Torres.

La propia alcaldesa de Mazatlán, Estrella Palacios, fue víctima de un episodio de violencia cuando el vehículo en el que viajaba fue interceptado y despojado por hombres armados sobre la carretera Culiacán-Mazatlán, cerca de Elota, el 7 de octubre de 2024, a un mes de recién estallado el conflicto.

También ha habido atentados contra empresarios. Por ejemplo, Edgar Pérez Páez, empresario pesquero dueño de Productos Congelados del Brinco S.A de C.V, quien fue asesinado a balazos en noviembre de 2025 en su domicilio en La Marina, parte de la zona turística.

Respuesta del Gobierno del Estado: la política de la negación.

 

El 27 de enero de 2026, a la salida de un evento oficial, ESPEJO cuestionó al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, sobre su diagnóstico de la situación económica y de seguridad.

—En el tema económico, ¿cómo lo ve a Mazatlán? Empresarios hablan de endeudamiento y recortes de personal.

—Pues sí, pero no me traigas… tráeme cosas concretas. A Mazatlán le está yendo mejor que nunca, ¿eh? A quien le preguntes aquí. Pregúntale a quien sea de los que invierten allá, que construyen casas, desarrollo. Los hoteles que se están haciendo. Como nunca hay inversión en Mazatlán. Lo otro es invento. Interesado.

 

La violencia, lejos de ceder, continuaba arreciando a pocos días del inicio del Carnaval de Mazatlán, que se celebró del 12 al 17 de febrero de 2026. Es el evento turístico más importante de Sinaloa y uno de los más relevantes del norte del país.

En medio de una fiesta que cada año atrae a miles de visitantes, la violencia volvió a golpear al destino, con el asesinato de dos personas en el primer día del Carnaval pese al fuerte dispositivo de seguridad que se desplegó en toda la ciudad.

Semanas más tarde, el 27 de febrero, y en medio de las tensiones por la violencia, la presidenta Claudia Sheinbaum visitó Mazatlán. El mismo día de su visita, la madre buscadora Patricia Rubí Gómez-Tagle fue víctima de feminicidio en su propio hogar.

El puerto aun enfrenta un contexto marcado por la inseguridad, que coloca en entredicho la capacidad de las autoridades para garantizar condiciones mínimas de seguridad en el principal escaparate turístico del estado.

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Este reportaje está dividido en tres partes

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