El Pleno de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) revocó la sentencia que condenaba a Emma Zermeño, luego de que la diputada local con licencia Almendra Negrete la acusara de violencia política en razón de género.

El Pleno señaló que las pruebas principales para sostener tal acusación fueron cinco copias de pantalla de una conversación privada que fueron dadas por un tercero de nombre Jonathan Alexis Ramírez.

La Sala Superior estableció que el uso de esas capturas vulneraron a Zermeño, exponiéndola de manera pública sobre un escrutinio innecesario, dado a que las conversaciones ocurrieron en un ámbito privado y en ellas únicamente se ejerció su libertad de expresión al opinar respecto al trabajo de una servidora pública.

“Las conversaciones de personas realizadas en forma directa como por igual aquellas que tienen lugar en mensajes en un teléfono celular o bien en un mail no son y por tanto no deben asimilarse a conversaciones públicas, se colocan en el ámbito de la confianza y de la privacidad de quienes en ellas participan ese espacio de lo privado”, dijo la magistrada Claudia Valle Aguilasocho durante sesión pública.

“No puede ser juzgado a priori como espacio de comisión del tipo electoral de violencia política por razón de género una charla de whatssapp que se queda en ese ámbito. Por el contexto en que ocurre puede, desde mi convicción personal, constituir afectación al valor protegido por ese tipo legal”.

En el proyecto de sentencia se estableció que Negrete vulneró a Zermeño, dado a que para poder presentar las conversaciones como prueba, tenía que haberse hecho con el consentimiento de ella o en su caso que fueran mensajes enviados directamente a Negrete.

Actualmente, Negrete es diputada local en Sinaloa con licencia por Morena, así como secretaria de la Diversidad en Morena Nacional. En el caso de Zermeño, se trata de una mujer servidora pública con un puesto auxiliar en la Secretaría de las Mujeres en Sinaloa, además forma parte del colectivo LGBT Sinaloa+ Incluyente.

Zermeño señaló que desde un principio se sintió vulnerada, no solamente por las conversaciones filtradas, sino porque vio una asimetría de poder frente a un caso al que fue llevada por ejercer su libertad de expresión y opinión sobre el trabajo de la legisladora con licencia.