Mazatlán, Sinaloa.- La bancarrota hídrica es el próximo escenario que podría enfrentar Sinaloa si no se emprenden acciones precisas para conservar las cuencas y mantos acuíferos naturales, y evitar la sobreexplotación de los mismos, aseguró Sandra Guido Sánchez, directora de Conselva, Comunidades y Costas.

Dijo que el estado se encuentra en estrés hídrico, pero pasar a bancarrota sería que los espacios naturales que generan se agoten y la sociedad ya tenga manera de recuperarlos.

Guido Sánchez añadió que la sobreexplotación de acuíferos es una de las señales más claras del deterioro e indicó que diversas cuencas en Sinaloa ya presentan balances negativos alarmantes como los ríos Culiacán, Baluarte, Presidio, Quelite, Piaxtla, Elota, Cañas y Mocorito, en este orden.

Dijo que esta sobreexplotación pone en riesgo el 57 por ciento de las reservas de agua subterráneas.

“Urge, urge ahora sí evitar llegar a esto. Una vez que lleguemos a bancarrota no hay manera posible de regresar y los impactos en la sociedad, economía son realmente arrasadores”, dijo al alertar que todo lo hecho hasta la fecha, tanto por los gobiernos como por la ciudadanía en general, ha sido insuficiente.

EL LLAMADO

 

La directora de Conselva, Comunidades y Costas añadió que Sinaloa consume el doble de agua del volumen que llega a las presas.

Explicó que del 1 de octubre de 2025 al 18 de marzo de 2026 han ingresado 2 mil 100 millones de metros cúbicos de agua, y en ese mismo periodo se extrajeron 4 mil 268 millones de metros cúbicos (sin contar las presas Picachos y Santa María).

“Esto es un llamado a que actuemos antes de llegar a la bancarrota. Reconozcamos que no ha sido suficiente lo que se ha venido haciendo, el alertar a gobiernos. La bancarrota hídrica significa que ya rebasamos la capacidad de todos los sistemas hídricos para regresar a la normalidad”

Sandra Guido dijo que no es posible determinar en cuánto tiempo Sinaloa podría estar inmerso en este panorama, pero si las cosas se mantienen como están, la entidad enfrentará esta problemática.

“No estamos en bancarrota, pero si mantenemos el ritmo a como lo estamos haciendo, sí podemos llegar a que algunas cuencas y sistemas que abastecen a las presas, caigan en ese nivel. Se están acelerando muchos de los procesos. En cuanto tiempo no lo sabemos, depende de lo que hagamos”.

Dijo que urgen políticas públicas que protejan el capital natural que produce el agua (cuencas y mantos acuíferos), y que la sociedad aprenda nuevas maneras de consumo, con más respeto y conciencia por el agua.

¿AGUA INFINITA?

 

Sandra Guido añadió que en Sinaloa el agua se usa como si fuera infinita. Resaltó que la entidad es el estado que más agua consume en México.

Mencionó que aquí se usa el 10.6 por ciento del total del agua que se consume en el país.

“Estamos aquí para promover que tengamos, aunque sea, un plan hídrico estatal que contemple un análisis cuenca por cuenca, con todo lo que es cuenca-agricultura-ciudad, y saber cuál es la capacidad que tenemos de crecer y seguir desarrollándonos en el marco de la disponibilidad de agua”.

La directora de Conselva remarcó que los tres niveles de gobierno han sido omisos en las recomendaciones que en diferentes momentos ha realizado la Organización de las Naciones Unidas respecto al cuidado del agua.

Por último insistió que Sinaloa permanece en estrés hídrico, pero se asoma la bancarrota, que no es un problema del futuro sino del presente, y postergar decisiones podría hacer irreversible el deterioro de las cuencas y mantos acuíferos.

QUÉ ES LA BANCARROTA HÍDRICA

 

La bancarrota hídrica, según la ONU (2026), es la sobreexplotación persistente de recursos hídricos superficiales y subterráneos, superando la capacidad de recarga natural, lo que provoca daños irreversibles en ecosistemas como acuíferos y glaciares. Implica consumir las reservas ahorradas durante milenios en lugar de solo el agua renovable anual.

Más información sobre sequía en Sinaloa: