Detener a Omar Oswaldo, un hombre al que las autoridades mexicanas han señalado como líder pistolero de la familia de Ismael “El Mayo” Zambada, dejó a 11 hombres asesinados. Todos fueron identificados y entre ellos al menos uno es menor de edad.

Autoridades forenses señalaron que se trata de Adolfo, de 52 años de edad, con domicilio en el municipio de Eldorado; Carlos Eleobardo, de edad no especificada, con domicilio en la sindicatura de Costa Rica; Jaziel Alan, de edad no especificada, de Pueblo Nuevo; Jaziel Carlos, de edad no especificada, también de la sindicatura de Costa Rica; José Manuel, de 27 años de edad, con domicilio en Campo Gobierno de la sindicatura de Costa Rica; Diego, de edad no especificada, originario de la sindicatura de Costa Rica; Juan, de quien se desconocen más datos sobre sus generales; Carlos Emanuel y Jesús Rafael, de quienes tampoco se conoce más información; así como dos primos identificados con los nombres de Jared, de 16 años de edad, y Pedro, de 26 años, ambos nacidos en Costa Rica.

A los 11 hombres los mató la Marina, según un comunicado del Gabinete de Seguridad Federal, luego de repeler un ataque que sucedió en un pueblo llamado Valle Escondido, en la región de El Salado, donde han forjado distintas leyendas en torno a la figura de El Mayo, quien se colocó como un patriarca mientras controlaba la producción y trasiego de droga, armas y la administración de dinero lavado con empresas a nombre de sus hijas, hermanas, hermanos, esposas y prestanombres.

La riqueza que acumuló Zambada no se reflejó en la vida de los muchachos que fueron asesinados. Su identificación incluyó la referencia sobre sus orígenes, que no son otros más que pueblos catalogados en situación de pobreza y pobreza extrema, ubicados geográficamente en el sur de Culiacán, en la zona agrícola y ganadera.

La muerte de los 11 hombres fue en otro pueblo con las mismas características, pero lo más destacado del hecho no es siquiera eso, sino que ocurrió casi a 20 kilómetros de El Álamo, donde la Marina llevaba a cabo un operativo en el que capturó y luego liberó a Mónica del Rosario Zambada Niebla. Incluso, ocurrió a distintas horas, uno comenzó a las 4:00 horas y el otro –el asesinato de los 11 hombres– después de las 10:00, en un momento que pobladores aseguraron que fue breve.

El caso en sí sigue siendo una incógnita, porque no hay respuestas sobre por qué se utilizaron tres helicópteros Black Hawk y una treintena de patrullas llenas de marinos y elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana si solo iban a capturar y liberar a una mujer a razón de que “no cuenta con relación con actividades delictivas ni mandamientos legales en su contra”.

El secretario Omar García Harfuch, de Seguridad y Protección Ciudadana, destacó durante la mañana de este viernes que, si bien no hubo una detención importante y que lo de mayor interés había sido el asesinato de los 11, también hubo tres marinos y un policía de su dependencia que resultaron heridos y estables.