Culiacán, Sinaloa.- En los últimos años, el campo sinaloense ha observado bajas en la cantidad de jornaleros migrantes que llegan al estado. El ciclo agrícola 2025-2026 no fue la excepción, esta vez con la inseguridad y violencia jugando un papel importante, explicó a ESPEJO el director de ProFamilia de Jornaleros IAP, David Ernesto Careaga Angulo.

“Depende mucho del clima, de las hectáreas que se vayan a sembrar, de la situación de seguridad y la oferta de trabajo. Este ciclo hubo menos, no alarmante, pero hubo menos. Un factor es la inseguridad, otro que hubo menor superficie, y que en otros estados hubo más oferta de trabajo”, explicó Careaga.

 

La inseguridad en Sinaloa es un nuevo golpe a la competitividad del estado para atraer mano de obra migrante desde septiembre de 2024, mes en que estalló la guerra interna del cártel de Sinaloa y que ha provocado una crisis de violencia latente hasta hoy. Aunque los hechos de violencia se han diseminado por toda la región, el conflicto mantiene la zona centro de la entidad como foco de la actividad criminal.

Las demostraciones violentas como robos, ataques armados, enfrentamientos y privaciones de la libertad no se limitan a los centros urbanos de la región; las comunidades rurales y el sector agrícola también resienten la violencia, sobre todo en localidades como Villa Benito Juárez en Navolato, o los campos al sur de la ciudad de Culiacán.

Violencia en Sinaloa toma como objetivo a jornaleros migrantes

 

Durante el periodo de la narcoguerra en Sinaloa, no han sido pocos los atentados contra trabajadores del campo provenientes de estados del sur de México. Líderes agrícolas, como Roberto Bazúa, presidente de la Asociación de Agricultores de Culiacán, han externado su preocupación por esta situación:

Se ha generado un miedo de volver al Valle de Culiacán a trabajar, tanto por parte de jornaleros como de ingenieros y proveedores. También hay incertidumbre entre los maiceros por el probable robo de cosechas. Además, la movilidad de nuestras hortalizas es otra necesidad, porque ha habido bloqueos en carreteras donde los camiones se quedan varados, y los productos perecederos pierden calidad. A esto se suma que muchas empacadoras ya no trabajan de noche porque el personal tiene miedo de salir oscuro hacia sus poblaciones por caminos vecinales”, dijo, en una declaración recogida por Enfoque Noticias.

 

Entre los hechos de violencia de alto impacto que han tenido como víctimas a jornaleros y su familia, en el marco de la guerra interna del cártel de Sinaloa, se encuentran los siguientes:

En febrero de 2026, Juan Antonio, jornalero de 34 años, fue ejecutado mientras cortaba tomate en un campo agrícola de Villa Juárez. La Fiscalía lo investiga como un ataque directo; el agresor habría disparado a corta distancia, sin casquillos percutidos en la escena.

En diciembre de 2025, la Fiscalía de Sinaloa informó que 12 jornaleros agrícolas y su chofer fueron localizados con vida tras haber sido privados de la libertad en tránsito hacia un campo; el caso fue tratado como privación ilegal de la libertad, con seguimiento por parte de la FGE. Estos provenían de Hidalgo, y fueron privados de la libertad por el crimen organizado en el municipio de Concordia, al sur de Sinaloa.

En el campo Paralelo 38, en la sindicatura de Costa Rica, Culiacán, un bebé de tan sólo un año de edad y sus papás jornaleros resultaron heridos en un fuego cruzado el 30 de enero de 2025. Pocos días después, el 5 de febrero, se reportó el asesinato de un jornalero dentro del mismo campo; fue atacado a balazos en su lugar de trabajo.

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