Patricia Mayorga/Raíchali
Chihuahua – Un grupo de mujeres ódami de Baborigame, municipio de Guadalupe y Calvo, aprovecharon el programa Sembrando Vida para incidir en el combate a la desnutrición en sus regiones, apoyar la salud de las mujeres embarazadas y generar más empleos. Crearon la cooperativa “Sabor y tierra”.
Aunque en otras regiones hay experiencias negativas con el programa Sembrando Vida, las mujeres ódami encontraron en las capacitaciones la oportunidad para aprovechar mejor su territorio y sembrar árboles frutales, otras semillas propicias para esa tierra, además del maíz.
“Pues es que, como vimos que a veces hacía falta algo que ayude a los niños desnutridos, a las embarazadas, porque vemos que pues si hay desnutrición, por eso pensamos eso que dicen que el pinole es ‘levantamuertos’. Pues dijimos: ‘hay que hacer eso, qué tal y eso ayuda también’. Aparte que vamos a dar trabajo a otras personas”, cuenta Higinia Chaparro Carrillo, integrante del colectivo ódami.
El producto más famoso y que dio inicio al proyecto del Pinole Mixto Siete Semillas “S7ETE MILLAS, la energía de lo natural”, elaborado con siete semillas cosechadas en la región dentro del Programa Sembrando Vida: maíz nativo de la raza cristalino, endémico del estado de Chihuahua (ingrediente principal), trigo, alubia, habas, chícharo, lenteja y avena.
En la presentación del producto en su empaque, explican que es un producto energético: “Bebida artesanal que puedes disfrutar con agua o leche, elaborada en la Sierra Tepehuana de Chihuahua. Pruébala y convierte tus momentos famliiares en inolvidables”.
El pinole lo utilizan los cuatro pueblos de la Sierra Tarahumara, es el energatizante para los corredores rarámuri, ódami, pimas y warijó.
En el proyecto del pinole participan cinco mujeres y en el proyecto de productos deshidratados como semillas y flor de calabaza, rodajas de calabaza, entre otros; artesanías, lechugilla (destilado de la región), pinturas en cuadros, entre otros, participan más mujeres.
En la última reunión del Plan Justicia en Baborigame, el director del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, Adelfo Regino Montes, visitó las instalaciones de la cooperativa de las mujeres ódami, en donde reconoció la utilidad de la iniciativa y se comprometió a apoyarlas. Le pidieron una molino que grande que les enviaron de inmediato.
“El problema de la desnutrición en la Sierra Tarahumara es un tema delicado, es un tema que nos preocupa como gobierno, particularmente por los últimos sucesos que se dieron en Guachochi, de varias niñas y niños que fallecieron”, reconoció Adelfo Regino.
Como Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, detalló, reforzaron el programa de desnutrición para pueblos indígenas en la Sierra Tarahumara, con escuelas y comedores en regiones como Guadalupe y Calvo, donde ofrecen hospedaje y alimentación a las niñas y niñas que acuden a la escuela.
“Aquí (en Guadalupe y Calvo) se ha fortalecido el programa, la idea es que los próximos años cubramos la totalidad de la Sierra Tarahumara, con la creación de casas y comedores para la niñez indígena. En Choréachi (o Pino Gordo del mismo municipio) estamos construyendo la Casa para la Niñez Indígena, para dar alimentación a todos los niños y niñas de Choréachi. Hablamos de comunidades dispersas, que se concentren ahí para que vivan de lunes a viernes y tengan alimentación”, agregó el funcionario federal.
Y las mujeres ódami del proyecto que surgió del programa Sembrando Vida, dijo, contribuye en ese sentido, “porque se trata de cómo generamos a partir de los propios bienes que da la naturaleza en la región, generan la creación de alimentos que pueden contribuir a la grave desnutrición de la población infantil, particularmente en la Sierra Tarahumara”.
Regino Montes dio a conocer que el programa de desnutrición tiene mayor presencia en esta región, a partir de un acuerdo en el Plan Justicia, ya que las mismas las comunidades indígenas plantearon que se iniciara el programa en Chihuahua.
Sobre la situación de inseguridad, Adelfo Regino respondió que no ignoran que se trata de un problema difícil en la región. “La inseguridad y el fenómeno de desplazamiento forzado interno, que particularmente afecta a la población indígena y ahí tenemos que coordinarnos con las autoridades de seguridad”.
La iniciativa de las mujeres ódami de Baborigame surgió a partir del programa Sembrando Vida, aunque en otras regiones ha sido cuestionado, ellas han sabido aprovecharlo de manera positiva para ellas, para sus familias y para su pueblo. Ahora es parte del Plan de Justicia para el pueblo ódami, ya que les están apoyando con infraestructura, como el molino que les permitió fortalecer su cooperativa.
El producto estrella, el pinole de siete semillas, ha crecido y seguirá creciendo, para darle valor agregado a la alimentación de la niñez principalmente. Hasta ahora trabajan alrededor de 20 mujeres y benefician indirectamente a alrededor de 200 productoras locales.
Esta oportunidad las ha motivado porque han logrado colocar sus productos a la venta al público, lo que antes veían imposible por la lejanía de su tierra. Se encuentran a unas 9 horas de la ciudad de Chihuahua y el camino es majestuoso pero también es sinuoso, por tierra.
Para conseguir sus productos pueden comunicarse al teléfono: 649-102-0988 o contactarlas a través de la página de facebook Guadalupe y Calvo R3.
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Este trabajo fue realizado por Raíchali, que forma parte de Territorial, Alianza de Medios. Para consultar el contenido original, dar clic aquí.

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