Culiacán, Sinaloa.- Madres y padres de niñas y niños con autismo en Sinaloa coincidieron en algo esencial: el Centro de Autismo Sinaloa (CAS) tiene personal capacitado, pero el lugar ya no es suficiente para atender a todas las niñas y niños dentro del espectro que viven en Sinaloa.

Integrantes del grupo “Hablemos del Autismo en Sinaloa”, solicitaron a las autoridades sinaloenses la contratación de más personal y el crecimiento de las instalaciones para atender no solo a niñas y niños, también a jóvenes y adultos con autismo.

Lo anterior, pues explicaron que el CAS atiende a niñas y niños de hasta 8 años de edad, dejando fuera a adolescentes, a jóvenes y a personas que tal vez fueron diagnosticadas de forma tardía, orillandolas a buscar atención privada que tiene altos costos económicos.

Perla Sánchez, mamá de Violeta, una niña con autismo nivel 3 y no verbal, explicó que el trato y la capacitación del personal que atiende en el CAS es muy buena, sin embargo, se requiere ampliar la atención, pues el CAS de Culiacán y el Centro de Rehabilitación e Inclusión Infantil Teletón de Sinaloa (CRIT) resultan insuficientes para atender al total de la población con autismo en el estado que es alrededor de 27 mil personas.

“El autismo no nada más llega en la infancia, también sigue en una edad de joven adulta. Yo creo que aquí el principal reto es ese, también hacer centros o algo para que se apoye a la juventud y adultos autistas, siento que esa parte está rezagada”, dijo.

Por su parte, Marlene Soto, mamá de Leonardo, dijo que también hace falta ver la parte del apoyo psicológico y emocional a las personas cuidadoras de personas con autismo, ya que suelen concentrar toda su energía en las terapias y necesidades de sus hijos, dejando de lado su propio bienestar.

“Algo que nosotras como mamás necesitamos es apoyo como mamás, porque siempre nos enfocamos en el autismo en el niño, diagnóstico, medicamentos, terapia, actividad por fuera, ¿pero las cuidadoras? nosotras como mamás necesitamos terapias, si el niño entra terapia en el CAS, mamá debe entrar a un taller para papás”, dijo.

Además, coincidió con Perla Sánchez sobre la necesidad de ampliar las instalaciones o crear un nuevo centro para atender a adolescentes y pre adolescentes dentro del espectro, pues hay jóvenes que reciben un diagnóstico cuando ya no están en edad para recibir atención dentro del Centro de Autismo Sinaloa.

Finalmente Daniel Samaniego, padre de Daniel, destacó la importancia de la existencia del CAS en Culiacán y el CRIT en Mazatlán, así como la proyección de un nuevo Centro de Autismo en Elota y Guasave. Sin embargo, destacó la necesidad de alzar la voz para que se amplíen las instituciones para adolescentes y personas adultas pues “el autismo no se acaba ni a los 18 y mucho menos a los 7 años”, dijo.

De acuerdo con el grupo de padres, la atención privada representa un gasto difícil de sostener para muchas familias, ya que las terapias, el acompañamiento escolar y otros servicios especializados pueden implicar una inversión de entre 6 mil a 12 mil pesos mensuales.

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