Mazatlán, Sinaloa.- La oposición de los habitantes de El Habal obligó al Ayuntamiento de Mazatlán a dar marcha atrás a uno de sus proyectos más importantes en materia ambiental para la actual administración municipal.

Tras varias horas de protesta y presión ciudadana, el gobierno encabezado por la alcaldesa Estrella Palacios Domínguez canceló de manera definitiva la intención de adquirir un terreno en esa sindicatura para construir un relleno sanitario.

Alrededor de cien vecinos salieron de varias comunidades de la sindicatura y acudieron al Ayuntamiento decididos a impedir un dictamen que contemplaba el “compromiso de compra” de un predio de 225 hectáreas en la zona de La Amapa, con un valor de 33.7 millones de pesos.

“Yo entiendo que Mazatlán necesita un relleno sanitario, pero también creo que es muy cerca de nuestra comunidad porque ahí hay mantos acuíferos. Venimos a pedir que no se tome en cuenta ese terreno, dijo María José Tirado.

Elizabeth Zataráin dijo que se afectaría a muchas comunidades como El Potrero de Carrasco, Puerta de Canoas, El Quelite y El Quemado, donde el proyecto tenía un rechazo total.

UN BASURÓN

 

Para nosotros es un basurón, por más que le quieran cambiar el nombre por relleno. Para nosotros basura es basura. Tenemos un área muy bonita como para que vayan y nos la llenen de basura”.

Y siguió explicando:

“¿A las personas de El Potrero de Carrasco sabe qué les dijeron? Que iban a hacer unas cabañas. La gente estaba encantada porque dijo nos va a caer turismo. Y que van a hacer eso (relleno sanitario). Ese es el enojo también, porque pensaban hacer todo sin consultar a nadie”.

ORIGEN Y REMATE

 

El tema lo había puesto a debate el organismo Observatorio Ciudadano de Mazatlán que denunció que el Ayuntamiento pretendía aprobar este dictamen de compromiso de compra sin tener los estudios técnicos de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales bajo la normativa NOM-083-SEMARNAT-2023, que regula la selección de sitios, diseño, construcción, operación y clausura de rellenos sanitarios.

La movilización comenzó poco antes de las 9:00 de la mañana. Hubo una charla con la alcaldesa Estrella Palacios Domínguez. El rechazo era unánime. La alcaldesa tuvo que tener una reunión con la comisión de Concertación Política. Ahí se tomó la decisión de cancelar la sesión de Cabildo y cancelar también el proyecto de relleno sanitario en El Habal.

“NADIE VA A QUERER”

 

El regidor de Morena Jesser Martínez Otero, coordinador de la Comisión de Hacienda que promovía la aprobación del dictamen con el “compromiso de compra”, indicó que nadie quiere un relleno sanitario a un costado de su casa o comunidad.

“Hay que entender algo: a nadie le va a gustar que pongan cerca de su domicilio un relleno sanitario. Los vecinos de El Habal tienen la idea de que sí les iba a afectar. A veces no se entiende que es mucha diferencia un basurón a cielo abierto que un relleno sanitario. Yo les adelanto: a nadie le va a gustar que pongan cerca de su colonia o comunidad este tema”.

Explicó que el relleno sanitario es una infraestructura diseñada con criterios de ingeniería ambiental, cuyo objetivo es reducir al máximo los impactos al entorno mediante sistemas de control y procesos especializados que previenen la contaminación del aire, del suelo y de los mantos freáticos. Aceptó que posiblemente al gobierno municipal le faltó socializar más el proyecto con los habitantes de El Habal.