La carrera académica y política de la presidenta Claudia Sheinbaum está marcada por el medio ambiente. En la primera página de su libro, Diario de una Transición Histórica, narra como en 1998 participó en un diplomado del Colegio de México sobre Desarrollo Sustentable, experiencia que amplió su perspectiva sobre la relación entre ciencia, política y justicia social.
Sus inicios en la administración pública comenzaron con el entonces jefe de gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, como Secretaria del Medio Ambiente ¿su tarea principal? Bajar la contaminación en la capital del país. Durante el sexenio logró reducir en 30% los días en que la ciudad superaba los niveles de contaminación atmosférica permitida.
Ahora, desde la posición política más importante del país, el agua se convirtió en un tema prioritario de la agenda pública. A principios del sexenio se presentó el Plan Nacional Hídrico 2024-2030 con el propósito de garantizar el derecho humano al agua en cantidad y calidad suficiente, asegurar la sostenibilidad de los recursos y fomentar un manejo de adecuado y responsable del agua.
El plan contempla, principalmente, el ordenamiento de las concesiones, el saneamiento de ríos, 16 proyectos estratégicos, la tecnificación de distritos de riego, la devolución voluntaria de 2 mil 500 millones de metros cúbicos por parte de los distritos, unidades de riego y el sector industrial. Esto último ha generado todo un debate en el marco de la nueva Ley de Aguas Nacionales.
La Dra. Leticia Merino, del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, afirma que el agua en México padece de un gran problema debido al sistema de manejo.
Es decir, el sistema administrativo que se implementó en la época neoliberal por el presidente Salinas de Gortari, con la ley de agua de 1992 en el marco del TLCAN, promovió la desregulación a los grandes capitales. Otorgó concesiones que acaparan el líquido vital a un grupo de agricultores, industriales y empresarios.
La investigación publicada por la Universidad Autónoma de México, Los Millonarios del Agua, muestra como 3,304 usuarios concentran 13 millones 183 hectómetros cúbicos anuales para fines lucrativos. El modelo actual permite que el 1.1% de todos los usuarios en el país exploten más del 22.3% del agua.
Un negocio muy beneficioso en el que participan empresas de los hombres más ricos del país como Salinas Pliego, Germán Larrea y Claudio X. González.
La nueva ley busca que las y los mexicanos tengan prioridad en el consumo personal y doméstico del agua, que el estado recupere la rectoría sobre los recursos naturales bajo el fortalecimiento institucional de la Conagua para una planeación sostenible y poner orden al tema de las concesiones, cuya falta de regulación propició su privatización y desperdicio.
El agua en México se administra bajo un enfoque nocivo para el medio ambiente e insostenible para el modelo agrícola que tenemos. Si bien, el 76% se utiliza para la agricultura, la investigación desde el periodismo, la academia y la información gubernamental coinciden en que se volvió un negocio privado que requiere de una intervención integral por parte del estado para restituir derechos.
La disputa es por los privilegios del agua.
Comentarios
Antes de dejar un comentario pregúntate si beneficia a alguien y debes estar consciente en que al hacer uso de esta función te adíeles a nuestros términos y condiciones de uso.