Esa señora que ves ahí es tu papá, mi madre apuntaba con el dedo a una señora que nos miraba por la ventana… yo ‘la’ perdí de vista en lo que avanzaba el vagón del Metro. La perdí de vista. Lo perdí de vista. Fueron dos frases que me resonaron toda la infancia. Cuando mi madre murió, la señora volvió, me abrazó fuerte y me dio un sobre; dentro había la foto de un hombre, al reverso decía: éste fui yo. Nunca volví a saber de ella, de él. Ahora que ayudo a mi amigo a transicionar —él que desde siempre estuvo seguro de haber nacido en el cuerpo equivocado— me pregunto si mi padre fue transexual sin transicionar, si sólo era un travesti o sé quedó viviendo en el desprecio de ser el señalado joto de la colonia.

A unas horas de celebrarse la 48 Marcha del Orgullo LGBTTTTIQ +, se escuchan montones de historias que van desde el vapuleo familiar hasta agresiones y delitos por homofobia. Por fortuna, cada vez la comunidad LGBT + va ganando terreno en México, como el derecho al matrimonio igualitario en los 32 estados y la adopción homoparental (que no monoparental) en más de 15. De hecho, hay que estar muy actualizado para dominar la terminología de las diversidades sexogenéricas si es que hay algo que debamos entender antes de ser capaces de sólo aceptar. Ha costado entender que sólo por elección o gusto una persona prefiera a otra de su mismo sexo; algo tan íntimo y privado. Incluso, hay quienes consideran determinante saber si ¿nacen o se hacen?, para tomar una actitud de rechazo o aceptación hacia un homosexual.

Pero ¿qué es un homosexual? Incluso definir el término resulta complicado. Ya que  ¿sólo es homosexual alguien que elige emocional, sentimental y afectivamente a una pareja  de su mismo sexo?, o ¿es homosexual alguien que se enamora de una persona del mismo sexo, aunque no exista entre ellos ningún contacto sexual?, o ¿es homosexual aquel que mentalmente no se asume como tal, pero que tiene relaciones sexuales con personas del mismo sexo?

Si ahondamos en las preguntas básicas nos sorprenderíamos de los respuestas. Eso es lo que nos muestra el doctor Alfonso Fernández Guasti, especialista en diferenciación sexual, y uno de los personajes del libro Quiénes son (editorial UAS, 2025), un interesante texto que ayuda a aclararnos. Conceptos como bisexualidad recurrente, transitoria, condicionada o roles de comportamiento entre los homosexuales son aclarados por el especialista.

«En sociedades machistas donde el hombre es el rey, no es bien visto que el hombre no quiera ser hombre, pues es ir en contra de la naturaleza, es un reto fuerte. Dos personas adultas que consienten, es la mayor muestra de respeto que podemos asumir antes las personas que deciden y eligen su sexualidad. Tal aceptación contribuiría a evitar algunas de las perversiones más reprobables como lo son la pederastia, la zoofilia, la necrofilia y muchas de las filias conocidas»… Lee la entrevista completa en el libro Quiénes son.

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