Por Hugo Quevedo “El profe Radioactivo”

La radiación ionizante forma parte de nuestra vida moderna y tiene aplicaciones fundamentales en la medicina, la industria y la investigación; sin embargo, su uso sin información adecuada puede representar riesgos importantes para la salud. Estudios como radiografías, tomografías o procedimientos con fluoroscopía son herramientas valiosas cuando están justificados, pero su uso excesivo o innecesario puede aumentar la exposición acumulativa a la radiación, generando posibles efectos biológicos a largo plazo. Por ello, la prevención no significa miedo, sino conocimiento.

En Sinaloa, donde el crecimiento de los servicios médicos, industriales y tecnológicos exige cada vez mayor uso de fuentes radiológicas, es indispensable fortalecer la capacitación de trabajadores ocupacionalmente expuestos, personal médico, técnicos y responsables de seguridad. No se trata únicamente de cumplir una norma, sino de proteger vidas mediante una cultura de prevención. Muchas veces, el verdadero riesgo no proviene de la radiación en sí, sino del desconocimiento sobre cómo utilizarla, cuándo justificarla y cómo minimizarla.

La población también necesita información clara. Es común que existan dos extremos peligrosos: el miedo infundado o la confianza excesiva. Algunas personas rechazan estudios necesarios por temor, mientras otras aceptan procedimientos repetitivos sin cuestionar si realmente son indispensables. La educación pública puede cambiar esta realidad, enseñando conceptos básicos como el uso responsable, la importancia de la protección, el principio de mínima exposición y el derecho del paciente a preguntar por qué se solicita un estudio.

Por ello, Sinaloa puede convertirse en referente nacional impulsando una estrategia innovadora: RADIO-EDUCACIÓN. Este concepto propone integrar educación radiológica para todos: trabajadores, estudiantes, profesionales de la salud y ciudadanía. RADIO-EDUCACIÓN significa informar para prevenir, capacitar para proteger y comunicar para salvar. Implica campañas en hospitales, escuelas, universidades, medios digitales y redes sociales, donde la radiación deje de ser un tema desconocido y se convierta en un conocimiento accesible para todos.

Hablar de RADIO-EDUCACIÓN es hablar de prevención inteligente. Es construir una sociedad donde cada radiografía tenga justificación, cada trabajador conozca sus medidas de seguridad y cada ciudadano entienda que la radiación puede ser una aliada poderosa cuando se usa con responsabilidad. En un estado como Sinaloa, apostar por la educación radiológica no solo es una necesidad técnica, sino una inversión en salud pública, seguridad y futuro. Porque proteger comienza siempre con conocer.

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Hugo Quevedo es Lic. en Imagenología por la Universidad Autónoma de Sinaloa y docente en la Facultad de Medicina en la licenciatura de imagenología. Especialidad en radioterapia y actualmente se desempeña en el departamento de enseñanza del Instituto Sinaloense de Cancerología. Se ha desempeñado como profesional de la salud en tratamientos oncológicos con radioterapia en este instituto desde el 2014.

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