Culiacán, Sinaloa.- Después de casi una década sin información nacional actualizada, México vuelve a contar con un diagnóstico sobre el consumo de alcohol, tabaco, drogas y la salud mental de su población.

En diciembre de 2025 se publicó la nueva edición de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT), el estudio más importante del país en esta materia, cuya última medición se había realizado en 2016–2017.

La ENCODAT 2025 encuestó a más de 19 mil personas de entre 12 y 65 años, incluyendo 3,847 adolescentes y 15,353 adultos, lo que permite identificar cambios en los patrones de consumo y dimensionar los riesgos actuales, especialmente en jóvenes, mujeres y población en situación de vulnerabilidad.

Entre los hallazgos destaca que el consumo de alcohol disminuyó entre adolescentes; sin embargo, la edad de inicio se redujo, pasando de 13.6 a 13.2 años, un dato que enciende alertas por el mayor riesgo de dependencia y afectaciones a largo plazo.

En la población adulta, aunque el consumo disminuyó entre hombres, aumentó de forma importante entre mujeres, evidenciando cambios en los patrones de consumo que requieren estrategias de prevención diferenciadas y con enfoque de género.

En cuanto al tabaco, la encuesta confirma una disminución sostenida en su consumo, tanto en jóvenes como en adultos. No obstante, este avance se ve contrarrestado por el crecimiento acelerado del uso de cigarros electrónicos y vapeadores.

En adolescentes, el vapeo casi se triplicó, consolidándose como una nueva puerta de entrada al consumo de nicotina, especialmente entre mujeres jóvenes, en gran medida debido a la percepción errónea de que se trata de una alternativa menos dañina.

El consumo de drogas ilegales presenta un comportamiento desigual. Mientras que en adolescentes se registró una disminución, particularmente en mujeres jóvenes, en la población adulta el consumo aumentó de manera significativa, con un crecimiento notable entre mujeres adultas, donde prácticamente se duplicó respecto a la medición previa.

El cannabis continúa siendo la sustancia ilegal de mayor prevalencia, acompañado de incrementos en el uso de estimulantes tipo anfetamínico y alucinógenos, así como un aumento en el consumo de medicamentos opioides fuera de prescripción médica.

Uno de los aportes más relevantes de la ENCODAT 2025 es la incorporación de un análisis amplio sobre salud mental. Los resultados muestran que los adolescentes concentran los niveles más altos de malestar psicológico, así como mayores prevalencias de ideación e intentos suicidas y de exposición a violencia física, emocional o sexual.

Estas afectaciones son más marcadas en mujeres adolescentes, lo que evidencia una relación directa entre el consumo de sustancias, la salud mental y las condiciones socioemocionales en las que se desarrollan niñas, niños y adolescentes.

Ante este panorama, Fundación Sociedad Educadora destaca la importancia de dar seguimiento constante a los datos estadísticos nacionales para diseñar e implementar estrategias de prevención basadas en evidencia.

Desde su experiencia, la prevención efectiva no puede limitarse únicamente a informar sobre los riesgos del consumo, sino que debe incorporar un enfoque integral de desarrollo socioemocional que fortalezca habilidades como la toma de decisiones, la regulación emocional, la autoestima y la construcción de proyectos de vida, contribuyendo de manera directa al cuidado de la salud mental.

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