Este martes, 6 de enero, es el último día del Bazar Navideño que se instaló en la plazuela Álvaro Obregón, al lado de la Catedral de Culiacán, como iniciativa del liderazgo ciudadano de comerciantes informales. Maria Antonia Lule Morales, organizadora del proyecto, reporta que este concluye con buenos resultados en las ventas y conformidad entre quienes participaron.
“Todos dicen que fue el mejor año que han tenido en comparación de los otros que vinieron después de la pandemia. A mí me da gusto porque años anteriores les había ido muy mal, habían perdido la tradición de querer participar como todos los años lo habíamos hecho”, explica doña Lule en entrevista para ESPEJO.
El sector del comercio informal en Culiacán llegó a esta temporada decembrina, usualmente la mejor del año para su actividad, con fuertes afectaciones a sus ingresos debido a la desaceleración económica que trajo consigo el estallido de violencia en Sinaloa en septiembre de 2024.
El periodo violento es resultado de una guerra interna entre facciones del cartel de Sinaloa que ha disparado la percepción de inseguridad en Culiacán, y creado un ambiente de incertidumbre en el panorama de negocios estatal. Estos efectos se evidencian por la pérdida de empleos formales, desaparición de empleadores y caída productiva en sectores económicos clave para la absorción de demanda laboral.
De ahí la importancia que tenía este año el bazar navideño, visto como una última apuesta para el sector en el centro de la ciudad. La respuesta ciudadana fue favorable, y los resultados generales para los cerca de 100 vendedores participantes, también.
Sobre las claves que determinaron el éxito de la iniciativa, Lule comenta que la organización fue esencial. Explica que se contó con el apoyo de las instancias municipales de desarrollo económico y cultura para poder contar con luz, lonas y el espacio de forma gratuita, también se le dio difusión al proyecto por medio oficiales y se llevaron eventos al lugar, propiciando la circulación de consumidores.
“Tenemos que entrarle a todo. Lo que venga, y lo que vendamos, a como está la situación. Tenemos que trabajar en todo. Y vamos a seguir haciendo eventos para poder promover la economía aquí en el centro”.
Una tradición comerciante que cumple 40 años
Este año, con motivo de modernizar la tradición, se decidió llamar “Bazar Navideño” al que desde los años ochenta comenzó como “Tianguis Navideño“.
“Lo iniciamos hace como 40 años, donde aquí se hizo muy popular el tianguis. Cuando termina la pandemia, las ventas habían bajado drásticamente. Yo tengo aquí personas de todos esos años trabajando conmigo, otros ya no trabajan porque no han tenido para surtir o han tenido otros problemas. Este año, para innovar y cambiar el esquema de tianguis, lo cambiamos al nuevo nombre de Bazar Navideño”, explica Lule.

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