Culiacán, Sin.- Las ventas de autos compactos en Sinaloa siguen deprimidas. La caída productiva, pérdida de empleos y desaparición de empresas en el estado después del estallido de la guerra interna del Cártel de Sinaloa en septiembre de 2024, han devenido en menos ventas para un amplio abanico de giros comerciales. El efecto negativo para el comercio de automóviles nuevos es uno de los más pronunciados.

La Asociación Mexicana de Distribuidores Automotriz (AMDA), por medio de sus registros de ventas mensuales por estado, muestra que Sinaloa mantiene una caída sostenida de las ventas desde el inicio de la crisis de violencia, misma que ya se ha extendido durante dieciséis meses.

De enero a noviembre, en el 2024, se vendieron un total de 30,123 unidades. Mientras que en el 2025 la cifra cayó a 22,568. El déficit, de 7,555, implicó una caída de 25%: una cuarta parte de las ventas se perdieron.

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Aunque el peor momento hasta ahora se registró en la primera mitad del 2025, con caídas anuales de hasta el 40.8% en febrero, la situación no logró revertirse en el segundo semestre.

En octubre se registró una caída de 17.8% anual, aún más bajo que el segundo mes desde recién estallado el conflicto en Sinaloa. En noviembre de 2025, se registraron las mismas ventas que en noviembre de 2024, cuando las ventas ya estaban trastocadas por el periodo violento.

¿Qué ha pasado con las concesionarias de Culiacán?

 

Recortes, cambios administrativos y un encogimiento operativo han sido algunas de las medidas que han tomado los corporativos.

“Antes de tener que despedir, lo que hacemos mejor es no contratar. Primero define cuánta gente necesitas tener en cada departamento y, a partir de ahí, decides no contratar. Con tu rotación natural, de gente que sale todos los meses, no recontrates, y te la llevas así hasta llegar al nivel correcto que deberías tener en esa agencia o en ese departamento”, dijo Gilberto Aispuro, directivo de Grupo Premier a ESPEJO.

 

De acuerdo con el directivo, las concesionarias han llegado a un punto de equilibrio en el que pueden seguir operando pese a las bajas ventas. Sus proyecciones de venta también se han recortado.

El conflicto en Sinaloa que cumple dieciséis meses

 

El 9 de septiembre de 2024, estalló en Sinaloa una guerra interna entre las dos facciones principales del Cartel de Sinaloa: la comandada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, conocida como “Los Chapitos”, y aquella asociada con las personas asociadas con Ismael “El Mayo” Zambada, “La Mayiza“. Estos dos grupos, junto con sus respectivas células aliadas, libran un conflicto por la hegemonía regional.

Este periodo de violencia exacerbada se ha caracterizado por enfrentamientos urbanos y en comunidades rurales constantes, un alza en los homicidios y casos de desaparición forzada. Ataques a viviendas, negocios e instalaciones públicas, así como atentados contra funcionarios de los tres niveles de gobierno, son algunas de las demostraciones de esta guerra. La ciudad de Culiacán es el epicentro de esta espiral delictiva.

Junto con las pérdidas humanas, se ha registrado un empeoramiento de los indicadores económicos de la entidad. Datos del IMSS muestran alrededor de 20 mil empleos perdidos en todas las actividades, especialmente en el sector servicios, así como la salida del registro de empleadores de al menos 2,167 empresas.

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