Mazatlán, Sinaloa.- Un paramédico no tiene espacio para la duda. El paramédico actúa frío, sereno y rápido, sin embargo, esa templanza no llega a consolidarse en todos: entre el 55 y el 60 por ciento de los aspirantes a la carrera de Técnico en Urgencias Médicas (TUM) de la Cruz Roja Mazatlán se queda en el camino y abandona la formación.

La deserción ocurre, en muchos casos, cuando la teoría se transforma en realidad y los alumnos suben por primera vez a una ambulancia. Ahí, frente a una persona herida, la adrenalina deja de ser un concepto y se convierte en una prueba emocional que no todos logran superar.

Santiago Jiménez Alvarado, coordinador de Capacitación de Cruz Roja en el puerto, explicó que uno de los principales factores del abandono es la falta de templanza para enfrentar el dolor ajeno y la presión de saber que una decisión puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

“Muchos se dan cuenta en el caminar, en la formación, que no es lo suyo el mantener esa templanza cuando ves el sufrimiento ajeno y que tienes que responder, y está en tus manos que esa persona mejore o por lo menos no empeore”, expresó.

No es lo que creían

 

Al comentario del coordinador de Capacitación se suma el de la directora de la institución, Elizabeth Sánchez Carrillo:

A lo mejor es un muy romántico pensar que te vas a subir en las ambulancias y qué emoción y todo. Pero ya que ven la problemática, enfrentarse con accidentados, muchas veces no es lo que querían. Que la sociedad tenga la seguridad que todos los que se quedan en Cruz Roja están bien capacitados”, dijo.

 

A esta carga emocional se suma la exigencia académica.

Jiménez Alvarado detalló que la carrera implica exámenes constantes, tareas y proyectos relacionados con distintas ramas de la medicina, lo que representa un reto considerable para los aspirantes.

“Si viéramos una gráfica, entre 40 y 45 por ciento de toda una generación es la que termina egresando. Los motivos tienen que ver con la demanda que nosotros les damos. Ellos se están metiendo a una carrera donde es medicina prehospitalaria, y tienen que aprender desde anatomía y el hueso más pequeño hasta tratamientos porque es lo que se da a bordo de una ambulancia, se da tratamiento en lo que se llega a un hospital”, mencionó.

Indicó que muchos de los alumnos también cursan una carrera profesional y aunque la formación como paramédico se imparte únicamente sábados y domingos de 8 de la mañana a 2 de la tarde, el tiempo termina por no ser suficiente para cumplir con todas las responsabilidades.

Es también un asunto de prioridades, explicó.

Hay trabajo

 

El coordinador de Capacitación de Cruz Roja dijo que el 40 y 45 por ciento de los aspirantes que logra concluir la preparación con un alto nivel, es adecuado para las exigencias que impone el puerto, el cual genera entre 600 y hasta 700 emergencias al mes. La institución cuenta con ocho ambulancias.

Dijo que todos los que terminan la carrera trabajan como paramédicos, ya sea en Cruz Roja, clínicas u hospitales.

Elizabeth Sánchez Carrillo dijo que lo ideal sería contar con 80 paramédicos en Cruz Roja Mazatlán, debido al crecimiento poblacional del municipio.

Actualmente, la Cruz Roja Mazatlán tiene en sus filas 24 paramédicos de paga y 70 voluntarios, quienes acuden a prestar servicio cuando así lo deciden, reforzando la atención prehospitalaria en el puerto.

Abre convocatoria

 

Este jueves abrió la convocatoria para la generación 45 de paramédicos, la cual cerrará el 25 de febrero.

Algunos de los requisitos son tener de 18 a 45 años de edad, contar con vocación de servicio y no tener algún impedimento físico. La convocatoria se puede consultar en las páginas oficiales de la Cruz Roja Mazatlán. La inscripción tiene un costo de mil 800 pesos y 900 mensuales durante el año.

El inicio de clases será el 28 de febrero próximo. La carrera dura un año y se divide en dos fases: teoría y práctica, donde solo quienes resisten la presión logran cargar la cruz.

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