La Confederación Patronal de la República Mexicana puso el dedo en uno de los delitos que mas afectan el patrimonio familiar y de las empresas, que es el robo de vehículos y la actitud pasiva que las instituciones de seguridad pública y procuracion de justicia presentan ante tal situación prolongada durante 14 meses trancurridos en la guerra interna del Cártel de Sinaloa.

De acuerdo al pronunciamiento emitido ayer por el capítulo Sinaloa de la Coparmex, el despojo de vehículos en su mayoría con uso de armas de fuego, alcanzó en este mes de enero su nivel más alto de los últimos 16 meses, con un promedio de 23.1 unidades robadas diariamente y durante 2025 se contabilizaron más de 6 mil 200 hechos en el estado, lo que representa un aumento significativo respecto a años anteriores y confirma una tendencia al alza sostenida.

Esta situación causa alarma en la población pacífica, pero en el Gobierno del Estado no ha tenido como respuesta la gran operación contra la delincuencia que al recibir impunidad obtiene también licencia de las autoridades para quebrantar la ley, lo cual constituye complicidad por inacción u omisión.

La Secretaría de Seguridad Pública, Fiscalía General del Estado y corporaciones policiacas de Sinaloa están rebasada por la delincuencia al tratarse de delitos del fuero común, que no adquieren la connotación federal y por lo tanto le compete al gobierno de Rubén Rocha la solución dar muestras de que sí puede contener el problema con tareas de investigación, detenciones y consignaciones de robacarros ante las instancias jurídicas que corresponda.

El llamado de la Coparmex es también el grito de auxilio de los sinaloenses que sufren el robo de vehiculos que con mucho esfuerzo lograron adquirir. En la empresa, los ciudadanos y en todos los quehaceres lícitos de la población crece la sensación de desamparo porque el gobierno los abandona hasta en lo mas esencial.