Decenas de miles de personas salieron a las calles en múltiples ciudades de Estados Unidos (EU) este viernes 30 de enero en el marco de un paro nacional denominado “National Shutdown” o “cierre nacional”, convocado para rechazar la intensificación de las redadas migratorias, las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y las políticas de deportaciones masivas impulsadas por la administración de Donald Trump.

La jornada de acción, que incluyó llamados a no trabajar, no asistir a clases y no realizar compras con el objetivo de “dejar de financiar al ICE”, se extendió por al menos 46 estados y Washington D.C., con concentraciones especialmente numerosas en Minneapolis, Minnesota; Nueva York, Los Ángeles, Chicago, Atlanta, San Francisco y Portland, entre otras urbes.

El detonante principal de la movilización fue la situación en Minneapolis, donde desde inicios de enero se registra un fuerte despliegue de agentes federales, incluidos tres mil enviados bajo la llamada “Operation Metro Surge”.

Las protestas se intensificaron tras las muertes a tiros de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes federales: Renee Nicole Good (37 años, madre de familia y enfermera) el 7 de enero, y Alex Pretti (enfermero) más recientemente. Ambos casos han generado indignación nacional y llamados a investigaciones independientes por parte del Departamento de Justicia.

Ni el frío impide las marchas

En Minneapolis, miles de manifestantes desafiaron temperaturas de hasta -15 °C para marchar frente al Edificio Federal Bishop Henry Whipple, sede de operaciones del ICE en la zona. Pancartas con lemas como “Abolir ICE”, “ICE Out” y “No ICE, no USA fascista” dominaron las calles, mientras que conciertos benéficos, incluida una presentación de Bruce Springsteen y Tom Morello, recaudaron fondos para las familias de las víctimas.

En Nueva York, miles marcharon por Manhattan y Union Square coreando frases como “Si hoy son ellos, mañana somos nosotros”. Cientos de estudiantes realizaron un walkout (salida masiva de clases) y numerosos comercios cerraron en solidaridad.

En Los Ángeles, manifestantes se concentraron frente al Ayuntamiento y hubo reportes de enfrentamientos menores con la policía. Decenas de negocios colocaron carteles repudiando al ICE y uniéndose al boicot económico.

Organizaciones estudiantiles de la Universidad de Minnesota, junto a grupos como 50501, el Council on American-Islamic Relations, sindicatos y movimientos juveniles, impulsaron la jornada bajo el lema “No work. No school. No shopping. Stop funding ICE”.

Movilizaciones se intensificarían el sábado

Se estima que hubo acciones en más de 300 localidades, convirtiéndola en una de las movilizaciones más amplias contra las políticas migratorias desde el inicio del segundo mandato de Trump.

El Presidente Trump declaró el jueves que no había planes de retirar agentes de Minneapolis, pese a que el “zar de la frontera” Tom Homan mencionó un posible “drawdown” (reducción). El Alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, expresó escepticismo y afirmó que “lo creerá cuando lo vea”.

Las protestas continuaron en menor escala durante la noche del viernes y se espera que se intensifiquen este sábado 31 de enero con el “ICE Out of Everywhere National Day of Action”, que prevé concentraciones frente a oficinas y centros de detención del ICE en todo el país.

Organizadores sostienen que estas acciones buscan presionar por el desmantelamiento de las operaciones actuales del ICE, el cese de las redadas masivas y el fin de lo que llaman “un reinado de terror” contra comunidades inmigrantes y minorías. Mientras tanto, la tensión social en Estados Unidos sigue en aumento ante la profundización del conflicto migratorio.