Culiacán, Sinaloa.- Antes de ser político, Sergio Torres cargaba una escoba. Era barrendero. Tenía 16 años de edad. Barría el edificio del Ayuntamiento de Culiacán, donde años después, despacharía como alcalde.

Nació en Los Vasitos, en la sierra de Culiacán, en 1966. Según su currículum público tiene una licenciatura en Derecho y otra en Contabilidad y Administración, ambas por la Universidad Autónoma de Sinaloa.

Eso de ser barrendero siempre lo ha dicho con orgullo. El Sindicato de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento de Culiacán le sirvió para probarse en las lides de la política. Fue líder del Sindicato.

Y en su paso por la política se le recuerdan tres polémicas: El JT, los morrines y el par vial.

LOS PASOS DE SERGIO TORRES

 

En 2005 fue presidente del PRI en Culiacán y regidor del 2005 al 2007. De 2027 a 2010 asumió como diputado local.

En 2010 fungió como coordinador de campaña de Héctor Melesio Cuén Ojeda, asesinado el 25 de julio de 2024, cuando este contendió por la alcaldía de Culiacán. Ganaron esa elección y el premio para Sergio Torres fue la Secretaría de Desarrollo Social, el trampolín que necesitaba para lo que venía.

En 2013, Torres Félix ganó la elección para alcalde de Culiacán. Según el recuento oficial, le sacó el doble de votos a su contrincante, el panista Eduardo Ortiz: 119 mil 894 votos contra 49 mil 925.

Pero en esa elección, Andrés Manuel López Obrador tiró un dardo. Señaló el supuesto vínculo de Sergio Torres con Javier Torres Félix, condenado en Estados Unidos por vínculos con el narcotráfico.

EL JT

 

Ya como alcalde, Sergio Torres acudió a una entrevista con la periodista Adela Micha, el 6 de marzo de 2014.

“Ese es un tema bastante trillado en Culiacán que los columnistas ya no lo tocan. Es un tema que salió el 2008. Sale en un semanario ese supuesto parentesco. Ahí dijeron que era hermano (del JT). La gente nos conoce en Culiacán. Tengo 30 años barriendo, trapeando. Cuando un rumor se dice y no tiene nada de sustento, no pega”.

Añadió:

“Di la conferencia aquí está mi acta de nacimiento y ustedes como periodistas que tienen mucho de investigadores ahí les va, yo les pido que vayan y chequen y si soy hermano, si soy primo, si soy sobrino, díganlo y si no soy háganme el favor de también decirlo… Si fuera verdad lo dijese. ¿Por qué? Porque la verdad siempre sale a flote, Adela.

LOS MORRINES

 

Los Morrines de Sergio Torres. Esa es otra de sus polémicas. Como alcalde se gastó 162 mil pesos en estas figuras blancas de niños que fueron colocadas en diferentes puntos de Culiacán.

La controversia llegó acompañada con el muñeco que habría de convertirse en un emblema de su administración. De hecho, al mismo Sergio Torres, algunos le dicen El Morrín.

El mono, según explicó en su momento, era para crear conciencia en los menores de edad. Un niño blanco apareció sentado. Sergio Torres argumentó que en Culiacán quienes más delinquían en ese tiempo eran jóvenes de 18 y 19 años de edad, que no hacía mucho habían sido niños.

“Por eso existe El Morrín, porque queremos que represente a los niños, y queremos que los niños sepan que el estudio es el camino del éxito, que no se vayan por el camino equivocado de las camionetonas y las llantas balonas, que lo único que les va a llevar a sus familias es luto, tristeza y desintegración familiar…”

Hoy, a unos días del atentado que sufrió junto a la diputado Elizabeth Montoya, en la página de Facebook Que todo Culiacán se entere hay un mensaje:

“Sergio Torres, nosotros tus Morrines alzamos las manos para enviarte energía infinita. Que tu fuerza regrese y tu recuperación sea pronta”.

Terminó su gestión y los Morrines desaparecieron

EL PAR VIAL

 

La avenida Álvaro Obregón toda su vida había sido de dos sentidos al tráfico vehicular. Sergio Torres hizo que solo corriera de norte a sur.

Los carros que bajaran de sur a norte debían hacerlo por la Aquiles Serdán.

El 9 de marzo de 2016, el alcalde Sergio Torres y el gobernador Mario López Valdez, inauguraron el par vial. La inversión fue de 85 millones de pesos.

El objetivo: mejorar la movilidad urbana y reactivar el comercio del primer cuadro de Culiacán.

Atrás habían quedado meses de polémica. Desde entonces, hace 10 años, la avenida Álvaro Obregón solo corre de norte a sur. Terminó su gestión y nadie ha hecho que el flujo vehicular por la Obregón sea de dos sentidos.

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