En el marco de la guerra interna del cártel de Sinaloa, que ya cumple 17 meses, el padrón de trabajadores del IMSS registró una disminución de 11,200 empleos formales en el estado durante 2025, comparado con el año anterior. De acuerdo con el secretario de economía de Sinaloa, Feliciano Castro Meléndrez, es el subregistro por parte de las empresas lo que afecta los indicadores laborales.

“Estamos por buscar una reunión con la delegada del IMSS para ver el tema del subregistro del empleo, que por un lado disminuye a las propias empresas, les causan problemas y representa para los trabajadores la negación de sus derechos […] Hay muchos trabajadores agrícolas que no se registran en el IMSS, y esto es un tema que impacta la estadística“. Dijo el funcionario a los medios, al término de un evento oficial el 11 de febrero de 2026.

 

La declaración del funcionario contradice de manera directa los señalamientos de empresarios, dirigentes de cámaras y académicos, quienes a lo largo de la crisis de violencia en Sinaloa han dado testimonio de afectaciones significativas al motor productivo de la entidad, especialmente en la región centro, como consecuencia de la inseguridad.

Por ejemplo, Karla García, la líder empresarial al frente de Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac) en Culiacán, citó afectaciones que han provocado recortes de entre 40 y 70 por ciento del personal en algunos establecimientos de este sector, tan solo en el primer semestre de 2025.

Es este problema de la violencia, que venimos cargando desde hace ya varios meses, lo que nos tiene en esta situación. La violencia afecta la percepción que tienen las personas externas de la ciudad y eso definitivamente afecta la llegada de turistas“, dijo García en entrevista para Espejo, en agosto de 2025, refiriéndose solamente a los estragos que causó la guerra en la recepción de visitantes a la capital sinaloense.

 

Este estallido violento es producto del inicio de la guerra interna entre facciones del cártel de Sinaloa. El conflicto enfrenta a “Los Chapitos“, facción comandada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, contra “Los Mayitos”, asociada a la esfera de poder de Ismael “El Mayo” Zambada.

La guerra entre estas facciones y sus respectivas células delictivas aliadas ha provocado un repunte en la criminalidad de Sinaloa, con un aumento en los homicidios, robos, y desaparición forzada. Los enfrentamientos urbanos, ataques contra viviendas y negocios, han sido las manifestaciones más comunes de esta violencia.

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