Hace seis meses José Ramiro García Oseguera fue desaparecido por un grupo de hombres armados, pero en cinco días fue liberado con vida.

“La idea salió derivado a un evento que a mí me pasó hace aproximadamente seis meses. Fue una manda que yo realicé junto con una compañera mía. Y pues cuando yo estaba en un momento tan difícil, me entregué una oración a Dios y a San Judas y por eso decidimos junto con el padre Alejandro realizar esta capilla”, dijo en entrevista para ESPEJO.

 

Garza contó que se puso de acuerdo con habitantes de Aguaruto y decidieron construir un altar en honor al santo católico como pago de una “manda”. Es decir, organizó una colecta para agradecerle a San Judas su regreso con vida.

“La ciudadanía cooperamos para comprar el material, para pagar el albañil, para los cristales, para los arreglos florales, toda la gente participó para que se llevara a cabo esta capilla”, explicó.

 

Para hacer el espacio, con paredes de concreto y vidrios claros se pagó alrededor de 60 mil pesos, sin contar la fiesta popular para la entronización del monigote identificado como Judas Tadeo, uno de los 12 apóstoles de Jesucristo, de acuerdo con la tradición católica.

“La preocupación ahora es que vengan los borrachos y se queden ahí tirados”, dijo el sacerdote, para luego rematar: “San Judas no ayuda a hacer el mal, por más que se lo pidan”.

 

El síndico de Aguaruto dijo creer que la fe de las personas del pueblo lo trajeron de regreso con vida, que por eso la mayoría cooperó para los arreglos.

Esa misma gente fue la que al finalizar la entronización del santo en su capilla fue a abrazarlo, como si fuera una fiesta de cumpleaños o algo similar, fue la misma que rentó la banda y el grupo norteño para amenizar una comilona con carretas de comida; la misma que se quedó hasta el final para ver los eventos culturales que la dirección de Cultura de Culiacán envió al pueblo y así unirse a los festejos.

Juegos mecánicos alquilados para el evento.

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